La criopreservación es una opción para preservar la fertilidad
La criopreservación es una opción para preservar la fertilidad - ARCHIVO

Ser padres después de un cáncer

El 25% de los tumores se producen en mujeres que no han iniciado su proyecto reproductivo

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Cada año se diagnostican en España más de 220.000 nuevos casos de cáncer, una enfermedad que tiene un fuerte impacto sobre la calidad de vida del paciente. Afortunadamente el número de supervivientes al cáncer ha aumentado en los últimos años gracias a las mejoras en los programas de detección precoz de la enfermedad y a la eficacia de los tratamientos oncológicos actualmente empleados. Se calcula que cada año sobreviven al cáncer más de 7.000 personas menores de 40 años.

Al mismo tiempo, explica Elena Martín Hidalgo, de Reprofiv, se está produciendo a un progresivo aumento de la edad en la que las mujeres tienen su primer hijo, lo que hace que el 25% de los casos de cáncer aparezcan en mujeres que no han iniciado su proyecto reproductivo. «Esto conlleva –señala la experta- una mayor preocupación por las consecuencias a largo plazo que ocasionan los tratamientos con quimio y radioterapia, y por la calidad de vida de estos pacientes, siendo la repercusión sobre la fertilidad uno de los aspectos más relevantes».

¿Garantía de embarazo?

Pero, ¿todos los pacientes pueden llegar a ser padres después de un tratamiento contra el cáncer? La experta explica que señalar que la preservación de la fertilidad mediante la congelación de gametos, tejidos y embriones es una medida preventiva y «no necesariamente supone una garantía de embarazo en el futuro». Ahora bien, es «una alternativa y una posibilidad, pero no debemos olvidar otras opciones como la donación de ovocitos, la subrogación uterina o la adopción, aunque de entrada suelen tener menor grado de aceptación por la pérdida del vínculo genético».

¿Cuándo tomar la decisión de preservar la fertilidad?

La decisión se debe tomar antes de someterse al tratamiento oncológico, asegura la doctora Martín. Además, «debe hacerse de forma individualizada dependiendo de la edad, del tipo de tumor, del grado de infiltración y del estadío». Esto, añade, «implica una perfecta sincronía entre los profesionales de los equipos de oncología y reproducción, ya que deberán coordinarse para propiciar la inclusión del paciente, en el programa de preservación de la fertilidad». Martín Hidalgo cree que es importante que todos los pacientes oncológicos sean informados y aconsejados acerca de las diferentes opciones de preservación de la fertilidad de acuerdo con su edad, pronóstico y tiempo disponible hasta su tratamiento.

¿Hay tratamientos más agresivos?

En el caso del cáncer, comenta la experta, los tratamientos oncológicos, quimioterapia y radioterapia, son «agresivos y los efectos secundarios son frecuentes, y dependientes del tipo de fármaco que se utilice, de la dosis y del número de ciclos». Hay que tener en consideración, comenta, que una de las consecuencias a largo plazo en los supervivientes al cáncer «es el alto porcentaje de menopausia precoz en la mujer y las alteraciones seminales graves en el hombre».

Opciones

Las opciones por géneros van en esta línea:

Para ellas

•Criopreservación del embrión: El proceso en el cual se obtienen los óvulos de una mujer y luego se realiza una fertilización in vitro y se congelan los embriones

•Criopreservación de ovocitos: La recolección y la congelación de los ovocitos no fecundados

•Ovariopexia o transposición ovárica: Mediante este procedimiento se trasladan quirúrgicamente los ovarios a otro lugar de su cuerpo, alejado de la zona donde recibe la radioterapia

•Existen métodos específicos para realizar cirugías y administrar radioterapia que pueden ayudar a proteger la fertilidad de una mujer

•Criopreservación del tejido ovárico: Congelación de tejido ovárico que puede colocarse nuevamente en el cuerpo después del tratamiento contra el cáncer.

•Supresión ovárica: El uso de determinadas hormonas para detener el funcionamiento de los ovarios. Las investigaciones actuales sugieren que esto no funciona bien para proteger la fertilidad durante el tratamiento contra el cáncer, pero los ensayos clínicos continúan.

Para ellos

•La criopreservación de esperma o banco de esperma es un método efectivo para la preservación de la fertilidad. Incluye la congelación y el almacenamiento de esperma. Es mejor si se realiza antes de comenzar el tratamiento, ya que hay un riesgo mayor de producir daño genético al esperma obtenido una vez que comenzó el tratamiento.

•Otros métodos, como la criopreservación de tejido testicular y el reimplante, aún están siendo estudiados. Este método consiste en la extracción, la congelación y el almacenamiento de tejido testicular que luego puede colocarse nuevamente en el cuerpo después del tratamiento contra el cáncer.

¿Dónde se puede preservar la fertilidad?

La preservación de la fertilidad masculina y la congelación de óvulos y embriones se puede realizar en prácticamente todas las Unidades de Reproducción. Asimismo, añade la experta, «la congelación de tejido ovárico se realiza sólo en unidades especializadas; es decir, en el Sistema Nacional de Salud existen centros de referencia para remitir a los pacientes oncológicos donde esté indicada la preservación de la fertilidad. Otro tema es el tiempo de espera y la disponibilidad en estos centros». concluye.