Conciertos
José Luna (Sexy Zebras): «Ya no hay tantas ganas por demostrar, simplemente nos ponemos al servicio del público»
La banda madrileña presenta 'Bravo', su último disco de estudio, en la sala Custom el próximo 29 de noviembre
Así queda el cartel de Interestelar Sevilla tras las nuevas confirmaciones
E. M. Malpartida
Sevilla
Hay cosas que se notan en los directos. Para Sexy Zebras es imposible esconder la honestidad con la que encaran no solo el proceso creativo, sino también el hecho de subirse casi cada semana a un escenario. Es algo que también se trabaja: dejar a ... un lado los dobleces identitarios, la romanización y la idealización del rock. Reducirlo todo a «esto es lo que somos y lo que sabemos hacer. Y vamos a seguir haciéndolo». Todo esto resuena en 'Bravo', el último disco del power trío madrileño y el sexto de su trayectoria. Un álbum que continúa la catarsis como banda que supuso 'Calle Liberación', tanto en letras como en melodías, y que viene a poner sobre la mesa algo importantísimo para un grupo de rock: estabilidad. De todos los tipos. Así lo confirma a ABC el guitarrista y compositor del grupo José Luna: «Creo que es algo que la vida nos va enseñando», reconoce. Para el madrileño, esa estabilidad es también un reflejo de sus vidas: «Hay semanas de mucho jaleo entre los quehaceres del grupo, la música y los niños, pero estamos en un momento de paz», afirma.
Sexy Zebras en Sevilla
-
Dónde: Sala Custom
-
Cuándo: 29 de noviembre
-
Horario: 21.00 h. apertura, 22.00 h. inicio.
-
Entradas: desde 24,20 euros (Crash Music)
-¿Cómo es la conciliación familiar? Entre conciertos, giras, promos.
-Llevamos muchos años y era más difícil cuando todavía esto no nos daba casi ni para sobrevivir, ahí era difícil. Ahora las cosas van mejor. Sí que ha sido algo a lo que ha ido quizá nos hemos ido adaptando, las dos partes hemos puesto siempre lo mejor. Hay momentos un poco más tensos o más cansados, pero los dos hacemos lo nuestro y siempre cuando yo llego a casa trato de compensar con los niños y que ella también tenga sus ratos de relajación y sus momentos personales. En momentos más adolescentes o más juveniles sí que fue un poco más sufrido, pero ya somos todos adultos y sabemos atender a las responsabilidades así como respetarnos y querernos mejor. Creo que es algo que la vida nos va enseñando.
-Esa estabilidad personal, ¿coincide también con la del grupo? Recientemente, además, habéis cambiado de sello a DRO, no sé si ha sido una decisión que habéis tomado precisamente buscando esa estabilidad.
-Así es. Creo que la realidad interna suele coincidir con el afuera, Después de tantos años habiendo vivido distintos procesos, crisis personales, crisis como banda, frustraciones y muchas decepciones entre nosotros mismos y con la vida en general, creo que sí. Es algo que también se trata un poco más en 'Bravo', bajarnos de la nube y aceptar que simplemente somos una banda de rock como tantas otras. Y que después de tantas peleas mentales y tantos líos que nos hacemos los artistas, te das cuenta que al final, al fin y al cabo, eres una banda que toca con sus hermanos y amigos. Y que la única tarea, por así decirlo, es hacer canciones. Nos ha valido mucho en los últimos años tratar de simplificar mucho las cosas. El éxito que tenemos, sea mayor o menor, creo que siempre el crecimiento ha sido como muy orgánico. Eso nos sigue manteniendo vivos, no dar las cosas por hecho y celebrar cada concierto que damos. Ya hemos pasado unos cuantos baches para valorar estar donde estamos.
-Eso es algo que también se refleja en el disco.
-Hay un reflejo muy directo en esa sensación de no sentir que hay algo que demostrar, que no hay una imagen que vender. Desde el punto de vista personal,creo que darte cuenta que ya no eres la banda que tú pensabas que eras, y que simplemente eres la banda que eres y eres quien eres y se te da bien dentro de este equipo, de pronto todo toma un sabor más realista. Esa pérdida de tensión en cuanto a lo que pretensiones se refiere. De pronto hay un lugar más como de servicio, de decir: estas canciones que hacemos no solo son importantes para nosotros, hay gente que lo vive y viene a celebrarlo con nosotros. Ya no hay tantas ganas o tanto ímpetu por demostrar y simplemente creo que nos ponemos un poco más al servicio del público. Y creo que eso tanto en este disco como en temas que vamos componiendo nos vemos en un lugar más de observador de lo que ocurre, para tratar de sorprendernos. Es muy sencillo, es darle a la gente lo que espera y quiere, desde un lugar consciente: voy a hacer lo que sé hacer, voy a hacer mi pedo y esto es lo que trae. Creo que en ese sentido Sexy Zebras tiene una vocación muy popular.
