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Ramón García culpa a los «animalistas» de impedir el regreso del Grand Prix a la televisión

«A veces nos pasamos de vueltas y pensamos más en los animales que en las personas», contó el presentador en una entrevista

Ramón García presentó, produjo y dirigió el Grand Prix
Ramón García presentó, produjo y dirigió el Grand Prix
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La nostalgia es una droga dura. Y en televisión lo saben. Además de todo el revival ochentero de las series, la parrilla tradicional quiere recuperar sus clásicos más exitosos. Uno de esos programas que arrasaron entre la audiencia y que todo el mundo recuerda con cariño es el Grand Prix. El formato presentado por Ramón García volvería a triunfar entre el público, pero ¿por qué no regresa a la pantalla?

El propio presentador lo ha explicado en una entrevista en Canal Castilla La Mancha: «Hay un Grand Prix preparado para salir, renovado desde hace 3 años. Y no se ha hecho porque las televisiones tienen miedo de los grupos animalistas, que les van a hacer lo imposible por "el maltrato a la vaquilla"... Cosa que no es así. Y esta defensa la hago porque era mi programa, y el Grand Prix es como un hijo mío porque lo dirigí dos años, además de presentarlo y producirlo», desgranó el tradicional presentador de las campanadas de Nochevieja en La 1.

Así que los que disfrutaron los veranos viendo cómo los vecinos de remotos pueblos se enfrentaban entre sí en pruebas alocadas y divertidas ya tienen una explicación de por qué no vuelven a disfrutar de un programa como Grand Prix. Los «animalistas», como los llama Ramón García, hoy no permiten espectáculos con animales. Se llamaría a los tan habituales «boicots» de las redes sociales, convertidos tantas veces en linchamientos públicos. Y ningún directivo de ninguna cadena quiere pasar el verano litigando con los grupos de presión animalista.

Sin embargo, Ramón García defiende que los animales del Grand Prix estaban muy bien tratados: «La vaquillas se cuidaban perfectamente, venían en sus camiones, tenían su corral apropiado y nadie las tocaba», explica. «Curiosamente a todos los que se quejaban les invitamos para que vinieran a ver cómo estaban los animales y que luego si querían siguieran con sus críticas, pero nunca vino ninguno. Curiosamente tampoco preguntaban si las personas que se llevaban los golpes de las vacas tenían alguien que les cure. A veces nos pasamos de vueltas, a veces pensamos más en los animales que en las personas», contó el mítico presentador.