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Volverte a ver El emotivo homenaje en «Volverte a ver» a la abuela de Chueca, un icono del mundo gay

Su nieto Alberto Libertad, un conocido travesti, llevó a su abuela a plató para disculparse por no cuidarla lo suficiente

Isabel, a sus 96 años, mantiene una gracia y una energía juvenil
Isabel, a sus 96 años, mantiene una gracia y una energía juvenil - TELECINCO
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Telecinco volvió a apostar la noche de los viernes por un formato que siempre acierta y conmueve al espectador en el sofá de su casa. «Volverte a ver», el formato lacrimógeno de la cadena presentado por Carlos Sobera, regresó una semana más cargado de emociones y de historias afiladas para desgarrar el corazón de la audiencia. «Volverte a ver» vive básicamente de personajes anónimos que van a contar su drama ante las cámaras, pero siempre hay algún famoso invitado para darle un poco más de gracia a la noche.

En la entrega de esta semana las invitadas fueron dos mujeres de mucha garra: Rosa López, que acudió para sorprender a su fan más longeva, la mismísima abuela de Chueca, que cuenta ya 96 años. Isabel, que así se llama la veterana de Chueca, fue traída al programa por su nieto Libertad, un hombre travesti, artista y activista por los derechos de la comunidad LGTB que quiere disculparse de su abuela por no cuidarla lo suficiente.

Isabel vivió, en sus años jóvenes, muy de cerca la Movida madrileña y su tolerancia hacia la comunidad LGTB es total. De hecho, su nieto Libertad estará eternamente agradecido a su abuela por aceptar sin fisuras su homosexualidad. Su nieto le hizo llegar un maniquí de costura a través de una de las reporteras del programa, e Isabel no tenía ni idea de quién era la persona que se lo había enviado. La cantante granadina es una de los grandes ídolos de la abuela de Chueca, y por eso quisieron que estuviese en plató para darle una sorpresa.

Cuando Isabel llegó a plató Sobera le mostró una imagen de los ojos de su nieto, pero la abuela no llegó a reconocerlo: «Con esas arrugas tiene que ser alguien mayor», dijo Isabel, entre las carcajadas de la audiencia. Pronto se descubrió el rostro completo de Libertad, que le dijo a su abuela que «tú me has cuidado toda la vida, pero ahora me toca a mi cuidarte. Quiero que me perdones porque no tengo la suficiente paciencia contigo. Siempre serás la persona más importante de mi vida».

Isabel, emocionada, defendió la libertad de su nieto para ser hombre, mujer o lo que le venga en gana. «Me da igual que sea de la acera de enfrente o de la acera en la que estoy yo. Lo importante es que le quiero mucho». Cuando se encontraron en plató, se fundieron en un emotivo abrazo y dieron paso, que cantó su «No soy esa» dedicada a «todas esas mujeres fuertes como Isabel».