Los cinco mayores fracasos de algunas marcas de prestigio

Las grandes multinacionales proyectan una imagen de éxito, pero no siempre han acertado

BITÁCORAS
MADRIDActualizado:

Desde la distancia, las grandes marcas parecen prácticamente máquinas perfectas. Máquinas de vender productos y hacer dinero, para ser exactos. Lo cierto es que sus triunfos generan tantos millones que pueden compensar las pérdidas de sus tropiezos, incluso borrarlos de la memoria colectiva. Sin embargo, esos fracasos existen y son para estas compañías lecciones de lo que no deben hacer. En el blog The Richest repasan varios de esos fiascos, algunos de ellos absolutamente incomprensibles vistos con la perspectiva que ofrece el paso del tiempo.

Sobre estas líneas puedes ver el producto que bien pudo arruinar a la todopoderosa Coca-Cola, allá por 1985. En una decisión tan sorprendente como equivocada, los mandamases de una de las bebidas más famosas del mundo escogieron cambiar su mítica fórmula. La respuesta del público fue contundente: hasta 5.000 llamadas diarias de protesta llegaron a recibirse en las oficinas de Coca-Cola. Los consumidores odiaban el nuevo sabor y no pararon hasta que la empresa dio marcha atrás y relanzó su vieja receta.

La nueva Coca-Cola fue un patinazo brutal, porque supuso poner en evidencia el buque insignia de la compañía. Aunque de menores proporciones, su gran rival Pepsi también ha tenido sus fallos. En 1989 quiso conquistar un nuevo nicho de mercado con Pepsi A.M., una bebida con más cafeína diseñada para consumir en el desayuno. El problema es que nadie lo hacía, así que en menos de un año desapareció de las estanterías de los supermercados.

El día que Apple pone a la venta un nuevo iPhone, la televisión nos muestra imágenes de larguísimas colas en tiendas de todo el mundo para hacerse con el último modelo. No importa que el precio no deje de crecer: miles de personas se pelean por él. No sucedió lo mismo en 1993, cuando Apple puso a la venta una PDA llamada Newton. En aquella ocasión, los 700 dólares que había que pagar para conseguirla fueron considerados excesivos por el público. Se consumó la paradoja, porque a la marca de la manzana no le funcionó Newton.

Hay más de un siglo de historia detrás de la revista Cosmopolitan, que empezó a publicarse en 1886. Más reciente es Cosmopolitan TV, el salto a la pequeña pantalla del magazine. Lo que falló fue la incursión de esta marca en mundos lejanos al de los medios de comunicación. En 1999 probaron fortuna con el yogur Cosmopolitan. Los fieles lectores de la revista no expresaron demasiado interés en probarlo y el lácteo se esfumó con mucha más pena que gloria.

Si te hablamos de Bic, la primera palabra que aparecerá en tu mente es 'bolígrafo'. A lo sumo nombrarás sus otros productos desechables, como las maquinillas de afeitar y los mecheros. Lo que difícilmente recordarás es el momento en que la multinacional francesa apostó por una línea de ropa interior. Nada que ver con su oferta habitual, probablemente por eso se canceló enseguida.