Cristiano junto a su mejor asistente, Bale
Cristiano junto a su mejor asistente, Bale - efe
real madrid

Cristiano-Messi, 77-77, el gol es la Champions

La obsesión de Ronaldo es ser el artillero de la Copa de Europa. Ambos superaron a Raúl (71) en 2014. Juegan sin rotar para lograrlo

Actualizado:

El combate mundial Cristiano-Messi comenzó en 2007 y continúa sin fecha de caducidad. Leo y Ronaldo tienen la motivación que Chris Evert encontró en Martina Navratilova para querer seguir siendo la número uno. El argentino y el portugués se incitan, se provocan. Sus marcas son el listón del otro. Comienza una nueva edición de la Champions y los dos reanudan una pelea por convertirse en el máximo artillero histórico de la Liga de Campeones, el torneo que Di Stéfano, Puskas, Rial, Kopa, Muñoz, los Atienza, Santisteban, Marquitos, Joseíto, Pérez Payá, Mateos, Santamaría, Juanito Alonso y Gento, para no citar toda la lista, elevaron a la gloria entere 1955 y 1960.

Messi y Cristiano superaron el año pasado el antiguo récord de Raúl como máximo ariete de la Copa de Europa, con 71 dianas. Los dos alcanzaron la cifra de 77, tras finalizar la temporada con diez tantos cada uno, un listón que también alcanzó Neymar. Sumados los goles de las fase previas, el «siete» blanco suma uno más, 78.

Este hito una obsesión para el argentino y el luso. Quieren ser el máximo goleador intemporal de la mayor competición europea. El reto de Ronaldo es superar los 100 aciertos. Bale le puede ayudar bastante con sus pases medidos. Leo piensa en sobrepasar también los 100. Por eso, los dos no descansan ni aunque sus equipos ganen por 5-0 a un equipo sin relevancia. No admiten ser cambiados. Imprimen sus retos personales por encima de los del equipo. No es bueno. Los dos han pagado su falta de rotaciones llegando tocados al final de algunas campañas.

Benítez quiere cortar con eso. Lo hará cuando los partidos o la clasificación estén asegurados. Veremos si Luis Enrique lo consigue con Messi. De momento, le ha dejado en el banquillo inicialmente frente al Atlético, justificado en el cansancio de un viaje larguísimo, secundado son su paternidad. Llegada la Champions, a ver si los dos técnicos los sientan cuando el resultado esté claro. Será otro récord.