ES NOTICIA EN ABC

Sálvame Las Campos, últimas víctimas de la «dictadura del miedo» de «Sálvame»

Carmen Borrego y Terelu Campos se desmarcan del programa de Telecinco, del que también se apearon otros como Diego Arrabal y Rosa Benito

Terelu Campos, Carmen Borrego y Rosa Benito son algunos de los rostros que han abandonado «Sálvame» - MEDIASET | Montaje: ABC Play TV \Video: El sufrimiento de Terelu Campos, que abandona Sálvame para siempre
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

El adiós de Terelu Campos y Carmen Borrego a «Sálvame» ha revolucionado el día a día de Telecinco por ende, también el de su gallina de los huevos de oro. Las hermanas se han convertido en las últimas víctimas de esa rueda de contenido que, manejada por Jorge Javier Vázquez, nunca deja de girar, y en la que se mueve permanentemente la primera cadena de Mediaset. Hartas de ese vaivén constante, ambas han decidido dar un paso al lado y alejarse de la primera plana.

El pasado sábado, Terelu acudió (¿por última vez?) al plató de «Sábado Deluxe» para explicar los motivos de que abandonase «Sálvame» hace algunas semanas tras los continuados ataques del espacio contra su hermana Carmen. «Ha llegado un punto en que no era capaz de continuar. He aprendido mucho en “Sálvame” a relativizar. Creo que en estos nueve años he relativizado y, gracias a ello, he tenido otra visión de las cosas. Llega un momento, sin embargo, en que eso ya no es suficiente. Tengo miedo al futuro», remarcó la excolaboradora el sábado. Al mismo tiempo, aseguró que los últimos meses de su vida habían sido «muy duros» debido a su estado de salud y a lo sucedido con su hermana, así como que ha llegado a sentir «fobia» en todo lo relativo a su trabajo.

Aunque poco antes de que Terelu expusiese ante la audiencia los motivos que le habían hecho abandonar la televisión, Carmen Borrego visitó a Emma García en «Viva la vida» para hacer lo propio. Su salida de Telecinco sirvió como detonante para la marcha de Terelu, aunque se produjo en circunstancias de lo más controvertidas. Borrego participó en «Sálvame Okupa», el «reality express» que celebró Mediaset en un fin de semana y que tuvo como concursantes a colaboradores y excolaboradores de «Sálvame».

Allí, la hoy extertuliana recibió un «tartazo» por sorpesa de Payasín, el diabólico hombrecillo que disfruta lanzando pasteles a los participantes de los «realities» de Mediaset. Un lance tras el que se mostró especialmente molesta y que recordó en «Viva la vida», donde se presentó con un informe médico que alertaba de las secuelas que podría haberle dejado ese «tartazo» que le propinó el payaso... hoy colaborador de «Sálvame». «Salí de “Sálvame Okupa” y me fui a mi casa. He estado muy mal, he llorado mucho, era incapaz de descolgar un teléfono con nadie. ¿Crees que a mí me ha beneficiado en algo hacerme la víctima? Yo no he hablado. He hablado hoy», explicó la televisiva, que arremetió duramente contra «Sálvame». «En “Sálvame” he vivido bajo la dictadura del terror. Te hacen vivir en el terror. Te dejan sin autoestima. He necesitado un tiempo para calmarme y ahora es mi tiempo para explicarme. Todos sabemos a lo que me expongo estando aquí. Lo he pasado muy mal, me ha parecido súper injusto lo que se ha hecho conmigo. He vivido una persecución. Se me ha tirado por los suelos profesionalmente. Para mí, ha sido lo peor que me ha pasado en la vida. Al final, estuve completamente sola, aislada. Nadie se me acercaba», relató Borrego acerca de su tiempo en «Sálvame».

Los ataques de Jorge Javier

Declaraciones que Jorge Javier Vázquez, maestro de ceremonias de toda polémica que se tercie en Mediaset, no quiso que cayeran en saco roto. Delante de Terelu y de toda España, en «Sábado Deluxe», el presentador atacó con dureza a Borrego. «Flaco favor te ha hecho esta tarde», le dijo a Terelu. «El silencio le hubiese favorecido. Son declaraciones de una mujer desquiciada e injusta. Y es para levantarse y darle de hostias hasta en el cielo del paladar», manifestó el presentador, rotundo. «¿Tú crees que es normal que diga que en un programa se viva bajo la dictadura del terror y del miedo? Que son cosas denunciables y que constituyen delito. ¿Tú crees que es normal que una persona que ha trabajado en esta productora salga diciendo estas auténticas barbaridades?», se preguntó el televisivo, que apenas dejó a Terelu excusar a su hermana.

