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¿Cómo se hace una reanimación cardiopulmonar?

Esta maniobra se realiza cuando se produce la interrupción brusca, inesperada y en principio reversible de la circulación y de la respiración espontáneas

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La reanimación cardiopulmonar son las maniobras indicadas para quienes sufren una parada cardiorrespiratoria (PCR), es decir, cuando una persona sufre la interrupción brusca, inesperada y en principio reversible de la circulación y de la respiración espontáneas.

Tal y como explica SAMUR-Protección Civil en su «Guía de Primeros Auxilios», esta solo deberá realizarse cuando la persona se encuentra inconsciente y sin respiración. Para comprobarlo, es necesario acercarse a la víctima y ver si el tórax se mueve o hay ruidos respiratorios. «No utilice más de diez segundos para ello», aseguran los expertos.

Si la víctima al final respira, hay que llamar al 112 y colocarla en posición lateral de seguridad. En caso contrario, hay que iniciar las maniobras:

- Colócate de rodillas al lado de la víctima para hacer compresiones.

- Descubre el tórax del paciente y coloca el talón de una mano en el centro del pecho (mitad inferior). Pon la otra mano encima y entrelaza los dedos.

- Estira los brazos, sitúa los hombros perpendiculares al punto de masaje y la espalda recta.

- Presiona dejando caer los hombros. Comprime fuerte y rápido con una velocidad de al menos 100 compresiones por minuto, con una profundidad de al menos 5 cm y dejando que el tórax se expanda entre compresiones.

- Si sabes usarlo, utiliza el desfibrilador externo semiautomático tan pronto como sea posible.

Si la reanimación se va a realizar a un niño de entre un año y la pubertad, las compresiones se pueden hacer con uno o dos brazos, según el tamaño del rescatador y de la víctima. SAMUR-Protección Civil explica también que en lactantes, menores de un año, las compresiones se harán con dos dedos y el punto de compresión será un dedo por debajo de la línea imaginaria intermamilar.