La máquina que permite conservar el corazón
La máquina que permite conservar el corazón - INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN CARDIACA VICTOR CHANG

Realizan en Europa el primer trasplante de corazón 'parado'

Actualmente la donación se hace en situación de 'muerte encefálica' y no de 'muerte cardiaca', que es cuando el corazón ha dejado de latir

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Cirujanos de un hospital británico han realizado el primer trasplante en Europa utilizando un corazón parado. Normalmente los órganos para estas intervenciones provienen de donantes en estado de muerte cerebral, pero cuyo corazón sigue latiendo. Sin embargo, en este caso el corazón y los pulmones del donante habían dejado de funcionar.

El hospital Papworth, donde se realizó la operación, anunció que gracias a la técnica utilizada por ellos aumentará de forma significativa el número de corazones disponibles para trasplantes. El corazón fue recibido por Huseyin Ulucan, un hombre de 60 años de Londres.

La nueva técnica permite 'resucitar' corazones que han estado parados durante 20 minutos y trasplantarlos a los pacientes y consiste en usar un corazón que ha dejado de latir y revivirlo en una máquina llamada ‘heart-in-a-box’ (corazón en un caja). Gracias a este sistema el corazón se mantiene caliente y se restablece su latido. Además, gracias a un fluido nutritivo, se reduce el daño al músculo del corazón. La primera persona en ser trasplantada fue Michelle Gribilas, de 57 años, el pasado año en Australia. La técnica promete ser revolucionaria, dado que ampliaría el espectro de corazones disponibles aptos para un trasplante, ya que hasta el momento los trasplantes se realizan con órganos latientes extraídos de pacientes con muerte cerebral.

En pulmón

Este tipo de máquinas se emplean en otros hospitales. Así, en España, el Hospital Puerta de Hierro posee una máquina similar que se emplea para los trasplantes de pulmón. Los expertos creen que este avance representa una paso importante para reducir la escasez de donantes de órganos. Se cree que la técnica, que está siendo probada en todo el mundo, podría salvar hasta un 30% más vidas de pacientes que están a la espera de un donante.

La técnica evita así problemas éticos que existen en algunos países en los que no se reconoce la muerte cerebral. Por ejemplo, abre perspectivas para el trasplante cardiaco en países como Japón, Vietnam y otros en los que la definición de muerte es muerte cardiaca y no existe el concepto de muerte cerebral, señalaron desde el Instituto Victor Chang. Eso sí, con un coste importante: TransMedics, la compañía estadounidense que fabrica la máquina que permite empelar estos órganos, dijo que cada unidad cuesta 205.530 euros, más 35.000 euros por paciente trasplantado.