ejército de tierra
'La Matallana': la metamorfosis del antiguo polvorín militar de Lora del Río a zona de recreo
Por el destacamento han pasado varios miles de soldados para hacer el servicio militar obligatorio
Vuelo de helicópteros y parada militar en el acto central del 50 aniversario del BHELMA IV celebrado en Dos Hermanas
Valme J. Caballero
Lora del Río
Lo que durante casi un siglo fue un polvorín militar en Lora del Río, La Matallana, y donde hicieron el servicio militar miles de jóvenes ha sido reconvertido en zona de recreo. Esta metamorfosis que han sufrido las más de 23 hectáreas de terreno ... fue inaugurada de una forma especial: con la presentación y proyección de un documental titulado 'La Matallana: Todo por la patria. El legado del polvorín loreño', en el cine Goya y con una jornada de puertas abiertas.
El audiovisual ha sido coordinado y realizado por el Ayuntamiento al objeto de poder conservar la memoria de lo que fue un destacamento de Artillería y por el que pasaron miles de soldados, cabos y mandos militares. Así, además de una parte histórica, que contextualiza este espacio, y otra gráfica se ha contado con el testimonio de personas que realizaron allí la 'mili' y algunos mandos. Entre ellos, el entonces capitán Andrés Márquez – hoy comandante y que estuvo allí nueve años- y también el que era teniente Antonio Caballero – actual comandante-. Ambos coincidieron en que sus respectivas etapas al frente del polvorín fueron buenas y muy recordadas, pese a que tenían una gran responsabilidad, no sólo por la munición sino porque tenían a su cargo más de un centenar de jóvenes que, de forma obligatoria, tenían que realizar el servicio militar. Así, también hablan en el documental algunos loreños cuyo destino militar fue Matallana como Eduardo García Oliver, José Antonio Campos, Francisco Cuevas o José García.
La vinculación con el pueblo era tal que el médico José Antonio Heras (q.e.p.d.) siempre estaba dispuesto a atender a los soldados que lo necesitaran fuese la hora que fuese. Por este motivo, el teniente Caballero, para agradecer todo lo que durante años había hecho y seguía haciendo, solicitó que se le concediese la Cruz de la Orden al Mérito Militar con distintivo blanco y le fue otorgada en el periodo en el que ya el mencionado mando no estaba en el destacamento sino que estaba al frente el capitán Márquez. Su hijo Álvaro, habla de este hecho en el documental recordando y reconociendo que su padre era feliz ejerciendo su profesión de médico y prestando su servicio a quienes, como personal de reemplazo, pasaba por el polvorín.
De igual forma, el capitán Márquez y su familia, una vez cerró sus puertas el destacamento tuvo otro destino pero fijó su residencia en Lora del Río, lugar en el que continúa viviendo y donde se han casado y tenido hijos sus tres hijas.
El alcalde de la localidad, Antonio Enamorado, también recuerda en el audiovisual cómo se encontraba el polvorín cuando decidieron reconvertirlo, completamente abandonado, y sin uso alguno. Desde que entró como máximo edil tenía como objetivo la recuperación de este espacio que ahora se ha hecho posible. Reconoce que «esta actividad es un paso más en la recuperación y puesta en valor de uno de los espacios más singulares de nuestro municipio: el antiguo Destacamento Militar de Matallana. El estreno del documental y esta jornada de puertas abiertas nos permiten recordar la historia, comprender su importancia y, sobre todo, mirar al futuro con ilusión».
Desde el Ayuntamiento de Lora del Río se han impulsado varios planes de inversión destinados a la rehabilitación de estas instalaciones militares, enclavadas en las más de 800 hectáreas de monte público de la Dehesa Matallana. «Ya hemos recuperado diversas zonas del antiguo Destacamento, y nuestro objetivo es claro: convertir este espacio en un recurso turístico, cultural y medioambiental de referencia. Matallana es parte de nuestra identidad y de nuestra memoria colectiva. Revalorizarla es apostar por el patrimonio, por el desarrollo sostenible y por nuevas oportunidades para Lora del Río«, afirma el regidor loreño.
Jornada de puertas abiertas
Durante la jornada de puertas abiertas se ha realizado una visita guiada gratuita para todo el que ha querido acercarse. De esta forma, se han dado cita un gran número de personas que fueron soldados, cabos o cabos primero en la época del servicio militar para recordar su etapa de paso por el Ejército y compartir anécdotas.
Ha sorprendido la presencia de José Antonio Martínez Pérez, cuyo apodo durante la mili fue 'El piraña', que ha venido desde su Murcia natal a ver el destacamento. «Entré el 3 de diciembre de 1982 y me licencié el 11 de noviembre de 1983 y sigo teniendo contacto con algunos compañeros de entonces. Sobre todo con un grupo de siete, cada uno de un sitio ya que nosotros estábamos en el polvorín y los que eran de Lora iban a dormir a sus casas», explica. «He visto esto muy cambiado pero me ha hecho muchísima ilusión venir, me siento como un crío y parece que me estoy viendo aquí con cuarenta años menos», matiza.
Emotivo ha sido el momento en el que quien fuera cabo con el teniente Caballero, José Manuel García Rocero, ha reconocido al teniente Caballero y, muy emocionado, se ha acercado a saludarlo y a recordar cómo fue con él durante su mili. «Estoy muy contento de haberlo visto otra vez porque tengo tan buenos recuerdos suyos que lo he buscado por redes sociales y todo pero no daba con él. Y al enterarme que venía no he querido dejar pasar este momento», comentaba con los ojos rasos de lágrimas de alegría.
Entre los presentes las anécdotas de cada reemplazo se han sucedido una tras otra y darían para escribir un libro.
Un poco de historia
El 5 de junio de 1965 se llevó a cabo la entrega de los terrenos al Ministerio del Ejército. Con ello, comenzaba la historia del polvorín Matallana que dependía de la Unidad de Municionamiento III/21. El polvorín disponía de una compañía compuesta por unos 90 soldados que realizaban su servicio militar en pleno parque de la Dehesa Matallana.
Miles de soldados, la mayoría de Lora del Río y alrededores como Alcolea del Río, La Campana, Constantina, Cazalla de la Sierra, etc realizaron allí el servicio militar obligatorio. Pero en 1991 la aprobación del Plan META sentó las bases para la desaparición de la mili, pero no es hasta el año 2001 cuando se suprime oficialmente. El 21 de septiembre de 2001 se produce la entrega al Ayuntamiento de Lora del Río de las instalaciones que el Ejérrcito de Tierra poseía en la finca 'La Matallana'.
Terminaba así, una larga historia militar en Lora del Río y comenzaba el declive del destacamento. En el año 2017 comienzan las primeras obras de acondicionamiento como equipamiento recreativo matallana. Año tras año se han realizado, por parte del Ayuntamiento loreño, importantes inversiones para recuperar este enclave y que pueda tener un fin turístico en un futuro cercano.
La jornada de puertas abiertas ha resultado tan interesante que muchos de los asistentes han solicitado que se repita para que pudieran ir más personas que, pese a ser loreños, nunca han estado en el lugar y los más jóvenes, incluso ni conocen su historia.
El capítulo militar de La Matallana se ha cerrado y se ha abierto el de una nueva zona que enriquecerá medioambiental y turísticamente a Lora del Río.
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