Imagen del conductor con el supuesto taxímetro que indica la cantidad de 247 euros por el trayecto
Imagen del conductor con el supuesto taxímetro que indica la cantidad de 247 euros por el trayecto

Condenado a ocho meses de cárcel el taxista que timó a unos turistas tailandeses en París

La pareja de visitantes abonó 200 euros por ir del aeropuerto Charles de Gaulle al centro de la capital francesa. Un juzgado ha decidido que el conductor es culpable de fraude y extorsión con amenazas

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Conocer París, conocida como la «Ciudad del Amor», era el objetivo de una pareja de turistas tailandeses que pusieron rumbo a la capital francesa. Sin embargo, al llegar, comenzaría una odisea que será difícil para ellos de olvidar. Una desagradable anécdota que un juzgado acaba de zanjar. Y es que el taxista que les recogió en el aeropuerto Charles de Gaulle para llevarles a las calles del centro parisino, les exigió el desorbitado pago de 247 euros por la carrera. Tras presionarles de un modo muy agresivo, los visitantes, que en un principio se negaban a pagar, conscientes de que estaban siendo engañados, tuvieron que ceder y abonar 200 euros para evitar males mayores.

Ahora, tras ese mal trago, por fin se ha hecho justicia. Un juzgado de París ha condenado al conductor, identificado como Enock C., a ocho meses de cárcel por ser culpable de fraude y extorsión con amenazas. Este escandaloso caso se hizo viral a través de las redes sociales hace solo unos días. Las reacciones no tardaron en llegar. Todas ellas apuntaban su ira contra el conductor, que decía que trabajaba para Chauffeur Privé, una empresa que presta servicios de taxis privados y vehículos de transporte con conductor (VTC). El supuesto taxista, utilizando su móvil como contador monetario del trayecto, se lo muestra a la pareja de tailandeses con un precio final totalmente fuera de mercado: 247 euros. El precio estándar por este trayecto oscila entre 45 y 50 euros.

Los turistas, atónitos, exigieron al «taxista» que les mostrara la licencia antes de abonar la cantidad solicitada. Enock C. se escudaba en ese momento que los «taxis» eran «muy caros en París». La pareja de tailandeses le piden que acuda a una comisaría de Policía para analizar si se estaba cometiendo una estafa, pero el conductor no cedió y continuó con su viaje, amedrentándoles para que entregasen el dinero. «Pagadme y luego vais a la Policía. ¿Cuál es el problema?», se le oía decir en el vídeo que estaba grabando Charkrid Thanhachartyothin por su seguridad y para tener pruebas de dicha engañifa.

«El conductor conducía deprisa mientras llamábamos a la Policía. Después de negociar sin resultado alguno, estábamos ya cansados y decidimos pagarle para poder bajarnos del taxi y coger nuestro equipaje del maletero», explicó la pareja. No obstante, el pasotismo del conductor pese a las advertencias de avisar a las autoridades le ha jugado una mala pasada. Tras ser identificado, y puesta la correspondiente denuncia, un juzgado lo ha condenado, evitando que estas acciones, que al expandirse por las redes pueden perjudicar gravemente al gremio, queden impunes. La próxima vez, probablemente, se pensará dos veces timar a los turistas.