-Ese autoconocimiento también os da mucha seguridad creativa. Un lugar distinto desde el que crear.
-Absolutamente. Creo que es un camino paralelo. Es un camino que efectivamente uno tiene que recorrer, pero después de haber rebatido tantas dudas a lo largo del camino a uno ya le hace tener un registro, un ancla muy poderosa. Sentimos que el camino recorrido es sólido y que en su recorrido nos hemos quitado muchas tonterías de la cabeza. Tiene mucho que ver con eso. Muchas veces los propios artistas acaban volviéndose locos pensando que lo que tienen que hacer son las redes sociales, o tienen que hacer el vestuario, o que lo que tienen es que tener contactos. Nos quedamos en lo efímero, lo que no es importante, en vez de darle sentido a esto. Tiene que ver mucho con lo que nos importa como artistas, creo que lo que le debe importar a los artistas es la creación de sentido, no de contenido.
-Ese contenido genera una conexión especial con el público, que en vuestro caso, también funciona como motor creativo.
-Eso es. Nosotros hacemos hincapié en poder ser espontáneos y no tener la sensación de que estamos impostando. Eso es algo que hemos hecho a lo largo de nuestra carrera y es algo que nos ha incomodado mucho. Ahora salimos al escenario sabiendo qué jugadores somos y eso nos relaja mucho. Pueden parecer dudas tontas, pero es algo que te puedes llevar a lo musical: que si secuencias, que si más músicos, que si esto, que si otro, y es como, tío, vamos a grabar este disco, somos tres, tocamos estos instrumentos, mejor o peor, pues vamos a tocarlos. ¿Vamos a tratar de que parezca lo que no es? Es la eterna lucha de la música y casi del mundo en sí.
-Esa honestidad os ha hecho conectar además con un público más amplio.
-Creo que a veces se minusvalora al público, pero el público sí que tiene un detector de algo que se cree o algo que no se cree. Cuando un artista llega a decir algo que resulta verdad y resulta evocador, resulta encantador, de pronto eso toca al oyente, de pronto la obra tiene sentido. Eso pone en funcionamiento la máquina, resuena, hace que la gente quiera ir a tus conciertos, volver a escuchar la canción, recomendarte. Aquí la única clave son las canciones. En nuestro caso hemos sudado y llorado hasta llegar a ese punto y fue un proceso que tuvo su resultado en 'Calle Liberación'. Esa fuerza de cohesión que las propias canciones desprenden y que nosotros mismos, por nuestro discurso, necesitábamos contarnos, ha tenido ese impacto en el público y ahora en 'Bravo'. Un disco donde pretendemos seguir tocando tierra y alejarnos de ese plano ideal. Aceptar la realidad con sus banalidades y con sus divinidades. Estamos incluso más relajados, para de pronto hacer canciones más cotidianas.
-Este disco es también un poco un reflejo generacional, de cierto hastío social y sentimental, que se ve en canciones como 'Días de Mierda', 'Mañana no existe' o incluso 'Marisol'.
-Eso es algo que Gaby, por ejemplo, tiene muy presente, porque yo suelo tender a lo ideal. He tenido que hacer un gran trabajo estos años para tocar tierra y aceptar el barro. Muchas veces tienes una frase, tienes una idea con intención, pero de pronto no acaba de salir ese sentimiento. Entonces de pronto conectas misteriosamente una frase que desencadena a otra que por lo que sea, digamos, dinamita una emoción o aclara un lugar. Hablando de 'Días de Mierda', tiene el pre-estribillo que dice que está triste, pero luego el estribillo lo que está diciendo es que está sacando rabia, y ves a la gente realmente alegre, pero triste, pero al mismo tiempo sacando enfado, y creo que es eso la gracia de los artistas. No se sabe muy bien el proceso y cada cual llega a ellos de manera misteriosa. Algunos artistas lo sentimos en nuestras carnes y a otros les aparece una musa o algo así. Es algo que cada vez valoramos más, ese toque de la experiencia te va afilando un poco tanto la intuición.
-Hay un tono muy conciliador tanto en el anterior disco como en este, a pesar de que tratáis enfados, hastíos e incluso habláis de guerras. Hay una frase que dice que los punkis son gente agradable fingiendo ser mala y los hippies son gente mala fingiendo ser agradable. ¿Eso se podría aplicar a Sexy Zebras?
