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Retratos con alma Marina Castaño recuerda su matrimonio con Camilo José Cela: «El poliamor le habría parecido divertido»

La periodista y escritora habló con Isabel Gemio sobre la mujer en la pareja

TVE
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Hace años los matrimonios duraban para toda la vida, pero a día de hoy una de cada siete bodas terminan en divorcio. En «Retratos con alma», el programa dirigido por Isabel Gemio en TVE, charló con la presentadora Marina Castaño, periodista, escritora y viuda del Nobel Camilo José Cela sobre la pareja y el matrimonio.

Para Castaño, «el estado ideal de una persona es el de vivir en pareja. Es mucho más agradable estar en buena compañía, compartir momentos, compartir sensaciones, compartir alegrías». Pero subraya que «vivimos en un momento en el que por fortuna la mujer ha alcanzado puestos muy importantes en la sociedad, en la empresa, en todos los ámbitos. Y, por tanto, no tiene necesidad de un marido que la avale».

Dijo la invitada que ella siempre «fue feliz en pareja. En mi vida no rectificaría ni un punto ni una coma». No obstante, reconoció que «no me entregué del todo a ser madre, pero no me arrepiento de ello porque mi hija salió muy bien». Gemio le preguntó cómo fue el proceso por el que llegó a enamorarse de un hombre mucho mayor que ella: «Fue una cuestión de admiración y educación, porque él era un hobre fundamentalmente seductor». Recordó también que en esa época «no tenía la cabeza en mi sitio» y que sus padres no le hablaban cuando les contó su relación con Camilo José Cela: «Los dos estábamos casados cuando empezamos y mi madre pensaba que era una frivolidad, un capricho suyo».

Sobre su relación con el Premio Nobel declaró que «la vida al lado de Camilo José Cela era fácil. Él era muy dependiente de mi». Y aclaró, que «no era machista en absoluto. Admiraba tantísimo a la mujer que la enaltecía siempre». Para ella, «los pilares de una pareja duradera son: primero el respeto por encima de todo, naturalmente el amor y por último la fidelidad».

Castaño recordó emocionada el día en que a Cela le comunicaron el día que le daban el Premio Nobel. «Nunca me he sentido una mujer a la sombra de, sino una mujer al lado de», resumió la periodista. Ya al final, Gemio le preguntó por cómo había vivido la ausencia de Cela. «Los dos primeros años de viudedad fueron muy duros», recordó Castaño, «al principio trabajaba mucho para estar con la cabeza ocupada y viajaba todo lo que podía».

No obstante, «una vez que fue pasando ese luto y empecé a sentirme cómoda irrumpió en mi vida un hombre extraordinario que me hizo recordar que también se vive muy bien en pareja. Entonces empecé a considerar cómo sería vivir de nuevo con alguien al lado, y me alegro de haber tomado la decisión correcta. Porque creo en el matrimonio y en la vida en pareja».

Ya para cerrar la conversación Gemio le preguntó por cómo era el reparto de tareas domésticas durante su matrimonio con Camilo: «No sabía freír un huevo, ni siquiera hervirlo, porque no le habían enseñado. Él malamente sabía hacerse una taza de té». La presentadora quiso saber su opinión sobre el poliamor y Castaño dijo que «a Cela la parecería divertido, pero yo no lo practicaría». Por último, Gemio la invitó a despedirse con una frase que sirviese como consejo para las parejas, y Castaño escogió una del escritor gallego: «Para el éxito sobra el talento, para la felicidad no basta».