Acupresión
Acupresión - WIKIPEDIA
CÁNCER DE MAMA

La acupresión podría ayudar a reducir la fatiga de las supervivientes de cáncer de mama

Hasta una tercera parte de las mujeres padecen fatiga una década después de haber superado el tumor como consecuencia de los tratamientos

MADRIDActualizado:

Cada año se diagnostican en nuestro país cerca de 26.000 nuevos casos de cáncer de mama, el tipo de tumor más frecuente entre la población femenina no solo de nuestro país, sino de todo el mundo. Un tumor cuyo abordaje requiere de tratamientos ciertamente agresivos que, como la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, no están, ni mucho menos, exentos de efectos secundarios. Es el caso, entre otros, de la fatiga, uno de los efectos a largo plazo más comunes del tratamiento. De hecho, hasta una tercera parte de las supervivientes de cáncer de mama siguen padeciendo una fatiga de grado moderado-severo incluso una década después de haber concluido sus terapias. La buena noticia es que esta sensación de cansancio se puede tratar de forma eficaz, sencilla y barata. Y es que como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (EE.UU.), la técnica de la medicina tradicional china conocida como ‘acupresión’ ayuda, y mucho, a reducir la fatiga persistente en mujeres que han recibido tratamiento para el cáncer de mama.

Como indica Suzanna Zick, directora de esta investigación publicada en la revista « JAMA Oncology», «la fatiga es un síntoma subestimado en numerosas enfermedades crónicas, muy especialmente en el cáncer. Un síntoma que tiene un impacto significativo sobre la calidad de vida. Y en este contexto, la acupresión es fácil de aprender y los pacientes se la pueden practicar a sí mismos».

Tratamiento bajo presión

Y, exactamente, ¿en qué consiste esta ‘acupresión’? Pues, simplemente, en aplicar presión con los dedos o los codos en distintos puntos específicos del cuerpo. Además, esta acupresión no solo induce un efecto relajante. Y es que dependiendo de los puntos en los que se aplique la presión, también puede ser ‘estimulante’, por lo que en ocasiones se usa para ‘incrementar la energía’ del paciente.

El estudio fue llevado a cabo con la participación de 424 supervivientes de cáncer de mama que, de acuerdo a un criterio totalmente aleatorio, recibieron acupresión relajante, acupresión estimulante o cuidados convencionales –entre otros, técnicas para el abordaje del sueño–. Además, todas las participantes fueron formadas para llevar a cabo la acupresión, de forma que pudieran practicarla en sus domicilios una vez por día y a lo largo de seis semanas.

Al requerir solo un breve entrenamiento, la acupresión podría constituir una opción de bajo coste para tratar la fatiga
Suzanna Zick

Concluido el estudio, los resultados mostraron que la acupresión, tanto relajante como estimulante, mejoró la sensación de fatiga de las participantes. Más concretamente, la acupresión redujo entre un 27% y un 34% el cansancio de las pacientes en un período de seis semanas. De hecho, hasta un 66% de las mujeres que se ‘autotrataron’ con acupresión relajante lograron unos niveles de fatiga normales gracias al tratamiento.

Es más; la acupresión, si bien únicamente la de tipo relajante, también se asoció con una mejora de la calidad del sueño y de la calidad de vida en general.

Como indican los autores, «los estudios previos han sugerido que la acupuntura podría ayudar a curar la fatiga. Sin embargo, la acupuntura no suele estar cubierta por los seguros y requiere que los pacientes acudan a un facultativo una o dos veces semanales durante un período mínimo de seis semanas. Por el contrario, la acupresión es fácil de aprender y puede realizarse en el propio domicilio».

No apretar en exceso

En definitiva, y a la luz de las nuevas evidencias, parece que la acupresión no solo resulta eficaz, sino también muy fácil de aprender. No en vano, el período de formación de las participantes no excedió de 15 minutos, tiempo suficiente para que aprendieran a localizar con precisión los puntos en los que aplicar la presión y la cantidad exacta de presión requerida en cada caso.

Y esta acupresión, ¿no conlleva ningún efecto secundario? Pues la verdad es que algunas participantes aplicaron la presión con tal fuerza que acabaron provocándose hematomas. Además, un 12% de las participantes dejaron el estudio al considerar que la acupresión requería ‘demasiado trabajo’ –lo que no puede ser bueno para alguien que está tratando de paliar su fatiga.

Sea como fuere, concluye Suzanna Zick, «dado el breve entrenamiento requerido para aprender a realizar la acupresión, esta intervención podría constituir una opción de bajo coste para tratar la fatiga».

Tal es así que los autores no solo están planificando nuevos estudios para ver si esta acupresión también mejora la fatiga en otros tumores o en pacientes de cáncer de mama que aún reciben tratamiento activo, sino que también están desarrollando una aplicación para el móvil para enseñar a realizar la acupresión.