Patricia Conde y Jordi Ochando con miembros de su grupo de investigación
Patricia Conde y Jordi Ochando con miembros de su grupo de investigación - ISCIII
TRASPLANTES

La inmunonanoterapia puede cambiar la forma en la que se evita el rechazo tras un trasplante

Una nanoterapia dirigida hacia las células del sistema inmune innato, diseñada por investigadores españoles permite la aceptación indefinida de órganos trasplantados

MADRIDActualizado:

La reprogramación del sistema inmune, el uso de nuestras porpias células, podría terminar con la necesidad del uso de los fármacos inmunosupresores en los pacientes que han recibido un trasplante para evitar el rechazo del órgano. La clave está en el uso de una nanoterapia dirigida hacia las células del sistema inmune innato, que permite la aceptación indefinida de órganos trasplantados. Investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) han diseñado esta nueva nanoterapia que supone un gran avance en el tratamiento de los pacientes trasplantados. «Podemos cambiar la manera en la que tratamos a estos pacientes que llevan, más o menos, con los mismos fármacos desde los años 60», comenta a ABC Salud Jordi Cano Ochando, líder de este estudio publicado en «Immunity».

A través de un modelo experimental de trasplante de órganos en ratón, los investigadores han identificado una nueva diana terapéutica –las células mieloides- relacionada con el rechazo del trasplante y han desarrollado una nanoterapia que induce la aceptación del órgano trasplantado, eliminando la necesidad del uso de fármacos inmunosupresivos de por vida. «En la actualidad no existen tratamientos in vivo dirigidos hacia las células mieloides, responsables del inicio del rechazo del trasplante», comenta Ochando quien no vislumbra trabas importantes para que esta aproximación sea rápidamente llevada a un ensayo clínico en humanos ya que los componentes utilizados en su nanoterapia ya se emplean, por separado, en humanos.

La clave de este trabajo radica en el descubrimiento en 2011 por el investigador Mihai G. Netea, que también participa en este estudio, de la inmunidad entrada. «La inmunidad entrenada es la capacidad de las células inmunes innatas para actuar con cierta memoria inmunológica de manera que, bajo ciertos estímulos que se producen durante el trasplante de órganos, las células mieloides entrenadas son capaces de inducir el rechazo del trasplante», explica Patricia Conde, coautora del trabajo.

Podemos cambiar la manera en la que tratamos a estos pacientes que llevan, más o menos, con los mismos fármacos desde los años 60

Después de la síntesis de las nanopartículas y la posterior comprobación de sus características y toxicidad, el equipo de investigadores procedió a su aplicación en un modelo de trasplante de corazón en ratones mediante la inyección de la nanopartículas en la cola consiguiendo notables resultados de supervivencia del trasplante. «Con solo tres dosis de nanopartículas durante la primera semana del trasplante logramos que la mayoría de los ratones aceptaran el órgano trasplantado a largo plazo», indica Ochando.

No tiene sentido que tratemos los síntomas y efectos de las enfermedades y no las causas

Los autores añaden que el impacto de este estudio trasciende al campo de trasplante de órganos, ya que «la prevención de la inmunidad entrenada es un enfoque terapéutico novedoso que puede ser aplicado para tratar la activación inmunitaria excesiva durante trastornos autoinmunes, afecciones inflamatorias crónicas, y alergias», explica Ochando.

Este trabajo, añade el investigador, demuestra que la inmunoterapia, reconocida este año con el Nobel de Medicina, abre un mundo por explorar para diseñar tratamientos muy eficaces y más precisos. En su opinión, «no tiene sentido que tratemos los síntomas y efectos de las enfermedades y no la causa. Ahora tenemos una nueva plataforma que, en combinación con otras inmunoterapias, puede abrirnos un escenario muy esperanzador».