Las bacterias son cada vez más resistentes a los fármacos
Las bacterias son cada vez más resistentes a los fármacos - MSF

Las bacterias resistentes de tifus se han propagado por todo el planeta

La fiebre tifoidea afecta a cerca de 30 millones de personas cada año y los expertos han identificado cepas multirresistentes en zonas de África o Asia

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Las bacterias no conocen fronteras. Esa podría la conclusión de un análisis genómico que se publica en « Nature Genetics» en el que se demuestra que hay repartidas por todo el planeta cepas resistentes a múltiples fármacos de la bacteria Salmonella Typhi, especialmente en los países en desarrollo, algo que confirma la urgente necesidad de desarrollar una vigilancia mundial contra la amenaza para la salud pública que constituyen los patógenos resistentes a los antimicrobianos, que puede causar infecciones graves y no tratables en los seres humanos. El estudio realizado en más de 20 países muestra que el problema actual de la fiebre tifoidea resistente a los antibióticos está provocado por una única familia de bacterias tifoideas o ‘clado,’ el H58, que ya se ha extendido por todo el mundo.

«La fiebre tifoidea afecta a cerca de 30 millones de personas cada año», señala Vanessa Wong, del Instituto Wellcome Trust Sanger (Reino Unido), por lo que la vigilancia a escala mundial resulta «fundamental para hacer frente a la creciente amenaza de salud pública causada por las cepas resistentes a múltiples fármacos tifoidea en muchos países».

En concreto, la investigación muestra que el clado H58 está desplazando a otras cepas de fiebre tifoidea presentes a lo largo siglos en todo el mundo transformando así por completo la arquitectura genética de la enfermedad. Tal y como se señala en el informe, el clado H58 resistente a múltiples fármacos se ha extendido a través de Asia y África en los últimos 30 años y ha creado una epidemia que se ha subestimado en los países de África oriental y meridional, con importantes consecuencias para la salud pública.

Sin vacunas

Los autores del trabajo además recuerdan que en estos países la vacunación destinada a prevenir la enfermedad no se usa de forma habitual y que, en su lugar se emplean antibióticos para controlar la enfermedad. Y, debido a que H58 es resistente a los antibióticos de primera línea, continúa evolucionando y extendiéndose, y al mismo tiempo, y lo que es peor, adquiriendo nuevas mutaciones que la hacen resistentes a los agentes antimicrobianos más nuevos, como la ciprofloxacina y azitromicina.

Desde la década de 1970 se tiene información de la presencia de cepas de Salmonella Typhi resistentes a múltiples fármacos y, explica Kathryn Holt, de la Universidad de Melbourne (Australia), con los años ha ido «incorporando nuevos genes resistentes a los fármacos», pero que generalmente terminan por perderse. El problema, señala Holt, es que en el caso de H58, «estos genes se están convirtiendo en una parte estable del genoma, lo que significa que las cepas resistentes a múltiples antibióticos están aquí para quedarse».

Los esfuerzos para contener la propagación de las resistencias a los antimicrobianos deben ser coordinados a nivel mundial

Para Gordon Dougan, del Instituto Sanger, «H58 es un ejemplo de un patógeno resistente a múltiples fármacos emergente que se está extendiendo rápidamente en todo el mundo». Según Dougan, el estudio proporciona un marco para la futura vigilancia de esta bacteria, «lo que nos permitirá entender cómo emerge y se propaga intercontinentalmentela resistencia a los antimicrobianos, con el objetivo de facilitar la prevención y el control de la fiebre tifoidea a través del uso de antimicrobianos eficaces, la introducción de las vacunas y los programas de saneamiento de agua».

Los resultados, apunta Stephen Baker, del Hospital de Enfermedades Tropicales de Ho Chi Minh (Vietnam), «refuerzan el mensaje de que las bacterias no entienden de fronteras internacionales y que los esfuerzos para contener la propagación de las resistencias a los antimicrobianos deben ser coordinados a nivel mundial».