Los obispos españoles explican que «en caso de violación es justo impedir la concepción»
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, este martes en la rueda de prensa - efe

Los obispos españoles explican que «en caso de violación es justo impedir la concepción»

Martínez Camino cree que el Episcopado alemán «no ha hecho ninguna excepción» al permitir que las mujeres víctimas de violación puedan recibir fármacos que eviten la fecundación

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El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, explicó este martes que no cree que «el Episcopado alemán haya hecho una excepción» a la ética católica al aprobar un documento en el que permite, en el caso de violación, la dispensación de «la píldora del día después» siempre y cuando existiera alguna que no tuviera efectos abortivos.

«Es justo evitar la concepción tras un acto de violencia y si hay un instrumento químico que evita la concepción en caso de violación es un principio legítimo dentro de la Iglesia», explicó Martínez Camino, al ser preguntado, en la rueda de prensa al término de la Comisión Permanente, sobre la decisión de la Conferencia Episcopal alemana de aprobar el pasado jueves la prescripción de la llamada «píldora del día después» en hospitales católicos para aquellas mujeres víctimas de violación, siempre y cuando se trate de fármacos que prevengan el embarazo y no induzcan al aborto.

Sin embargo, el portavoz de los obispos españoles añadió que desconoce en la actualidad la existencia de tal fármaco. «Todas las píldoras del día después conocidas hasta ahora tienen un efecto abortivo. No nos consta que exista una píldora del día después que no lo tenga», aseveró. «El principio es claro. Si la píldora del día después supone una aborto precoz y hasta ahora todos los fármacos de este tipo tienen ese efecto no hay excepción posible, ya que en ningún caso es legítimo quitar la vida a un ser humano inocente», insistió.

El tema saltó a la opinión pública en el país germano después de una joven violada no recibiera atención médica en dos clínicas católicas de Colonia tras sufrir abusos sexuales. El presidente del Episcopado alemán, el arzobispo Robert Zollitsch, explicó entonces que los hospitales de la Iglesia deberán asegurar el cuidado médico, psicológico y emocional adecuado para las mujeres que hayan sufrido una violación y esto «puede incluir medicación como la píldora del día después siempre que ésta tenga un efecto profiláctico y no abortivo». El prelado además subrayó que no se pueden usar «los métodos médicos y farmacéuticos que inducen la muerte de un embrión».