Las TIC reinventan el sistema sanitario español
Un paciente compra un medicamento en una farmacia - INES BAUCELLS
TECNOLOGÍA

Las TIC reinventan el sistema sanitario español

La historia clínica electrónica única para todos los centros y la e-receta sitúan al sistema sanitario gallego como la entidad más...

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Acaba de romperse la rótula en Málaga. Es la segunda vez en su vida, pero eso, sea trascendente o no, lo ignoran por completo los médicos que le van a prestar atención. No es un problema interregional. En realidad, si se hubiera roto la pierna en Pamplona, y aunque su tarjeta sea navarra, los problemas de desinformación se repetirían, toda vez que su domicilio y centro de salud habitual está en Tudela.

En los tiempos en que un señor de Cáceres se compra a diario ropa en Tombuctú, la Sanidad avanza lentamente en su camino a la aplicación de nuevas tecnologías de la información en sus procedimientos y organización. En España, donde la nueva tarjeta sanitaria única romperá al fin fronteras inexistentes, estos sistemas están todavía lejos de alcanzar a toda la población. Sólo el servicio gallego de salud (Sergas) ha incorporado con plenitud a los sistemas de información que facilitan las nuevas tecnologías. Los gallegos disponen ya de una historia clínica electrónica única en todos los centros asistenciales, así como de la receta electrónica para el cien por cien de los ciudadanos. Además, todas las farmacias gallegas tienen acceso a dicha e-receta, lo que cierra el círculo de la disponibilidad de información para todos los agentes implicados en la sanidad.

Como hace con impecable cotidianidad cada tres meses, acude a la farmacia de Langreo más cercana a su domicilio con una receta (en papel) en el bolsillo. También lleva la lista de la compra y un boleto de la primitiva que acaba de adquirir. Teme que, algún día, en medio de estos papeles doblados pierda su receta y, por ello, no pueda comprar sus pastillas para la artrosis. En Asturias, la receta electrónica no estará implantada al cien por cien hasta el próximo 2015. Un trámite que en otras comunidades como la gallega han salvado con la instauración total de la receta electrónica.

En Galicia, en este preciso instante, se están dispensando más de mil medicamentos repartidos en las 1.350 farmacias que hay por toda la región. En la botica de O Carballiño consultan la tarjeta sanitaria de un paciente crónico aquejado de colesterol. Su médico de cabecera le ha recetado los fármacos para controlarlo hace casi un año. Afortunadamente, en todo ese tiempo no ha tenido que visitarle, padeciendo otras dolencias. Este sistema supuso una reducción de dos millones y medio de consultas en atención primaria en Galicia. Un tiempo de cinco o diez minutos de renovación de receta que no aportaba valor médico al paciente, y por el cual ahora, pueden ser atendidos otros enfermos.

El avance tecnológico está marcando un antes y un después en el sector de la sanidad, que pasa por un momento crucial en el que Galicia, como comunidad autónoma puntera en esta materia, tiene mucho que aportar.

Historia clínica electrónica

El proyecto estrella del Sergas es la historia clínica electrónica única (IANUS), por la cual todos los profesionales que atienden a pacientes en el ámbito de la sanidad gallega disponen de su historial integral tanto en los hospitales como en los centros de atención primaria. «Nosotros teníamos claro que el historial de un paciente tenía que ser el mismo el que se manejase en un hospital y en un centro de atención primaria. Queríamos apostar por la historia clínica única. Y tenía que ser el mismo el que se consultase en el hospital A y en el B, porque la gente va rotando», apuntan fuentes informáticas del Sergas.

Esa apuesta que hizo el Sergas no la llevaron a cabo otras comunidades porque han invertido en dos o tres sistemas diferentes, cuya conexión entre ellos es inexistente. Una asignatura pendiente que facilitaría las cosas al malagueño que se ha roto la rótula por segunda vez.

La nueva tarjeta sanitaria

Así será la nueva tarjeta sanitaria acordada por el Consejo de Ministros el pasado 20 de septiembre. Las autonomías deberán ir sustituyendo los modelos actuales por el nuevo de forma progresiva a medida que los ciudadanos vayan renovando sus documentos. Si bien esta renovación puede prolongarse durante cinco años. Uno de los principales objetivos de esta iniciativa es facilitar la atención sanitaria a las personas que se encuentran en otras autonomías; de tal manera que ya no tendrán que desplazarse cada tres meses a su centro de salud para renovar la tarjeta de desplazados. Y es que, según datos del Ministerio de Sanidad, cuatro millones de españoles reciben cada año atención sanitaria en una comunidad distinta de la suya.

Además, la nueva tarjeta sanitaria permitirá un acceso más sencillo a la historia clínica del paciente esté donde esté. No obstante, es necesario que los historiales clínicos estén digitalizados. Es en este punto en el que se detectan pronunciadas desigualdades entre las 17 autonomías. Sanidad reconoce que menos de la mitad de la población - veinte millones de ciudadanos- no tiene digitalizada su información sanitaria. La otra cara de la moneda la representa Galicia, ya que todos los gallegos disponen de la receta electrónica y el cien por cien de las farmacias tienen acceso a dicha información.