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Siete consejos para la compra de tus neumáticos

De ellos dependen tanto el agarre al asfalto en las curvas como la respuesta de frenada en caso de emergencia, así como el confort de los viajeros

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A menudo se compara los neumáticos con el calzado que usas para practicar deportes, por aquello de que es la pieza clave que te pone en contacto con el suelo –en el caso del calzado– o con el asfalto –en el caso de un vehículo–, de la cual dependen la estabilidad y el agarre.

De los neumáticos dependen tanto el agarre al asfalto en las curvas como la respuesta de frenada en caso de emergencia, así como el confort de los viajeros. Los neumáticos pueden hacerte el viaje más agradable haciendo que se perciban menos las irregularidades del terreno y emitiendo un sonido mínimo.

A continuación te contamos todo lo que tienes que tener en cuenta para que el cambio de neumáticos no se convierta en una pesadilla:

1. Cuidado con las ofertas

Internet está plagada de sitios donde se pueden adquirir neumáticos baratos. Desde luego, un descuento es algo que apetece siempre a la mayoría de las personas. Pero cuando se trata de tu seguridad personal y de la de quienes viajan contigo, arriesgarse a comprar una ganga es arriesgarse mucho.

Esto no quiere decir que desprecies olímpicamente las ofertas de neumáticos, sino que tomes tus precauciones y valores cada oferta. Si encuentras unos neumáticos idénticos a los que buscas a mitad de precio, ¡cómpralos en el acto! Pero asegúrate de que son exactamente iguales.

La buena noticia es que talleres de confianza como Norauto cuentan con descuentos en su tienda online para poder comprar los neumáticos con total seguridad.

2. Que sean homologados

A la hora de comprar neumáticos asegúrate de que cumplen con la normativa dictada por la Unión Europea. Lo normal es que los neumáticos que encuentres sean homologados, pero podrías toparte con alguna sorpresa a bajo precio, es decir, neumáticos que no están permitidos en Europa o simplemente pasados de fecha.

Para asegurarte has de buscar la etiqueta identificativa que es obligatoria desde 2012, en la que se especifica la resistencia al rodaje, el agarre sobre mojado y el nivel de ruido de rodadura externa.

3. Haz caso al fabricante

Es preciso que eches un vistazo al manual de tu vehículo para saber qué neumáticos recomienda el fabricante. Las recomendaciones no son caprichosas. Han sido elaboradas en colaboración con los fabricantes de neumáticos basándose en los aspectos de funcionamiento de ese modelo en concreto.

Desde luego que existen otras opciones dentro de la ley, pero deberías consultar con un profesional experto antes de tomar una decisión de la que vayas a lamentarte.

4. Vigila lo que montas

No conviene mezclar tipos de neumáticos y marcas. Lo ideal es cambiar todos los neumáticos del coche al mismo tiempo, aunque no es lo habitual. En caso de tener que cambiar sólo un neumático o un par, asegúrate de que montas sobre un mismo eje neumáticos de la misma marca, modelo, tipo, código de homologación y dimensiones.

Asegúrate también de colocar los más nuevos en el eje trasero, ya que allí es donde el agarre es crucial para mantener el control del vehículo.

5. Ten en cuenta el código

Todo neumático lleva impreso un código en su banda lateral, con unos números y letras que nos aportan una serie de datos. Si por ejemplo leemos 215/65 R15 95H, esto significa:

La primera cifra (215) indica la anchura del neumático en milímetros; la segunda (65), la relación entre altura y anchura en porcentaje; la primera letra (R), que se trata de una estructura radial; la tercera cifra (15) es el diámetro de la llanta medido en pulgadas; la cuarta cifra (90) es el índice de carga; y la última letra (H), el código de velocidad.

Tanto el índice de carga como el código de velocidad se pueden descifrar buscando las tablas correspondientes. En el caso del ejemplo, el índice de carga 90 se corresponde con un máximo de 600 kilos, mientras que el código de velocidad H sería de 210 kilómetros/hora. Recuerda que, a la hora de comprar neumáticos de repuesto, el índice de carga y el código de velocidad deben ser iguales o superiores a los definidos por el fabricante del vehículo.

6. No olvides el clima

Si el presupuesto no es un problema, lo ideal sería montar unos neumáticos de invierno en los meses de frío y unos de verano en los meses más cálidos. Este consejo es especialmente útil si vives en una zona con temperaturas extremas tanto en frío como en calor.

Los neumáticos especialmente diseñados para invierno se adaptan mucho mejor al agua y a la nieve, permitiendo una distancia de frenado mayor que los neumáticos convencionales.

7. Considera los ecológicos

Algunos lo harán por principios y otros no tendrán más remedio que reconocer la evidencia. Desde luego, no entran en la categoría de neumáticos baratos. Los neumáticos ecológicos salen más caros, pero si se tiene en cuenta el ahorro de combustible que permiten, pueden resultar una buena inversión a largo plazo. En cualquier caso, la decisión es tuya.

Si eres de los que les gusta informarse bien antes de tomar cualquier decisión que entrañe cierto riesgo, confiamos en que los consejos que te hemos dado te hayan puesto sobre la pista de los neumáticos ideales para tu vehículo. Fíjate que siempre decimos vehículo y no coche, puesto que cada tipo de vehículo precisa unas gomas.

Por otra parte, si quieres tener la tranquilidad de acertar al cien por cien cuando decidas cambiar los neumáticos, acudir a un taller de confianza es la mejor opción. Los neumáticos Norauto reúnen todas las condiciones expuestas anteriormente y algunas más, ya que tienes todas las marcas y puedes contar con el consejo invaluable de auténticos profesionales de la mecánica.

Además, puedes ahorrar en tus compras diarias si estás atento a las ofertas de Norauto y aprovechas las ocasiones