La imponente montaña prohibida que jamás ha sido escalada

El Gangkhar Puensum es el pico más alto que queda sin coronar en nuestro planeta

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Si hoy leyeses en las noticias que alguien ha alcanzado la cumbre del monte Everest, lo más probable es que no te llamase demasiado la atención. Son ya muchos los que han conseguido plantarse en la cima del planeta Tierra, casi 9.000 metros sobre el nivel del mar. Pero si alguna vez escuchas que alguien ha coronado el Gangkhar Puensum, presta mucha atención. Estarás presenciando historia, porque es la última gran montaña que queda por conquistar en nuestro mundo.

El blog Amusing Planet nos habla de este impresionante pico, con una altura estimada de 7.570 metros. Parte de las dificultades para llegar a su cúspide residen en su ubicación: está situado en la frontera entre Bután y el Tíbet y existe controversia sobre el país al que pertenece. Algunos creen que se reparte entre Bután y China, otros opinan que está íntegramente en el primero de esos países. Durante varias décadas incluso hubo mapas que colocaban la montaña en puntos diferentes.

¿Por qué nadie ha completado la travesía hasta lo más alto del Gangkhar Puensum? Bután no es precisamente un lugar en el que los alpinistas encuentren facilidades para desarrollar su pasión. Las montañas son consideradas allí hogar de los espíritus, por lo que actualmente hay muchísimas restricciones legales para escalarlas, en especial cuando superan los 6.000 metros de altura. Hoy en día está prohibido tratar de convertirse en la primera persona capaz de poner un pie en esta peculiar cima.

Hubo un breve periodo de tiempo, apenas algunos años, en que esa puerta no estuvo cerrada. Fue en la década de los ochenta. Hasta cuatro expediciones llevaron a cabo intentos de tocar la cumbre del Gangkhar Puensum entre 1985 y 1986, pero todas terminaron en fracaso. Más recientemente, un equipo japonés quiso hacerlo en 1998, proponiendo ascender por el lado teóricamente tibetano; pero el permiso que se les había concedido acabó siendo revocado debido a las disputas fronterizas.

En definitiva, la decisión de mantener virgen este pico o poner fin a su hechizo depende esencialmente de Bután, que no parece tener excesivo interés en romper su leyenda, al menos a corto plazo. Todo apunta a que continuará siendo uno de esos rincones de nuestro mundo con un aire hermético y fascinante al mismo tiempo, como la Isla da Queimada Grande, un espeluznante territorio poblado por serpientes mortales que nunca podrás visitar.