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Los problemas económicos de los colaboradores de «Sálvame»

Chelo García Cortés, Kiko Matamoros o Belén Esteban son algunos de los trabajadores del espacio que han tenido que rendir cuentas ante el fisco

Chelo García Cortés ya habló el pasado verano de la abultada deuda que tiene con Hacienda
Chelo García Cortés ya habló el pasado verano de la abultada deuda que tiene con Hacienda - MEDIASET ESPAÑA
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Chelo García Cortés, colaboradora de «Sálvame», vuelvo a pasar por un mal momento. No solo soporta a diario las risas y burlas del programa sino que sus problemas con Hacienda, los cuales ya se descubrieron el pasado verano, han vuelto a ser tema de debate. «Al único al que tengo miedo es a Hacienda, que me está matando viva»: Con estas declaraciones, hacía pública la enorme deuda que tiene con el fisco y a la que no puede hacer frente. «La deuda que me reclama Hacienda es enorme, no tengo tiempo material de cubrirla. Lo que me piden es tal disparate que aunque tuviese 20 años menos no vería futuro de solución», añdía Chelo García Cortés en una revista del corazón.

El pasado sábado, Marta Roca volvió a poner en primera línea la deuda que Chelo García Cortés tiene con Hacienda en «Sábado Deluxe» y los colaboradores de «Sálvame» aseguran que esa deuda se debe a que «Chelo ha vivido por encima de sus posibilidades». Pero ¿A cuánto asciende dicha cantidad? «Estamos hablando de un problema gravísimo, no es el piquito que te falta para llegar a final de mes, sino de una deuda grave», aseguró la presentadora Carlota Corredera.

Pero Chelo García Cortés no es la única colaboradora de «Sálvame» que ha tenido o tiene problemas económicos. Kiko Matamoros apareció en la lista de morosos de Hacienda el verano de 2017. El representante y colaborador televisivo tenía una deuda de más de un millón; en concreto, debía pagar 1.000.479 euros a las arcas públicas. Además de a la televisión, Matamoros se ha embarcado en la vida empresarial tanto como consejero como administrador único formando parte de hasta cinco sociedad limitadas, en su mayoría relacionadas con el ocio y el entrenimiento. Parece que fue con estas actividades con las que ha obtenido tal deuda con Hacienda.

Quien tampoco ha sabido cómo gestionar correctamente su patrimonio ha sido Toño Sanchís, el representante más polémico que ha tenido Belén Esteban. Pese a trabajar con los principales rostros televisivos (como Terelu Campos, Boris Izaguirre o Bibiana Fernández), ha visto como su casa se subastaba y, además, todo apunta a que será Belén Esteban quien se quedará con ella.

«Toño le queda una hipoteca pendiente, yo me subrogaría a su hipoteca de más de 260.000, por lo que yo tendría una letra de mil y pico euros, entonces habría dos opciones: o vender o alquilar. El alquiler en esa zona está entre 2300 o 2500 y venderla podría en 625000 que es en lo que está valorada. La gente se empeña en que lo he hecho mal, pero no señores, yo lo quería era cobrar», explica la colaboradora de «Sálvame» (a la que Sanchís debe «demasiado» dinero).

El cerco a los presentadores

Pero de lo que nos habíamos olvidado ya es que «la Esteban» también tuvo un tropiezo con Hacienda al acumular más de 300.000 euros de deuda, por la cual vio como le embargaban sus dos viviendas por el impago del IRPF entre 2006 y 2008. La colaboradora de «Sálvame» tuvo un problema muy parecido al que sufrió Jorge Javier Vázquez (que acumuló una deuda de casi 800.000 euros). Ambos, al igual que Màxim Huerta, cotizaban como sociedad cuando Hacienda de pronto cambió un criterio que les impedía seguir con esa estrategia.

La investigación del fisco comenzó al detectar que muchos profesionales del entretenimiento creaban sociedades pantalla para gestionar sus ingresos a través de contratos mercantiles y no laborales, con lo que evitaban someterse al régimen general de la Seguridad Social y esquivaban el pago del IRPF. En 2012, el ministerio fiscal decidió abrir un expediente al respecto y obligó a conocidos rostros televisivos a dejar de gestionar sus ganancias a través de contratos mercantiles para hacerlo como personas físicas y a través de un contrato laboral.

Tras el cerco de Hacienda a los trabajadores, fueron muchos los que tuvieron que demostrar que las sociedades creadas tenían razón de ser y no eran una mera pantalla para evadir impuestos (como los ya mencionados Jorge Javier Vázquez y Belén Esteban). Pero así tambén lo hizo, por ejemplo, María Teresa Campos, quien sí lo hizo correctamente y a quien la Audiencia Nacional tuvo que dar la razón al demostrar que su empresa sí tenía actividad. La batalla judicial entre la periodista y el fisco sacó a relucir el millonario salario de quien comenzara siendo «chica Hermida», pero también dejó constancia de que, en su caso, no había delito fiscal.