-Creo que es muy aplicable y es algo que hemos sentido siempre. Desde un punto de vista personal, nosotros hemos necesitado darnos ese discurso de conciliación. Después de la tensión que se puede llegar a generar entre los propios compañeros de banda o unos amigos, creemos que ahí hay mucha tela que cortar, en cantarnos incluso a nosotros mismos alguna que otra tontería porque realmente los problemas del mundo se mueven en lo pequeño. Si bien algunas canciones que a veces tienen un discurso cliché, más pacífico, más idílico, creo que la canción de amor donde se muestra cohesión o aceptación de una separación, todo esto, creo que es importante porque al fin y al cabo es realmente la realidad de las personas en el mundo aparentemente civilizado. Encarar esas emociones y tratar de inspirar ese espíritu de concordia y de neutralidad entre los opuestos es algo que va un poco en nuestro nombre: ese negro y blanco que hay en las cebras, que no hay una igual, aunque todas sean parecidas, y que existe la particularidad pero también como colectivo.
-Hablando de cebras, para 'Bravo' teníais una idea en mente con el toro de Osborne que al final no ha podido darse, ni siquiera en los carteles de la gira, ¿qué ha ocurrido?
-La versión oficial es muy sencilla. A veces en nuestros procesos vamos escogiendo las canciones, el nombre, las imágenes que lo acompañan, y en este tiempo la imagen que nos acompañó en la mente, como si fuera a ser la portada de 'Bravo', fue el toro de Osborne pintado de cebra. Sentíamos que era como una resignificación de tantos símbolos que se utilizan de tantas maneras, a veces bellas y a veces disparatadas, pensamos ponerlo en práctica, se intentó por la vía legal y básicamente los dueños de la marca no lo consintieron. En un momento dado podríamos habernos puesto en plan punkis, pero vamos fluyendo y gracias a eso vino nuestra portada de Florito [el toro de la imagen de la misma], que creo que ha sido más emblemático y más real. Acabamos encontrando a un buey con el cuerno torcido y de pronto nos parece mucho más en sintonía con lo que estaba contando un poco el disco.
-Vovliendo al disco, concretamente de 'Canción del pogo', ¿es un homenaje a esos momentos que se crean en vuestros directos? Ya no es que la música los propicie en los conciertos, sino que muchas veces hasta los coordináis incluso desde el escenario.
-[Ríe] Sí, recuerdo que Gaby tuvo el pechazo y dijo, tío, hay que hacer una canción que sea de pogos, y más o menos tiene que ser así, esta parte así, luego esta otra parte así. Creo que una canción como esta es algo que está muy en el ADN nuestro, que hemos hecho siempre bien, que de pronto sí que en estos últimos discos para nosotros es más reto. Fue una canción que se cosió rápido y desde un sentido muy lícito de dar respuesta a algo que está sucediendo en los conciertos. El pogo es una forma de expresarse del público, de catalizar emociones. Creo que es algo muy sano, porque creo que hay muchas tensiones atrapadas en todos los cuerpos y encontrar un contexto como un concierto nuestro, como el de otras tantas bandas, para liberarlo de una manera pacífica, creo que es muy sano.
-Y demuestra esa conexión con el público.
-Nosotros nos reímos porque es el público, no somos nosotros. Nosotros estamos ahí tocando las canciones y ves a la gente y dices esta peña está a su bola aquí viviendo su viaje. De repente ves que hay de todo, que hay personas que no se pierden detalle y quienes buscan el pogo, pero ya hemos asumido que realmente estamos al servicio de la situación.
-¿Sienta este disco algún tipo de base a futuro?
-La trayectoria del grupo siempre ha sido bastante continuista. Ha habido momentos, digamos, más reivindicativos, más rabiosos, más hippies, ha habido un poco de todo, pero sí creo que tenemos la esperanza de seguir contando estas cosas de mejor manera. El disco acaba de salir, pero estamos en el local llevando nuevas ideas, viendo cómo podemos continuar todo esto, porque muchas veces las canciones que hacemos nos ayudan a entendernos como amigos y como banda. Aunque suene naíf, nos ayuda a ser mejores personas, a entendernos mejor. Las canciones van muy parejas a los momentos que vamos viviendo. Creo que sí que nos sentimos en un momento de más tranquilidad, de más relajación, y paradójicamente con más responsabilidad. Sentimos de algún modo que no hay techo, ni tiene que haberlo, y que todo eso ya nos la suda. Siempre vamos a intentar hacer lo que sabemos y hacer un disco mejor.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para registrados
Iniciar sesiónEsta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete