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Rosa Benito y su afición por ir a la televisión a concursar en lo que sea

Este martes, la televisiva ganó la séptima edición de «Ven a cenar conmigo: Gourmet edition»

Rosa Benito, en «Ven a cenar conmigo: Gourmet edition»
Rosa Benito, en «Ven a cenar conmigo: Gourmet edition» - MEDIASET
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Gracias a «Paquita Salas», Belinda Washington era la más estrella, al menos en este momento, de «Ven a cenar conmigo: Gourmet Edition». Como diría Magüi (Belén Cuesta), todos tenemos un límite y el mío es que se metan con Belinda Washington. Ella se puede meter con quien quiera. Otro límite es que le ganen injustamente.

El concurso, programa, reality, lo que sea «Ven a cenar…» acabó después de cuatro semanas con el triunfo de Rosa Benito, aunque tuviera ayuda manipulando legalmente el marcador (la posibilidad le había tocado por sorteo, un superpoder que le habían dado). Porque Belinda era la ganadora. Después iban Rosa Benito, Loles León (ambas empatadas) e Irma Soriano. Pero Venenito pudo quitar dos puntos a Belinda e Irma le dio dos más.

Belinda: «¿Justa ganadora? No. Un gazpacho, un solomillo, un poco de patata a lo pobre… No me parece muy gourmet». Es verdad que la propia Rosa Benito había calificado la cena de cinco platos de Belinda Washington de «maravillosa». Pero también dijo que el pescado estaba crudo. Y no era japonés. Era un plato que se llamaba «Abrázame». Pisto abrazado por una lubina que se le había quedado un poco cruda.

Lo mejor fue la reacción de Rosa Benito tras el triunfo. «Me emociono porque no podéis imaginar la felicidad tan grande que siento. Me habéis hecho creer nuevamente en mí». Rosa Benito, en lugar de ir a psiquiatras va a la televisión a concursar en lo que sea. Y encima cobra en lugar de pagar. Aquí 3.000 euros. Y la autoestima. Cuando ganó «Supervivientes» (sin ganar una prueba o llevar el collar de líder ni una sola vez; pero bien que cocinaba) se convirtió en la Nora de Ibsen reivindicando el feminismo del siglo XIX.

«Ya no soy de cristal, soy de roca». O «Calla, ahora es mi momento». La Belinda de entonces fue la esforzada Sonia Monroy. Rosa Benito, con su confianza renovada, también quiere ser actriz. Le ha dado el punto de hacer «de pobre, de putilla, de travestí…». También puede hacer de miembro de la ejecutiva del PP. Pegamos el cambiazo entre Ana Beltrán, vicesecretaria de Organización, y Rosa Benito y casi ni se nota.