Mejor ser valiente ante un ataque cardiaco

Según un estudio británico, publicado en European Heart Journal, las personas quesienten mucho miedo a morir durante un ataque cardíaco o en los díasposteriores,

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Según un estudio británico, publicado en European Heart Journal, las personas quesienten mucho miedo a morir durante un ataque cardíaco o en los díasposteriores, también parecen sufren una mayor inflamación, un indicador de quea la larga se asocia con un peor pronóstico al de los pacientes menos miedosos.

El hallazgo, "nos recuerda la conexión entre la mente yel cuerpo", comentó Suzanne Steinbaum, cardióloga del hospital Lenox Hillde Nueva York, y autora del trabajo. "El ensayo revela que cuando los pacientestienen miedo, la inflamación aumenta y disminuye la variabilidad de los latidoscardíacos, lo que podría suponer un peor pronóstico. Por lo tanto, los expertossugieren que deben abordarse no solo los problemas corporales, sino también losmentales. Estos datos y la vasta literatura relacionada con las emociones y lasinteracciones mente-cuerpo confirman que la comprensión de la respuestaemocional de cada individuo interactúa con los mecanismos biológicos.

Para el estudio, los investigadores evaluaron a 208pacientes que habían acudido a St. George Hospital en Londres con síndromecoronario agudo. Durante su ingreso en el hospital se les preguntó acerca de sumiedo a la muerte. Al mismo tiempo, los investigadores también midieron losniveles sanguíneos del factor de necrosis tumoral (TNF), que desencadena lainflamación.

Tres semanas después, los investigadores visitaron a lospacientes en sus casas y les midieron la variabilidad de la frecuencia cardíacay los niveles de la hormona del estrés cortisol en la saliva. Uno de cada cincopacientes informó sentir angustia extrema y miedo a morir, mientras que dostercios sufrieron reacciones emocionales más moderadas. El miedo a morir se asociócon un aumento de cuatro veces en los niveles de TNF al momento de la admisiónen el hospital. Tres semanas después, se halló que los niveles de TNF estabanrelacionados con una menor variabilidad de la frecuencia cardíaca y con nivelesmás bajos de cortisol.

Los niveles más bajos de variabilidad de la frecuencia cardiacase asociaban con tasas de mortalidad más altas después de un ataque cardíaco,mientras que las cifras más bajas de cortisol podrían indicar que el organismono estaba capacitado para revertir la inflamación causada por un ataquecardíaco.

El estudio tiene algunas limitaciones, incluido el hecho deque alrededor del 23% de los pacientes se retiraron a las tres semanas; habíapocas mujeres; y la mayoría de los pacientes habían tenido infarto delmiocardio con elevación del segmento ST, el tipo más grave de ataque cardíaco,lo que significa que los hallazgos realmente no pueden extrapolarse a losataques cardíacos que no son de este tipo.

El estudio tampoco responde a la pregunta del "huevo yla gallina" en cuanto a si la angustia emocional causó los hallazgosbiológicos o viceversa.