El agente se une a las células cancerígenas e 'ilumina' el tumor
El agente se une a las células cancerígenas e 'ilumina' el tumor - UNIVERSITY OF MICHIGAN
CÁNCER DE MAMA

Diseñada una píldora que elimina los falsos positivos en el diagnóstico del cáncer de mama

Una vez ingerida por vía oral, libera un agente fluorescente que se une específicamente a las células tumorales, con lo que se ‘ilumina’ el tumor

MADRIDActualizado:

A día de hoy, la prueba convencional para el cribado del cáncer de mama es la mamografía, esto es, la exploración diagnóstica por imagen de rayos X de la glándula mamaria. No en vano, se trata de una prueba económicamente asequible y que permite conocer tanto el tamaño como la localización de los bultos en el pecho. Sin embargo, no resulta del todo eficaz en las mujeres con mamas densas. Y tampoco permite discernir si el bulto es benigno o maligno, lo que puede conllevar a que muchas mujeres se sometan a un tratamiento para un cáncer de mama que, en realidad, no tienen. Por ello, investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (EE.UU.) han diseñado una ‘píldora’ que puede ayudar a mejorar el diagnóstico del cáncer de mama y descartar los falsos positivos –aquellos casos en los que, si bien no hay bulto o este es benigno, se establece el diagnóstico de cáncer.

Concretamente, el estudio, presentado este martes en la 251ª Reunión y Exposición Anual de la Sociedad Americana de Química (ACS) que se está celebrando en San Diego (EE.UU.), muestra la eficacia de una píldora que contiene un agente que, una vez ingerido por vía oral, se adhiere específicamente a las células tumorales y los vasos sanguíneos del tumor. Y dado que este agente emite fluorescencia, permite visualizar qué bultos son realmente malignos, facilitando así el diagnóstico del cáncer de mama.

Como explica Greg Thurber, director del estudio, «existe una gran controversia sobre la edad a la que debe iniciarse el cribado del cáncer de mama. Y es que si bien este cribado puede potencialmente detectar la enfermedad de forma precoz en algunas mujeres, también conlleva falsos positivos que provocan que algunas pacientes reciban un tratamiento agresivo totalmente innecesario. Es decir, todavía no sabemos cómo seleccionar correctamente a las pacientes que requieren ser tratadas. Y en este contexto, esperamos que nuestro trabajo pueda ayudar a cambiar esta situación».

Tumores fluorescentes

El estudio, llevado a cabo con un modelo animal –ratones– de cáncer de mama, muestra cómo hasta un 50-60% del agente contenido en esta píldora de administración oral entre en el torrente sanguíneo y se une específicamente a las células tumorales. Así, y como consecuencia de esta unión, el tumor emite una fluorescencia visible en el espectro cercano a la luz infrarroja y se distingue perfectamente del resto del tejido de la mama.

Como apunta Greg Thurber, «es cierto que, a la longitud de onda empleada, los tumores fluorescentes solo pueden ser detectados a una profundidad de 1 a 2 centímetros. Sin embargo, y dada la elasticidad del tejido mamario, la combinación de nuestro método con la ecografía permitirá detectar la gran mayoría de los tumores».

La combinación de nuestro método con la ecografía permitirá detectar la gran mayoría de los tumores
Greg Thurber

Asimismo, los autores están diseñando un agente que se una específicamente a los tumores agresivos, lo que permitiría distinguirlos de aquellos tipos de cáncer con un crecimiento lento y no invasivo, caso del carcinoma ductal in situ.

Es más; como destaca el director de la investigación, «esta imagen de alto contraste también resultará útil para la detección de los tumores en mujeres con mamas densas, en las que las mamografías son difíciles de interpretar».

Próximamente en humanos

En definitiva, la píldora ‘ilumina’ únicamente los tumores y no aquellos bultos benignos, lo que podría facilitar en gran medida el diagnóstico del cáncer de mama y evitar que muchas mujeres se sometan a cirugía y tratamientos agresivos que, como la quimioterapia y radioterapia, resultarían completamente innecesarios.

Lógicamente, hay una gran diferencia entre los ratones y los seres humanos, por lo que el siguiente paso será encontrar la formulación correcta –caso, entre otros, de la identificación de los compuestos que deben añadirse al agente de contraste para facilitar su absorción por el organismo– para que la píldora pueda ser utilizada en las pacientes.

Como concluye Greg Thurber, «es difícil predecir cuándo el agente será finalmente testado en los ensayos clínicos con humanos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este agente ya está siendo utilizado en Europa para otras aplicaciones clínicas».