Un piloto se queda dormido y se pasa el aeropuerto donde tenía que aterrizar

El suceso tuvo lugar en un vuelo que cubría el trayecto entre Tasmania y King Island en Australia

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Hay historias que por mucho que parezcan de ficción son completamente reales. Hechos que reflejan que el hombre es imperfecto por naturaleza y que los fallos, unos más graves y otros menos, están a la orden del día. Si además, se le suma un vehículo aéreo al relato, el suceso parece de película. Para las personas que sufren aerofobia la narración que viene a continuación les puede alarmar en exceso, pero es más común de lo que se piensa.

Un piloto se quedó dormido en un vuelo que cubría el trayecto entre Tasmania y King Island y se pasó el aeropuerto donde tenía que aterrizar, teniendo que aplicar 46 kilómetros más adelante una maniobra especial para dar marcha atrás hasta el destino previsto. La Oficina de Seguridad del Transporte de Australia (ATSB) está investigando el incidente que ha sido catalogado como «incapacitación del piloto», como informa el diario «The Independent».

En el informe que desgrana el incidente ocurrido cuando la aeronave se aproximaba a su destino, se puede leer lo siguiente: «El piloto se quedó dormido, lo que provocó que la aeronave avanzara 46 kilómetros más allá de King Island». No obstante, para tranquilidad de los pasajeros, en cierto momento el piloto se despertó, pues se corrigió la trayectoria y pudo aterrizar sin mayor problema el jueves 8 de noviembre.

Con todo, el suceso no quedará así, pues la entidad encargada de la seguridad aérea australiana lo ha calificado de «incidente operacional serio». Es por ello que se va a llevar a cabo una investigación a fondo para que esta historia no se repita. Cosa que por otro lado es complicado, pues según una encuesta de 2013 realizada por el sindicato Balpa, que cita «El Confidencial», un 56% de los pilotos admitieron haber dejado los mandos mientras estaban pilotando una aeronave. Pero no solo eso, el 29% dijo haber vivido momentos en los que tanto ellos como los copilotos se quedaron dormidos, despertándose el uno al otro posteriormente.

En el caso que nos atañe, el avión era un Piper PA-31 Navajo VH-TWU de la aerolínea Vortex Air, de los considerados pequeños pues solo tenía capacidad para nueve personas y suele cubrir trayectos cortos. El medio «The Australian» investigó y logró conocer que ese mismo día la aeronave había realizado siete trayectos. Solo queda esperar que el piloto en cuestión no hiciese lo mismo que el que protagoniza esta historia.