Habitación del Centro Maktub
Habitación del Centro Maktub - Fundación Aladina
PEDIATRÍA

Hospitales 'desestresores' para los pacientes más pequeños

La arquitectura de los nuevos hospitales del siglo XXI se adapta a las necesidades de los niños para favorecer su recuperación

MADRIDActualizado:

Los hospitales son lugares demasiado agresivos para los niños. Los niños no saben a dónde van, al contrario de los adultos, que ya tienen las habilidades para enfrentarse a algo que ya conoce. Eso hace que, especialmente en los casos en los que niños tienen que pasar mucho tiempo en el hospital, sufran más durante sus estancias y, según algunos estudios ya publicado, tengan diferentes tiempos en su recuperación. El hospital así se puede convertir en un «agravante más» en la enfermedad de un niño, justo lo contrario de lo que se pretende.

Afortunadamente en los últimos años se está produciendo una corriente que habla de la humanización de los hospitales, más acentuada si cabe en el caso de los hospitales infantiles. Una de las impulsoras y promotoras de esta corriente en España es la arquitecta Elisa Valero, cuyo trabajo en general, no sólo en el ámbito hospitalario , refeleja esa humanización de los edificios. El trabajo de Elisa habla por si solo: el o el Jardín del hospital de Getafe son claros ejemplos de lo que se busca: «los hospitales están llenos de elementos estresores para los niños y nosotros hemos trabajado justamente en evitarlos para lo que hemos empleado ‘desetresores selectivos’».

Elisa Valero trabajo con la Fundación Aladina para hacer más ‘lúdicos’ los hospitales para los niños. Se trata, explica a ABC Valero, de adaptar los hospitales a los pequeños y de contar con elementos tan «intangibles» como puede ser la luz, los espacios e incluso el propio mobiliario. Y se ha visto, que al igual que lo hace el tratamiento, «estos componentes influye en el proceso de curación del paciente». Porque, añade Elisa, en los niños todo lo «irracional» es «importante» y cosas que parecen «intangibles» aparta al niño de su «problema real».

Los nuevos hospitales generan así desestresores ambientales para los pacientes y sus familias al introducir nuevos materiales

La colaboración entre el estudio de arquitectura de Elisa Valero y la Fundación Aladina, junto con la Universidad de Granada, ha permitido para dotar al Centro Makbut del Hospital Infantil del Niño Jesús de las mejores instalaciones y tecnología para la realización de trasplantes de médula ósea, desde el diseño de circuitos no cruzados a los sistemas de sobrepresión más avanzados. Además de los aspectos técnicos, el proyecto tiene como objeto añadido paliar en la medida de lo posible la sensación de aislamiento a la que están sometidos los niños inmunodeprimidos y que la calidad de los espacios les amabilice la estancia a ellos y a sus familiares.

Los nuevos hospitales generan así desestresores ambientales para los pacientes y sus familias al introducir nuevos materiales como el Himacs, que permite redondear las esquinas y evitar los protectores de golpes, cabeceros que minimizan la presencia de los aparatos y acabados que por medio del color y la geometría conformen una percepción lúdica del espacio. «Todo resulta más agradable para el niño», señala Valero.

Diseño proyecto de la nueva UCI
Diseño proyecto de la nueva UCI - Fundación Aladina

Y no se olvida de la importancia de la luz. «Sabemos desde hace más de 20 lo importante que es la luz en la recuperación de los pacientes; y eso es lo que estamos cambiando ahora». Se eliminan así los obstáculos visuales que separan las salas del exterior. Ello ha hecho que este centro sea primero en Europa que posibilita estudios clínicos en fotobiología pediátrica.

El juego

Y no debemos olvidarnos del juego. Valero señala que así como se ha hablado de la importancia del juego para el desarrollo del niño y el aprendizaje., no se debe olvidar su función curativa. El juego, afirma Valero, «le permite desarrollar habilidades y destrezas psicológicas y psicomotrices, además se conseguir una distracción positiva que haga olvidar, durante ese periodo de tiempo, su enfermedad».

Jardín del hospital de Getafe
Jardín del hospital de Getafe - Fundación aladina

Cada vez hay más ejemplos de esta ‘pediatrización’ de los hospitales: la nueva sala de juegos del Hospital Universitario de Getafe, la sala de juegos del Hospital Gregorio Marañón, los jardines y espacios lúdicos del hospital La Paz o del Doce de Octubre, o la nueva sala de urgencias del hospital infantil Sant Joan de Déu, en Barcelona, que se ha convertido en un ‘escondite para animales’ donde tigres, medusas, flamencos, elefantes y demás especies vagan a sus anchas por las distintas dependencias.

Para Valero es un gran reto por partimos de «hospitales diseñados en el siglo XX o XIX» y queremos hacerlos del siglo XXI. Supone, añade, «un cambio total en el manejo del espacio para que se adapte a la necesidad del niño, y a veces no es nada sencillo». Afortunadamente son muchos ya los profesionales, sanitarios o de arquitectura, que trabajan para conseguir hospitales ‘desestresores’.