YouTubeLa familia que rescató un «miniburro» y lo crio como un perro

Tiny Tim tiene su propia página de Facebook, en la que acumula más de 200.000 fans

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Mucha gente tiene perros o gatos como animales de compañía. Otros se decantan por opciones algo más tranquilas, como los peces o las tortugas. No faltan los amantes de lo exótico, que conviven con una iguana o un vistoso loro. Y además de todos ellos, hay casos casi únicos, en los que la peculiaridad no es tanto la especie del animal como su comportamiento o la manera en que vive. Un ejemplo perfecto de ello es el de Tiny Tim, un pequeño burro que es toda una celebridad en las redes sociales.

Este diminuto équido cuenta con su propia página de Facebook, un medio que más de 200.000 personas emplean para informarse sobre su desarrollo y sus travesuras. En su canal de YouTube suma más de 12.000 suscriptores. Tiny Tim no es un burro cualquiera. Cuando sus dueños lo adoptaron tenía graves problemas de salud y estaba en serio peligro de morir, pero con muchos cuidados y cariño logró salir adelante. En ese proceso se acostumbró a vivir prácticamente como si fuese un perro.

La dueña de Tiny Tim relata que cuando dio con él era tan pequeño que pensó que se trataba de un conejo. «Era del tamaño de un peluche. Debería haber pesado entre 20 y 30 kilos al nacer y pesaba menos de 5. El veterinario nos dijo que su hígado no funcionaba correctamente y no sabía si podría sobrevivir», explica. Lejos de tirar la toalla, acogió a Tiny Tim en casa y le alimentó con un biberón. Durante las primeras semanas lo hizo más de dos veces por hora, las 24 horas del día.

El burro se fortaleció con el paso de las semanas, ganando en salud y vitalidad. Sin embargo, pronto quedó claro que jamás alcanzaría el tamaño de un burro normal. Por eso su familia adoptiva decidió que podría seguir viviendo junto a ellos. Incluso le enseñaron las cosas que suelen enseñarse a un perro, como girar sobre sí mismo o hacer señas cuando necesita hacer sus necesidades en el exterior. «Fue más sencillo adiestrarle a él que a un perro», subraya su propietaria.

Tiny Tim parece completamente adaptado a un estilo de vida poco común para un burro. Le encanta jugar con almohadas y se muestra cariñoso con las personas y los perros. Con su simpatía arrasa en las redes sociales, seguido por una legión de fans que no se pierde ni uno de sus vídeos. Pronto cumplirá un año de vida y los veterinarios están asombrados con su formidable evolución. No hay duda de que el cariño es el mejor complemento para cualquier medicina.