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Campanadas a su manera y viva España

Tres formas de entender las uvas: Pantoja y Kiko, Igartiburu y Mota o Cerezuela y Sobera

Campanadas a su manera y viva España
Carolina Cerezuela y Carlos Sobera
Actualizado
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Paquirrín sigue queriendo a Jessi. Una vez despejado el sinvivir nacional, despedimos tranquilamente el año. Lo de tranquilamente es un decir porque a cada campanada, madre e hijo (Pantoja y Kiko) gritaban el número. Si se estaban tomando las uvas, cosa que no veíamos, tuvieron su mérito. Para acabar, y antes de salir al balcón para saludar a la multitud de la Puerta del Sol, dieron vivas a España. Atendiendo a los requisitos que José Bono exige para ser líder del PSOE, Pantoja es una candidata magnífica. Si añadimos el vestido rojo de Victorio & Lucchino (de Jessica Rabit cañí), la manicura francesa y el cadenón bling bling con el Cristo de las Tres Caídas que Maribel regaló a su chiquillo, tendremos una idea del ambiente que se vivió en las campanadas «a su manera» de Telecinco.

Fue todo un programa. Con piano, capilla y reportero en la calle (Kiko «con el pueblo español», momento regio en que aprovechó para meter la cuña de Jessica Bueno sin nombrarla). También con recreación de los distintos sonidos en la garganta pantojil (tilín tilín, ding dong, dong dong). Y para acabar, dúo con Jorge Javier. Así fue, que diría la canción que el presentador, sabiendo que ayer se iba fuera del país, también se arrancó a cantar. Eso sí, pidió mucho perdón.

Como la Nochevieja televisiva tiene un punto 13 Rue del Percebe, a unos metros de allí, y también de rojo, Anne Igartiburu daba sus campanadas acompañada de José Mota. Carolina Cerezuela optaba por un granate, berenjena o algo así (me falla el pantone) junto a Carlos Sobera. Desde ya, plataforma para pedir que Remedios Cervantes dé las campanadas al año que viene.

Las de La 1 fueron mucho más sobrias. Más allá de Igartiburu y Mota, plano del reloj de la Puerta del Sol y números para hacer más fácil la ingesta. Sin otro sonido que el de las campanas. La rubia y el moreno se repartieron la noche. Uno, con su «Seven…»; la otra, con el especial de toda la vida. Y entre medias, el crossoverde las uvas. «Seven. Los siete pecados capitales de provincia», donde Zapatero era Brad Pitt, quizá fue menos brillante que el del año pasado pero tuvo sus momentos. Así, la parodia de Frank de la Jungla. Pero el aspecto político quedó un pelín desfasado (y Rajoy hablando parecía José María García).

Rubalcaba y otros amiguetes

Otro acierto, además del homenaje a «La cabina», fue el segmento «Tu cara me suena» con Santiago Segura diciendo de Mota/Rubalcaba: «¿Qué hace este imitando? Si es peor que Francisco». No fue el único amiguete. El motismo cada vez se parece más al torrentismo con los cameos (de Raúl del Pozo a Carlos Baute pasando por Álex de la Iglesia o Pedro Ruiz). Por lo demás, confirmación de «Resistiré» como canción del (crudo) invierno.

Fue Almodóvar el que la rescató para «Átame» como ritmo levanta ánimos. Ahora tiran de ella Wyoming y Mota. Ambos adaptando la letra. Además, Alaska, generadora de himnos, la cantó con el Dúo Dinámico en el especial de La 1. Ese donde Anne Igartiburu hizo de Mortadelo. La vasca salió a casi un vestido (y un peinado) por cantante. Y la pobre Paz Padilla otra vez con uno para toda la noche en Telecinco. Porque no los pagará TVE que, si no, con el recorte de 200 millones, el año que viene salía Anne con un barril y unos tirantes de strass. Pero ese fondo sin fondo de armario que parecía salido del bolsillo de Harpo Marx es una de las cosas que mitigan el cansinismo (sin Assens) de la Nochevieja. La otra es Paquirrín y la madre que lo parió.