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Supervivientes Los altibajos profesionales de Carlos Lozano: de presentador estrella a carne de «reality»

El presentador ha vivido momentos muy malos, que le han llevado de ser maestro de ceremonias a personaje de programas de entretenimiento

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Carlos Lozano en su fotografía como concursante de «Supervivientes»
Carlos Lozano en su fotografía como concursante de «Supervivientes» - MEDIASET ESPAÑA
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Carlos Lozano fue, durante muchísimos años, sinónimo de éxito. Su gran salto a la fama lo dio de la mano de «Operación Triunfo» en 2001. Sin embargo, una vez se fue del formato, no volvió a vivir el éxito de las cuotas de audiencia con las que se encumbró. Carlos Lozano ha pasado épocas verdaderamente complicadas, teniendo incluso que marcharse al extranjero para poder continuar con su carrera profesional. Pero, y gracias a un reality, el presentador pudo regresar a España pero nada volvería a ser lo que era.

Carlos Lozano, después de dejar su faceta como modelo, llegó a la televisión en el año 1996 de la mano de Telecinco y «La ruleta de la fortuna», un formato que no ha sufrido desgaste a pesar de haberse estrenado hace más de trece años. Acto seguido, dio el salto a la autonómica Telemadrid, que se encontraba viviendo sus mejores años de existencia. Compartió plató con Terelu Campos, siendo copresentador de «Con T de tarde». Pero poco tiempo después recayó en Televisión Española.

Fue en 1999 cuando llegó a la pública nacional, como presentador de «Noche de fiesta», y su primer formato musical fue el del Festival internacional de la canción de Benidorm. En 1999 también se ocupó de empezar a presentar «El precio justo», hasta 2001. Fue ese año cuando cogió las riendas de «Operación Triunfo», en donde permaneció hasta 2004, cuando, tras tres ediciones del concurso, el formato cambió de cadena a Telecinco, que quiso contar con Jesús Vázquez como maestro de ceremonias.

Fue entonces cuando Carlos Lozano tuvo también que abandonar Televisión Española y probar mejor suerte en las cadenas autonómicas. Estuvo presentando para la difunta Canal Nou, Telemadrid y 7 Región de Murcia. En 2008 tuvo la ocasión de volver a presentar un mítico concurso, el «¿Qué apostamos?», pero para las cadenas de la Forta, lo que supuso su vuelta a la práctica totalidad de la parrilla nacional. Sin embargo, debido a sus altos costes de producción y la baja cuota de pantalla, la asociación de autonómicas decidió cancelar el programa.

En 2011 tuvo la oportunidad de volver a Antena 3 de la mano del call-tv«Rico al instante», un formato que recibió muchísimas quejas y que, incluso, según recogió FórmulaTV, provocó que una mujer tuviera que abonar una factura de más de 5.000 euros a consecuencia de los SMS prémium con los que se concursaba.

Sin embargo, una vez se acabó el proyecto en Antena 3, Carlos Lozano no tenía qué presentar en España. Fue entonces cuando decidió marcharse hasta Perú para poder continuar siendo maestro de ceremonias de diferentes programas. En América Televisión tuvo la oportunidad de poder ser jurado de dos ediciones de «OT» y también presentó en Latina Televisión el programa «Los Lozano». Sin embargo, lo que Lozano deseaba con todas sus fuerzas era poder volver a España, la tierra en donde había conseguido tocar el techo en televisión.

Entrada en los realities

Sin embargo, lo único que encontró en España fue poder ser participante de la cuarta edición de «Gran Hermano VIP», en Telecinco. La cadena de televisión que le ofreció su primer puesto como presentador terminó por convertirlo en concursante de realities. La jugada, aunque arriesgada, podía haberle salido bien: regresaba al mercado español por la puerta grande, en la cadena líder de audiencia y en un formato que, al igual que en las anteriores ediciones, no tenía rival. Y, en un principio, parecía haber acertado con la estrategia.

Nada más salir del concurso, el mismo Jordi González le ofreció un programa como presentador en Mediaset, algo que accedió Lozano sin pestañear. El formato, en concreto, fue «Granjero busca esposa», en Cuatro, en donde no llegó a destacar. De hecho, dos últimas ediciones del programa, presentadas por Lozano, vivieron los peores datos de audiencia del formato en España. Esto provocó que, de nuevo, Carlos Lozano cayera en el olvido de la profesión.

De cuando en cuando, aparecía, especialmente por sus escándalos personales con Miriam Saavedra y Mónica Hoyos. Esto provocó que se convirtiera en un personaje habitual en «Sálvame», en donde se convirtió en defensor de la audiencia y, además, presentó la «Sálvame Snow Weekend».

Después de un tiempo desaparecido de la televisión, y cuando lo único que se sabía de él tenía que ver con sus problemas sentimentales, Carlos Lozano ha regresado de nuevo a la televisión para participar en «Supervivientes». En los Cayos Cochinos, su actitud ha sido tremendamente polémica, y de hecho, no ha llegado hasta la final como sucedió en el concurso de Guadalix de la Sierra, sino que ha tenido que abandonar las islas a los 42 días de convivencia.

Negro futuro profesional

Y ahora, ¿qué futuro profesional le espera a Carlos Lozano? Probablemente, un futuro nada bueno. A no ser que Telecinco haya apostado por Lozano como presentador y hayan llegado a un acuerdo incluso antes de partir para Honduras, todo apunta a que el presentador no va a contar con un nuevo programa. Al igual que en su época dorada en Televisión Española, Lozano era un caballero educado, seductor, de sonrisa pícara y que al público en general le caía bien, ahora su imagen se ha visto modificada por sus comportamientos en televisión.

A día de hoy, parece impensable que, independientemente de la profesionalidad de Lozano, ninguna otra cadena lejos de Mediaset España se pueda plantear contratar al presentador para alguno de sus programas. Lo más probable es que, de ahora en adelante, se vuelvan a abrir los debates acerca de las relaciones sentimentales que mantiene o ha mantenido tanto con Mónica Hoyos como con Miriam Saavedra.