Diez hospitales españoles implantarán marcapasos sin cables

Uno de los problemas principales de los actuales son las infecciones por causa de los cables, llamadas endocarditis

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Diez hospitales españoles empezarán a utilizar el marcapasos sin cables más pequeño del mundo después que éste haya obtenido, el pasado mes de abril, el marcado CE. Además, está previsto que, a finales de este año, el uso de esta tecnología de estimulación cardiaca se utilice en más de una veintena de hospitales y que se hayan implantado más de 100 dispositivos. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) hace hincapié en el avance que supone este dispositivo mínimamente invasivo disminuyendo las posibles complicaciones.

Cabe destacar que uno de los problemas principales de los marcapasos actuales son las infecciones por causa de los cables (endocarditis). Así, este marcapasos, al no usar cables, elimina por completo la posibilidad que estos se rompan y disminuye el riesgo de infección y de hematomas.

Según un estudio publicado en « European Heart Journal» y cuyos resultados han sido presentados en la Heart Rhythm Society’s 36th Annual Scientific Sessions, el marcapasos sin cables más pequeño del mundo ha cumplido con las medidas de seguridad y rendimiento: el 100% de los primeros 140 pacientes que se han beneficiado de esta tecnología tuvieron un procedimiento de implante exitoso. Este estudio ha contado con la participación de 23 hospitales de 11 países distintos entre los que se encuentra el hospital Clínic de Barcelona, hasta ahora el único centro español donde se implantaron estos dispositivos en fase de investigación.

Sin cirugía

Con una décima parte del tamaño del marcapasos actual, este dispositivo se coloca directamente en el corazón mediante un catéter insertado a través de la vena femoral. La principal ventaja de esta tecnología es que no requiere del uso de cables para ofrecer terapia de estimulación; más bien, está unido al corazón a través de pequeñas patas y proporciona impulsos eléctricos a través de un electrodo en el extremo del dispositivo.

En contraste con el procedimiento actual de implante del marcapasos, este no requiere de incisiones quirúrgicas en el pecho ni de la creación de ningún «bolsillo» debajo de la piel. Esta novedad elimina las posibles complicaciones derivadas del acceso de los electrodos y de la colocación del generador. Además, evita cualquier signo visible del dispositivo.

Lluis Mont, del hospital Clínic de Barcelona, uno de los centros que ha implantado el mayor número de dispositivos, explica que, «durante este año hemos implantado 54 unidades de manera satisfactoria y sin complicaciones. Se trata de un procedimiento relativamente simple, de 30 minutos de duración. Además, no deja ninguna cicatriz visible».

Sin cables evita riesgos de infecciones
Sin cables evita riesgos de infecciones

El dispositivo está especialmente indicado para aquellos pacientes que no precisan de estimulación en la aurícula, que supone entre un 30% y un 50% de las personas que necesitan un marcapasos. Así, los pacientes más adecuados para beneficiarse de esta tecnología son los pacientes ancianos, con riesgo de complicaciones derivadas del implante que frecuentemente reciben un solo electrodo en la actualidad. Pero también pacientes jóvenes que no quieran ver limitada la movilidad del brazo, así como aquellos que han padecido una infección de un marcapasos previo.

Hasta la fecha, en fase de comercialización, se han implantado cuatro marcapasos en España, tres en el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela y uno en el hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. A estos centro se sumarán los hospitales madrileños Ramón y Cajal y el 12 de Octubre, el Complejo Hospitalario de Toledo, el Clínic de Barcelona, el hospital de Txagorritxu de Vitoria, hospital Virgen de la Victoria de Málaga, hospital Infanta Cristina de Badajoz, y el Universitario La Fe de Valencia.

Cabe destacar que los últimos datos publicados, referentes al 2013, indican que en España se implantaron un total de 36.042 marcapasos, lo que equivale a 781 por millón de habitante. Esta cifra es similar o ligeramente inferior a las de otros países del entorno. Durante el 2014, el numero de marcapasos implantados ha aumentado llegando a alcanzar los 37.501 marcapasos anuales. La media de los pacientes que reciben estos dispositivos es de 77 años.