Ocho consejos para ponerse en forma después de los excesos navideños
El ejercicio físico diario es clave para perder los kilos ganados durante la Navidad - raul doblado

Ocho consejos para ponerse en forma después de los excesos navideños

Deshazte de los restos del Roscón de Reyes, evita el ayuno y el picoteo y ponte a caminar 30 minutos cada día

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Las Navidades ya se han ido, pero los excesos, en forma de kilos de más, se han quedado con nosotros. Mientras devorábamos las 2.300 calorías de la cena de Nochebuena y otras tantas en la comida de Navidad, no quisimos acordarnos de que las fiestas terminarían y el pantalón vaquero que no abrocha nos devolvería a la cruda realidad.

Si eres de los españoles que ha engordado una media de tres kilos por los excesos navideños y quieres recuperar la forma, apura lo que te haya quedado en la nevera del Roscón de Reyes y empieza cuanto antes a seguir estos consejos:

-Apúntate a algún tipo de actividad física programada. Otra opción, más económica, es caminar al menos 30 minutos al día.

-Aumenta el consumo de fruta y verdura entre horas. Lo ideal es tomar tres piezas de fruta al día y dos raciones de verduras y hortalizas.

-Realiza cinco comidas al día evitando el ayuno y el picoteo.

-Aumenta el consumo de pescado blanco y carnes poco grasas (pollo, conejo) con métodos de cocinado sencillos.

-Selecciona primeros platos a base de legumbres (aportan hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y fibra) y ensaladas (las hortalizas aportan agua, muy pocas calorías y son ricas en vitaminas, antioxidantes, minerales y fibra).

-Bebe de seis a ocho vasos al día de agua o líquidos con pocas calorías (infusiones, caldos vegetales y bebidas light). Recuerda que las bebidas azucaradas incrementan el riesgo de obesidad.

-Intenta, al menos durante un par de semanas, que la ración de comida sea algo inferior a la que tomabas habitualmente antes de la Navidad. Comer en plato pequeño es un buen truco.

-Guarda, esconde o regala las sobras de turrones, mazapanes, bebidas alcohólicas, refrescos y alimentos más grasos.

Fuente: Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo) y Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (Seen).