El ratón modelo para estudiar el tifus

Un modelo animal de la fiebre tifoidea podría conducir a mejores vacunas.

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El primer modelo de ratón de la fiebre tifoidea acaba de ser descrito en un estudio publicado en la revista Cell. Los autores de la Universidad de Columbia (EE.UU.) explican que, debido a que los animales presentan síntomas similares a los de los humanos y parecen haber respondido positivamente a la inmunización, el modelo podrían ser utilizado para desarrollar vacunas más eficaces contra el patógeno.

Según Matthew Hayden, autor del trabajo, hasta ahora no existía un modelo de animal para el estudio de la respuesta inmune a la bacteria que causa la fiebre tifoidea, una enfermedad que se caracteriza por diarrea y erupción cutánea grave, y que causa más de 220.000 muertes cada año, a menudo en países en desarrollo que carecen de de agua potable.

La causa de la enfermedad es la bacteria Salmonella typhi (S. Typhi), que habitualmente infecta a los seres humanos, pero no así a los roedores. Éstos, a diferencia de los seres humanos, expresan el receptor 11 tipo Toll (TLR11), un receptor celular inmunitario que reconoce las moléculas que se encuentran en varios microbios, y desencadena respuestas inmunitarias que ayudan a combatir las infecciones. «Las dos vacunas aprobadas actualmente para esta enfermedad son sólo moderadamente eficaces, por lo que las investigaciones destinadas a mejorar las vacunas son esenciales», señala el autor principal del estudio Sankar Ghosh.

Receptor clave

Debido a que TLR11 se encuentra expresada a niveles elevados en el intestino del ratón, los investigadores pensaban que dicho receptor puede reconocer patógenos que causan enfermedades intestinales y, por ello, podría ser responsable de la prevención de la fiebre tifoidea en el ratón.

Así, los investigadores inactivaron el gen de TLR11 en ratones y los expusieron a S. Typhi. Los animales desarrollaron una lesión grave del tejido intestinal, y algunos síntomas característicos como fiebre y diarrea. Además, descubrieron que el componente clave responsable de la virulencia de S. Typhi, la proteína flagelina, era reconocida por TLR11. Y, debido a que otros patógenos tienen flagelina, estos ratones también podrían servir como un sistema modelo de otras enfermedades bacterianas importantes.

Para Hayden, «disponer de un modelo animal mejora la capacidad para investigar enfermedades, la respuesta inmune y, sobre todo, puede ser muy beneficioso para desarrollar nuevas vacunas y terapias».