Ramos, celebrando el primero de los blancos - reuters
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Paseo hacia la final

El Madrid golea al Cruz Azul (4-0) sin despeinarse. Marcaron Ramos, Benzema, Bale e Isco

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El Madrid estará en la final de Mundialito. Sin despeinarse. Nada noticioso para el 99,9 por ciento de los aficionados al fútbol. El Cruz Azul bien vale para rellenar un partido de solteros contra casados. Quizás en la Liga pelearía por mantenerse en Primera, y soy bastante generoso. Para ganar al campeón de Europa suena a chiste. Lo que sí que es una realidad y una buena nueva que el madridismo llevaba muchos meses esperando es el regreso de Casillas. El capitán blanco ya hizo de trampolín del equipo en la sufrida victoria de Almería parando un penalti decisivo a Verza. Cinco días después, en otro instante clave del duelo ante los mexicanos, con 0-2 al borde del descanso, el mostoleño sacó lo mejor de su repertorio: gran estirada a un penalti (inexistente, por cierto, como en los Juegos del Mediterráneo) lanzado por Torrado y a renglón seguido, nervios de acero para pararle un mano a mano a Pavone. (Narración y estadísticas)

Antes del show del portero merengue, el Madrid había colocado media alfombra roja hacia la final del próximo sábado. Corona, el portero del Cruz Azul, también puso su granito de arena. A los quince minutos, una falta lateral botada por Kroos la cabeceó a las mallas Sergio Ramos, rememorando noches de ensueño como las de Múnich y Lisboa. Su remate fue impecable y, sobre todo, limpio gracias a la capa de Supermán con la que decidió salir a blocar Corona el centro del alemán.

El gol del central blanco no amilanó al Cruz Azul, que a pesar de su inferioridad mantuvo su valiente plan de ir a presionar la salida del balón del Real Madrid. Aquello no le dio demasiados réditos pero sí un par de contras conducidas por el ecuatoriano Rojas, el mejor de los suyos, que dejaron a Marcelo con el molde y cara de «yo no he sido».

Antes del pandemónium del penalti de Ramos a Pavone y de la ocasión del argentino ante Íker, Benzema puso el segundo con la puntera de su bota al rematar una gran jugada personal de Carvajal por la derecha. El lateral blanco es ahora mismo el mejor dos del mundo, sin discusión. Su calidad y trabajo en ambas áreas recuerdan a los inicios de Salgado.

Sentencia Bale

Tras el descanso, para evitar más sustos innecesarios, el Madrid pisó el acelerador y en el minuto cincuenta, una combinación de la BBC acabó en asistencia de Cristiano y cabezazo a placer de Bale para hacer el tercero, matar la semifinal y comenzar a soñar con el póquer: Champions, Supercopa de Europa, Copa del Rey y Mundialito.

Eso sí, de postre, el partido nos dejó dos delicatessen: un ovillo de Isco a los centrales mexicanos antes de hacer el cuarto con un «pase» a la red y un remate de rabona de Ronaldo que hubiera significado el gol del año. Y para los escépticos, también hubo un palo de Barreda despejado con la mirada de Casillas. Sí, Iker «is back» y el Madrid en la final.