Todo lo que se puede trasplantar para reparar el cuerpo humano
Cirugía de trasplante meniscal - ABC

Todo lo que se puede trasplantar para reparar el cuerpo humano

Tendones, tráqueas, útero o brazos. La cirugía de trasplante sigue en plena evolución con injertos experimentales que también se combina con ingeniería de tejidos

Actualizado:

Piense en un órgano que se pueda trasplantar. Seguro que lo primero que le viene a la cabeza es el corazón, el riñón o quizá el hígado. Pero probablemente no piense en la tráquea, un trozo de hueso, una mano o el útero. La cirugía de trasplantes hoy es mucho más que operaciones que salvan vidas. Han pasado del injerto de órganos vitales a otras cirugías que logran una mejora en la calidad de vida, como el trasplante de cara.

Aquellas operaciones con las que un puñado de cirujanos pioneros escribieron, dentro y fuera de nuestras fronteras, algunos de los capítulos más heroicos de la medicina siguen siendo puntales del tratamiento de miles de enfermos. Hoy este tipo de cirugías han dejado de ser un hecho noticioso pero es un buen momento para repasar, a modo de inventario, todos esos injertos que permiten reparar el cuerpo humano.

Además de la lista más habitual de órganos sólidos (corazón, pulmón, riñón, hígado o intestino) existen muchos tipos de tejidos que también se injertan para curar enfermedades. Estos son: hueso, tendón, córneas, piel, válvulas cardíacas, arterias y venas. Muchos de estos se realizaron décadas antes que los órganos sólidos y son los verdaderos precursores de los actuales trasplantes.

Más conocido es el trasplante de médula ósea, un tejido que lleva años curando cánceres ligados a la sangre como la leucemia o el linfoma. Durante los últimos años a la médula ósea se ha unido el trasplante de cordón umbilical. Este tejido conserva una sangre muy valiosa e irrepetible que ha empezado a conservarse y a utilizarse en tratamientos similares a los que se utiliza la médula ósea.

Combinación con medicina regenerativa

En un futuro próximo serán las células madre y la medicina regenerativa quien ponga fin a los trasplantes de órganos y tejidos humanos. Ya no será necesario contar con donantes altruistas y anónimos, el paciente será su propio donante y podrán fabricarse órganos y tejidos de sustitución a la medida de cada enfermo.

Y, mientras, la medicina prueba soluciones intermedias como el trasplante de tráquea enriquecido con células madre de la propia paciente para evitar el rechazo. El primero en intentarlo fue el italiano Paolo Macchiarini en el Hospital Clínic de Barcelona en 2008. La calidad de vida de su paciente mejoró notablemente. No tuvo complicaciones y hoy sigue sin utilizar medicamentos para evitar el rechazo.

El útero, la asignatura pendiente

El trasplante de útero es aún una asignatura pendiente. La cirugía funciona, sin embargo aún no ha habido ningún equipo médico que haya logrado darle sentido, es decir que sea funcional y una mujer pueda quedarse embarazada. Ha habido varios intentos pero aún ninguna mujer ha logrado dar a luz a un bebé incubado en un útero trasplantado. Puede que la Universidad de Gotemburgo (Suecia) rompa el maleficio.

A comienzos de año anunció la puesta en marcha de un ensayo clínico piloto con nueve voluntarias que por diferentes motivos no podían tener hijos al carecer de útero. Las nueve voluntarias han recibido con éxito los úteros transplantados que previamente habían sido donados por sus familiares. Solo queda cerrar el círculo y lograr que alguna de ellas se quede embarazada y nazca algún niño sano.

La cara de otro

El mayor reto de la cirugía de trasplantes es el injerto de órganos no vitales, como el útero o estructuras visibles como la cara y las extremidades. Los cirujanos franceses han sido pioneros en este campo, aunque han tenido grandes seguidores en España. Cirujanos como Pedro Cavadas han trasplantado rostros, manos, brazos y piernas, esta última sin éxito. ¿Cuál será el siguiente paso?