Admitida una demanda colectiva contra las tabaqueras por el tabaco «light»

EPNUEVA YORK. Un juez federal de Estados Unidos, Jack Weinstein, ha admitido a trámite como «demanda colectiva» una denuncia presentada en nombre de miles de fumadores en la que se piden

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NUEVA YORK. Un juez federal de Estados Unidos, Jack Weinstein, ha admitido a trámite como «demanda colectiva» una denuncia presentada en nombre de miles de fumadores en la que se piden indemnizaciones a las tabaqueras de hasta 200.000 millones de dólares (156.600 millones de euros) por utilizar la etiqueta «light» en sus productos.

Al considerarse «demanda colectiva», cualquier persona que compró cigarrillos etiquetados como «light» tras el inicio de su comercialización, a comienzos de los años setenta, podrá participar en la denuncia. Tras la noticia, las acciones de Altria, propietaria de marcas como Marlboro o Chesterfield, y las del grupo Reynolds American, que controla Winston y Camel, registraron caídas significativas en los mercados bursátiles.

Dinero y salud

El juez Weinstein encontró pertinente la demanda, que data de 2004 y que alega que Philip Morris, R.J. Reynolds Tobacco, y otras compañías engañaron a los fumadores y respondieron a la preocupación de los clientes acerca de su estado de salud con una campaña ambigua dirigida a preservar sus ingresos.

No se sabe si el dictamen del juez afectará a los planes de Altria de renunciar a su participación de control en Kraft Foods. Los analistas esperaban que el proyecto se llevara a cabo dentro de poco, después de que la tabacalera hubiera logrado salir airosa de varias demandas de fumadores.

En la presentación de argumentos la semana pasada para lograr la certificación de demanda colectiva, el abogado de los fumadores, Michael D. Hausfeld, explicó que las empresas utilizaban una estrategia de ventas que presentaba los cigarros «light» como una alternativa de bajo riesgo para los fumadores, a pesar de que contaban con documentos que demostraban que los riesgos eran similares. «Sabían que estaban vendiendo muerte», explicó. «La cuestión era cómo disfrazarlo, así que pusieron la etiqueta «lights»», añadió. Según Hausfeld, un estudio mostró que el 90 por ciento de los fumadores que en las últimas décadas fumaron «light» lo hicieron pensando en que sería mejor para su salud, y no por su sabor u otros factores.