'Bdellovibrio bacteriovorus'
'Bdellovibrio bacteriovorus' - WIKIMEDIA
FIBROSIS QUÍSTICA

Bacterias depredadoras podrían mejorar la función pulmonar en la fibrosis quística

Las bacterias depredadoras que se encuentran en los pulmones de algunos pacientes podrían ser útiles para evitar las infecciones que merman su capacidad respiratoria

MADRIDActualizado:

La fibrosis quística es una enfermedad crónica y degenerativa que afecta principalmente a los sistemas respiratorio y digestivo y que padece uno de cada 5.000 españoles. Una patología hereditaria que da lugar al desarrollo de infecciones persistentes en los pulmones y que limita de forma muy significativa la capacidad respiratoria de los pacientes. Y una enfermedad para la que, aún a día de hoy, no existe cura. Sin embargo, es posible que algunas de las infecciones asociadas a la fibrosis quística, o lo que es lo mismo, algunas de las bacterias que residen en el microbioma pulmonar de los afectados, puedan ayudar a mejorar esta capacidad respiratoria. Y es que como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, algunos pacientes portan en sus pulmones especies bacterianas depredadoras. O lo que es lo mismo, con la capacidad de destruir a las bacterias responsables del deterioro de la función pulmonar.

Como explica Rosa del Campo, directora de esta investigación publicada en la revista « mBio», «nuestros resultados muestran que el microbioma pulmonar de los pacientes con fibrosis quística es mucho más complejo de lo que creíamos. Y asimismo, sugieren que las bacterias depredadoras podrían ser utilizadas como estrategia terapéutica para reducir la carga bacteriana en los pulmones de estos pacientes».

Vampiros y sanguijuelas

En el estudio, los autores utilizaron técnicas de secuenciación genética para analizar la composición del microbioma pulmonar de 15 pacientes diagnosticados de fibrosis quística a los que se habían tomado tres o cuatro muestras de esputo en un periodo de 12 meses –en total, 56 muestras–. Y de acuerdo con los resultados, encontraron hasta 156 tipos de bacterias diferentes, entre las mismas ‘Pseudomonas aeruginosa’, ‘Staphylococcus aureus’, ‘Burkholderia’ y ‘Pandorea’. Además, cada paciente tenía su propia flora microbiana del pulmón, que permaneció relativamente estable a lo largo del periodo evaluado.

Sin embargo, y de forma sorprendente, los autores también identificaron a dos ‘invitados’ totalmente inesperados. Y es que en 19 de las muestras se hallaron dos tipos de bacterias depredadoras: una especie del género ‘Bdellovibrio’, que tiene por costumbre entrar en las células y alimentarse de sus proteínas –de hecho, el término ‘bdello’ significa ‘sanguijuela’–; y una especie del género ‘Vampirovibrio’, que destruye a las células al succionar su contenido. Concretamente, el ‘Bdellovibrio’ se encontró en seis de las muestras tomadas a tres pacientes y el ‘Vampirovibrio’ en 17 de las muestras de 12 participantes –uno de los cuales también portaba ‘Bdellovibrio’.

Las bacterias depredadoras podrían ser empleadas como estrategia terapéutica para reducir la carga bacteriana en los pulmones de los pacientes
Rosa del Campo

Como refiere Rosa del Campo, «las bacterias depredadoras son ‘omnipresentes’ y se encuentran habitualmente en ecosistemas acuáticos. En el caso de los humanos, un estudio reciente ha encontrado este tipo de bacterias en la flora intestinal de personas sanas y en pacientes con fibrosis quística».

Y más allá de una mera curiosidad científica, ¿el hallazgo de estos micro-depredadores en el microbioma pulmonar puede tener alguna aplicación clínica? Pues sí. Los autores desarrollaron un modelo informático para tratar de explicar la relación entre estos depredadores y sus potenciales presas bacterianas. Y de acuerdo con los resultados, podría ser posible que en las fases iniciales de la enfermedad, los depredadores pudieran prevenir la colonización de bacterias como ‘P. aeruginosa’, típicamente asociada a la fibrosis quística.

Mejor que los antibióticos

Según avanza la enfermedad, los pacientes con fibrosis quística sufren un deterioro progresivo de su función pulmonar por causa de un círculo vicioso de inflamación y destrucción tisular. Un círculo vicioso que, como indican los autores, está desencadenado y mantenido por la colonización bacteriana crónica en el tracto respiratorio inferior. Como apunta la directora de la investigación, «está generalmente aceptado que una vez que la colonización bacteriana se ha establecido en el pulmón, es casi imposible erradicarla, incluso aunque se administre tratamiento antibiótico de forma consistente».

Pero allí donde fallan los fármacos, es posible que bacterias tengan éxito. Por ello, el próximo paso será, como concluye Rosa del Campo, «cultivar las bacterias depredadoras para entender cómo pueden sobrevivir en los pulmones y cuál es su interacción con las presas, y tratar de utilizar estas bacterias depredadoras para controlar el microbioma pulmonar en la fibrosis quística».