Casi 20.000 profesionales han participado en el congreso de Madrid
Casi 20.000 profesionales han participado en el congreso de Madrid - ESMO

Cáncer: mejores fármacos pero más caros

La inmunoterapia se concreta como terapia emergente, aunque faltan grandes estudios que concreten su papel en la práctica

Actualizado:

El Congreso de la Sociedad Europea de Oncología ESMO2014 de Madrid ha dejado claro que en los próximos años podríamos asistir a un cambio de paradigma en el abordaje del cáncer. Sin embargo también deja una cuestión en el aire. ¿Habrá dinero suficiente para pagar los fármacos?

Los oncólogos consideran que los nuevos fármacos van a cambiar la práctica clínica, pero requerirán de algunas reformas organizativas para asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario. Por ejemplo, el incremento del número de casos consecuencia del envejecimiento de la población supondrá que habrá más pacientes con más edad y con patologías asociadas como diabetes o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), lo que aumentará la complejidad en el manejo terapéutico.

Los fármacos prometen mejores tratamientos, de mayor duración y con menos efectos secundarios adversos, pero su alto coste es una preocupación creciente. Por ejemplo, los medicamentos inumunoterápicos, uno de los mayores avances producidos en el tratamiento del cáncer son los más caros; además, hay que tener en cuenta que se plantean estrategias de varios medicamentos, y la factura puede elevarse hasta los 80.000 euros al año. ¿Demasiado dinero?

La cuestión del coste de los tratamientos oncológico cobra si cabe más relevancia en un contexto en el que el envejecimiento de la población está lastrando los sistemas de salud

«Puede ser a ser un verdadero problema para la sociedad», dijo a Reuters Solange Peters, del Hospital Universitario de Lausana (Suiza). «No hay soluciones mágicas» para afrontar esta situación, apunta Josep María Borrás, presidente del comité científico de salud pública y economía de la salud de ESMO, quien aboga, por un lado, por una mayor precisión a la hora de definir los pacientes que se van a beneficiar de los diferentes tratamientos. Para ello, añade, es necesario disponer de biomarcadores que indiquen la respuesta, pero en la actualidad solo se dispone de siete u ocho que son relevantes, por lo que se deberá seguir investigando en este campo.

La cuestión del coste de los tratamientos oncológico cobra si cabe más relevancia en un contexto en el que el envejecimiento de la población está lastrando los sistemas de salud de muchos países. Es lo que un reciente informe de la consultora IMS Health denomina «toxicidad financiera», es decir, la carga económica de la enfermedad, que es un efecto secundario tan potente como la fatiga o náuseas en los pacientes. No hay que olvidar que el precio medio de los medicamentos contra el cáncer en EE. UU. casi se había duplicado en el década pasada, alcanzando los 10.000 dólares al mes (8.000 euros).

Inmunoterapia

Además, una de las conclusiones que se pueden extraer del congreso es que la inmunoterapia podría convertirse en la columna vertebral del tratamiento del cáncer de la misma manera que la quimioterapia lo es actualmente. «ESMO 2014 nos deja claro que la inmunoterapia tiene un papel en el tratamiento del cáncer, pero todavía requiere más estudios, aleatorizados, para ponerla en contexto con el tratamiento actual. Necesitamos estudios que refinen su papel en la práctica clínica y definan en qué momento se tiene que dar y si sola, asociada a la quimioterapia o a terapias dirigidas, o de forma secuencial con estos otros tipos de tratamiento», señala Andrés Cervantes, presidente del Comité Científico del próximo congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica, ESMO 2016.

¿Al alcance de todos?

La inmunoterapia se basa en el bloqueo de la capacidad de un tumor para camuflarse del ataque de las células del sistema inmunológico. El enfoque ha alcanzado la mayoría de edad este mes con la primera aprobación en EE.UU. de un fármaco de Merck que bloquea una proteína conocida como receptor de muerte programada, o PD-1, al que seguirán otros en un futuro cercano.

Los estudios presentados en Madrid han demostrado que la eficacia de este tipo de terapias se extiende más allá de melanoma y ya se prueban en cáncer de pulmón, riñón, vejiga, cabeza y cuello, y estómago. Sin embargo, hablar de estos nuevos y caros medicamentos después de que una encuesta presentada en este congreso mostrara que los pacientes de los países menos ricos de Europa ya no tienen acceso a los medicamentos para, por ejemplo, el cáncer de mama, sugiere que, por el momento, es probable que la inmunoterapia esté fuera del alcance de la mayoría de los 131 países representados en la reunión de Madrid.