El domingo, y también en «Viva la vida», Borrego respondió a Vázquez. «Se me saltaron las lágrimas. No me esperaba esto de él. Se le ha ido un pelín la mano», afirmó, tratando de contenerse. «Terelu y yo somos muy diferentes. Estoy convencida a que, si llego a estar ahí anoche, o cojo la puerta y me voy... o tiene que venir hasta la Policía al plató. Terelu es mucho más prudente que yo», enfatizó la hija de María Teresa Campos, visiblemente contrariada.

El linchamiento a las Campos por parte de «Sálvame» ha sido el último de una larga retahíla de ataques del programa contra sus colaboradores. Es frecuente verles en plató humillados (si no, que se lo digan a Chelo García-Cortés) o echándose los trastos a la cabeza, instigados por un Vázquez que no deja de controlarles a su antojo. Ni siquiera el elevado sueldo de cada tertuliano (acerca de 1.000 euros por tarde) parece suficiente para que los colaboradores aguanten la presión.

Polémicas sonadas

Hace algunos meses, el formato abandonó a su suerte al colaborador Rafa Mora y permitió que la audiencia juzgase si debía o no continuar en «Sálvame». El veredicto fue negativo, pero finalmente el espacio de crónica rosa lo mantuvo entre sus tertulianos. Peor terminó la historia con Rosa Benito. «Antes de volver a bajar las escaleras de “Sálvame”, me corto las piernas», afirmó hace más de dos años, cuando decidió abandonar para siempre el programa. Pero hace algunas semanas, regresó a «Sábado Deluxe» de manera puntual y allí, Vázquez la invitó a reincorporarse a «Sálvame». Pero rechazó la oferta. «No me atrevo a volver a “Sálvame” diario. Es más fuerte. Me da miedo».

En los últimos tiempos, también se marcharon del espacio otros dos colaboradores de lo más polémicos, aunque lo hicieron en circunstancias diferentes. En verano, Jesús Manuel Ruiz decidió dejar «Sálvame» para dedicarse al teatro tras cuatro años en las tardes y noches de Telecinco, mientras que el pasado mes de marzo fue Diego Arrabal quien anunció que abandonaría el programa, aunque de manera mucho menos amistosa. «He comunicado a la dirección y producción de los programas “Sálvame Diario” y “Sábado Deluxe” mi decisión de no colaborar en ninguno de los dos programas. En la vida no vale todo», explicó el 'paparazzi' a través de su Instagram.

Sus declaraciones, no obstante, no quedaron ahí. «Me veo obligado a tomar esta decisión. Están siendo vulnerados tanto mi honor como mi intimidad personal y familiar en estos últimos días en “Sálvame”», aseveró, al tiempo que expresó sus intenciones de llevar al programa ante la justicia. «Sintiéndolo mucho, tengo que ser coherente con mi decisión de tomar medidas legales», expresó, después de que la tertuliana María Lapiedra insinuase que Arrabal y la también colaboradora Gema López tenían un «affaire». Tras ello, Arrabal se explayó en su despedida del programa. «Voy a demandar a los que pueda, y que cada uno de los que están ahí asuman ante un juez lo que han dicho. Caiga quien caiga, uno por uno. No todo vale en esta vida. Yo sé que me tenéis muchas ganas, pero no me escondo. Lleváis cuatro días jugando con una mentira que sabéis que es mentira, pero seguís jugando. Cuidado, que vienen curvas. Como me llamo Diego Antonio Arrabal Maldonado que ahí os voy a ver uno a uno. Y no tengo miedo a nadie. Porque no tengo nada que perder», sentenció el tertuliano el pasado 22 de marzo.

Entonces, Kiko Hernández, presentador aquel día ante las ausencias de Jorge Javier Vázquez, Carlota Corredera y Paz Padilla, dejó un mensaje contra Arrabal que podría resumir a la perfección la esencia del programa. «Comienza la guerra. “Sálvame”, estalla», espetó Hernández, desafiante. Una reflexión que, inevitablemente, invita a pensar en esa «dictadura del miedo» de la que habló Carmen Borrego en «Viva la vida». La misma que incita a los colaboradores de «Sálvame» a marcharse del programa por la puerta de atrás y a apearse de esa rueda que no deja de girar y retroalimentarse.