Tres trucos mentales para acordarte de los nombres de tus compañeros de trabajo en la cena de Navidad

Desde asociarlos con algo que ya conozcas, hasta tratar de aprenderlos por repetición

MadridActualizado:

Las Navidades son una época de felicidad, vacaciones... y cenas de empresa. En principio, estos tres factores deberían ser positivos. Sin embargo, de entre todos los contras que tiene irse de fiesta con los compañeros del trabajo, hay una por encima del resto: tener que acordarte de todos sus nombres. La tarea es ardua pues, entre que a muchos les acabas de conocer porque son de departamentos que hasta ahora no sabías que existían, y otros nunca te han dicho como se llaman, te ves obligado a hacer un esfuerzo de memoria y adivinación similar al de Sherlock Holmes en una de sus tantas aventuras. Finalmente, se puede dar también ese horrible momento en el que alguien te pide que le presentes a un tercero.. y desconoces cómo se llaman ambos.

Por todo ello, la versión digital de la BBC ha desvelado, en una de sus últimos artículos, una serie de trucos mentales para poder acordarte del nombre de todos tus compañeros de una forma sencilla y sin tener que devanarte los sesos. A su vez, desde este medio afirman que no debes preocuparte por no poder recordar este dato, pues es algo que le sucede a diario a miles y miles de personas. La razón es sencilla: la memoria del ser humano funciona de forma asociativa. Es decir, va enlazando datos hasta llegar a un punto concreto. El problema es que el nombre de cada uno de nosotros es un dato totalmente arbitrario y que no suele relacionar con su personalidad o sus gustos. Tan solo hay una excepción: que esa persona se llame como tú o como alguien que conozcas. En ese caso, tienes garantizado el no pasar vergüenza.

1-La repetición

Es la forma más sencilla de recordar algo. Al menos a corto plazo. Si estás de cena de trabajo, no necesitas más, así que puedes repetir una y otra vez el nombre del que quieras acordarte. En este sentido, también es aconsejable utilizar el susodicho nombre en una frase, pues así podrás asociarlo a algo y que, en el futuro, tu mente lo recuerde. Un ejemplo podría ser el siguiente: «Javi, ¿así que te gustan las carras de Fórmula 1?».

2-Asocia el nombre con alguno que ya conoces

Como ya hemos comentado, la asociación es clave para recordar algo que acabas de aprender. Este sistema funciona incluso con los idiomas, cuyos términos más extraños relacionamos con cosas conocidas para poder memorizarlos. Ten en cuenta que no importa si el vínculo es completamente baladí, lo que importa es que quede fijado en tu memoria y vuelva hasta tí en el momento exacto en el que lo necesitas.

Así pues, si una persona te dice que se llama José Luis, puedes asociar este nombre con el de un amigo que tenías durante la infancia y tratar de buscar una relación entre ambos. ¿Por ejemplo? Que los dos tienen el pelo corto, o que les gusta el color amarillo. Por otro lado, este truco también te sirve para la gente a la que no soportas. Así pues, si esa persona es tu enemigo declarado, y da la casualidad de que cuentas con otro que se llama igual, no tendrás problema para evitar que se te olvide cómo se llama.

3-Asocia el nombre con algún rasgo de su personalidad

Esta es la mejor forma de recordar el nombre de alguien, aunque la más difícil. Tal y como afirman en la BBC, la cuestión es crear «puentes» entre dos ideas, por muy forzados que sean. Un ejemplo de la misma se daría si te acuerdas de que a ambos os gusta pescar. Si el término del que quieres retener es Juan, puedes construir el siguiente puente: Juan es un nombre bíblico - Juan empieza por J – Por J empieza también Jonás – A Jonás (que aparece en la Biblia) le gustaba pescar también. Puede parecer rebuscado pero, según explican en esta cadena, es muy efectivo. Eso sí, debes tener cuidado y no decir a nadie estos pequeños trucos, pues suelen desvanecerse una vez que se explican.