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Masters de la reforma

La tensión se acentúa conforme se acerca la final: Primera prueba de inmunidad y más peleas que nunca

Albert e Iván, los gemelos que ganaron la repesca la semana pasada, consiguieron en la última entrega de «Másters de la reforma» hacerse con los cascos de oro y ganar la inmunidad

ANTENA 3
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La final de «Masters de la reforma», el talent de bricolaje que se emite los lunes en Antena 3, se acerca y cada paso adelante es un gran tesoro para los concursantes. Por eso, la competitividad es ya máxima y cada uno aplica su estrategia con más o menos acierto. Su estrategia y sus conocimientos tanto de bricolaje como de decoración, iban a serles más valiosos que nunca en la prueba de habilidad de esta entrega del programa, que ya es la séptima.

En el episodio de esta semana hubo, por primera vez en «Masters de la reforma», una prueba de inmunidad. En el primer reto de la noche, que es la prueba de habilidad, la pareja ganadora se iba a llevar los cascos dorados que les daba el pase directo al octavo programa. Para esta primera prueba se desplazaron hasta Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, donde se enfrentaron a un reto en el que se le daba mucha importancia a la sostenibilidad. Los concursantes debieron construir, instalar y decorar una puerta corredera a partir de elementos reciclados.

Los resultados fueron en general desastrosos. Algunas parejas fallaron en el diseño y la decoración de su puerta, mientras que otras flaquearon más en el aspecto técnico. Los únicos que hicieron un trabajo aceptable fueron Albert e Iván, los gemeles catalanes que volvieron a «Masters de la reforma» en la repesca de la semana pasado. Los gemelos quisieron darle un toque muy playero a su obra, aunque a Pepe Leal le recordó más bien al Atlético de Madrid.

Albert le ha concedió a Iván la jefatura del equipo, aunque haya comenzado su capitanía metiéndose en un lío. Los jueces y el presentador le pidieron que eligiesen a las dos parejas que pensaban que eran las más débiles del talent. Ellos eligieron a José e Iratxe, porque «a nivel técnico y de trabajo los veo muy débiles» y a Antonio y Elisa. «Yo no creo que estén siendo sinceros», sospechó esta última, «tienen otra cosa en la mente que no es la que quieren nombrar. Esto es estrategia».

Para la prueba por equipos se quedaron en el mismo pueblo gaditano, donde se les encomendó reformar una casa de vacaciones familiar para que la finca no se eche a perder y sus propietarios puedan seguir disfrutándola muchos años. En esta ocasión se les puso un reto extra, pues debían conseguir revalorizar el inmueble ajustándose a un presupuesto.

El equipo interior se debía encargar de acondicionar el comedor, el dormitorio y el salón, donde habría que instalar una chimenea y arreglaron las carpinterías. En todas estas estancias tuvieron que arreglar las paredes, pintarlas, mejorar la iluminación y amueblarlas. Por su parte, al equipo de exteriores se le encomendó habilitar una zona para construir una barbacoa con barra e instalar pérgolas, un banco de obra y una tarima. También mejoraron las plantas y acondicionaron un lugar para tomar el sol. El reconocido interiorista Ricardo de la Torre les aconsejó para terminar la reforma de la forma más óptima.

En el equipo de Iván, cuadrilla de exteriores, la obra empezó tensa y con roces frecuentes entre compañeros. El primero en cuestionar su liderazgo ha sido Paco, al considerar que se le había asignado una tarea con la que se desaprovechaba su habilidad. Poco después se rebeló contra la autoridad Jessica, y en ese punto se desencadenó un cruce de insultos. Para pedir paz intervino Iratxe, que se puso a cantar una canción de misa para calmar los ánimos.

No obstante, el comportamiento posterior de la vasca no se correspondió con su inicial espíritu pacifista. El principal objetivo de la furia de Iratxe fue José, su pareja, a quien gritó e insultó en varias ocasiones durante la obra. «Ten cuidado con los insultos, Iratxe», le advirtió José a su pareja. Y es que una duda en la decoración ha vuelto a destapar la caja de los truenos entre los dos. José incluso ha preferido salirse de la obra para evitar que la discusión fuera a más, pero la tormenta ya había regresado.

Otro de los enemigos habituales del líder Iván es Paco, con quien tiene una nefasta relación desde el comienzo de «Másters de la reforma». Al principio de la obra, y ya que debían estar en el mismo equipo, intentaron dejar a un lado sus diferencias y trabajar en equipo. Iván le encargó a Paco una tarea de responsabilidad, como es el banco con jardinera de la terraza. Y, una vez más, el resultado no le gustaba naani a Carolina Castedo ni a su capitán. Iván, fuera de sí, le dijo que se «fuera a cagar» y llamó «loca» a Jessica, la mujer de Paco.

Tras esta ajetreada prueba, y pese a todos los problemas que tuvieron en su desempeño, los resultados no fueron tan malos como se esperaba. El equipo azul, responsable del interior de la finca, hizo un excelente trabajo que el jurado decidió premiarles y tuvieron que ser los verdes quienes se enfrentasen a la prueba de eliminación.

En la prueba de expulsión los peones crearon un vestidor para una clienta muy especial: la diseñadora de ropa Tamara Falcó. Para demostrar todo lo aprendido en estas semanas, cada módulo de trabajo fue diferente, pudiendo tener una ventana, una esquina en chaflán o un tabique central. La organización y la funcionalidad fueron algunos de los puntos claves que los jueces les invitaron a tener en cuenta.