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Porno, muerte y abusos sexuales: la trágica vida de Xuxa, la estrella infantil a la que ya no recuerdan los niños

La presentadora y cantante triunfó en los noventa en España, aunque su estela caducó años más tarde y su alegría y sonrisa se llenaron de traumas

Xuxa fue un auténtico icono televisivo en todo el mundo a finales de los ochenta y principios de los noventa
Xuxa fue un auténtico icono televisivo en todo el mundo a finales de los ochenta y principios de los noventa - ABC
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«Ilar ilar ilar ié, oh, oh, oh... ilar ilar ié, oh oh oh». Es imposible no pensar en ese himno sin llevar la mente hacia cualquier momento festivo que se precie en España, pero seguramente pocos recordarán el nombre de la mujer que lo interpreta. En especial entre las generaciones más jóvenes, que bailan al ritmo de «Ilarié» en cualquier verbena pero que no saben quien es Xuxa, la musa brasileña que triunfó en España en los noventa y cuya eclosión fue tan rápida como efímera.

Nacida en el pequeño municipio de Santa Rosa, dentro del estado brasileño de Río Grande del Sur, María da Graça Meneghel, más conocida como Xuxa tras haberla apodado así uno de sus hermanos mayores, se convirtió en un auténtico icono de la televisión a finales de los ochenta y principios de los noventa. Su programa ifantil «Xou da Xuxa», estrenado en Brasil y en TV Globo, fue un auténtico «hit» y la permitió construirse su propio nicho en Argentina, donde condujo «El Show de Xuxa». El formato fue retransmitido en 17 países de Latinoamérica e incluso en Estados Unidos, logrando una audiencia cercana a los 25 millones de telespectadores y catapultando a la presentadora italo-brasileña hacia la primera línea de la televisión mundial. Para entonces, ya había registrado su apodo dentro de su nombre real, por lo que desde 1988 su documento de identidad veía su nombre escrito como Maria da Graça Xuxa Meneghel.

Xuxa, en su juventud
Xuxa, en su juventud

En apenas unos años, el de Xuxa se convirtió en un rostro de referencia en las pantallas de medio mundo. Su eclosión fue un auténtico «boom televisivo», como lo calificaron varias publicaciones, como la española «Semana». Gracias a su éxito, arribó a España a principios de los noventa. Publicó sus primeros dos álbumes musicales de estudio, «Xuxa» y «Xuxa 2», antesala a su puesta de largo en varios espacios de Telecinco. La cadena que dirige Paolo Vasile puso sus ojos en ella y le confió su propio programa: «Xuxa Park» en 1992. Como no podía ser de otro modo, el espacio fue un auténtico «hit» entre la audiencia, con picos que superaron el 40% de cuota de pantalla. En él, confluían actuaciones de humoristas, cantantes y artistas de todo tipo con juegos y concursos para niños en los que podían participar padres e hijos.

Su eclosión en Telecinco

El formato, que Telecinco emitía los domingos por la tarde, fue tan exitoso que se ganó su renovación en la primera cadena de Mediaset. Sin embargo, Xuxa detuvo los trámites. Necesitaba tiempo para los programas que grababa en el resto del mundo y no pudo dar continuidad a su programa en España. En cambio sí que posó prácticamente desnuda en la extinta revista para adultos «Interviu», aunque nunca pareció orgullosa de ello.

Tenía menos de 30 años, pero Xuxa ya era toda una estrella en ciernes. También entre la élite brasileña, pues su belleza cautivó a varias de las personalidades del momento. Tuvo un idilio con Pelé, uno de los mejores futbolistas de la historia, antes de conquistar el corazón del malogrado piloto de Fórmula 1 Ayrton Senna y del actor Luciano Szafir, con el que hace 20 años la presentadora tuvo a su única hija, Sasha Meneghel, que desde pequeña se interesó por el voleibol y que llegó a ser incluso convocada por las categorías inferiores de la selección brasileña.

La tragedia, no obstante, no tardó en cruzarse en la vida de la presentadora. El 1 de mayo de 1994, en el circuito italiano de Imola, Ayrton Senna perdía la vida tras sufrir un grave accidente. Un contratiempo que marcaría a Xuxa, que años atrás se había llegado a prometer en matrimonio con el automovilista, pero del que se separaría algún tiempo más tarde. 24 años y unos pocos días después, el 8 de mayo de 2018, la muerte volvió a sobrevenir a la cantante. En esa ocasión, perdió a su madre, Alda, uno de sus mayores apoyos. Días antes, Xuxa publicó una plegaria en Instagram que por desgracia, no tuvo efecto. «Les pido que ustedes, que tienen mucha fe, que recen por mi guerrera, mi Aldinha. Gracias, y que Dios les de el doble».

Para entonces, Xuxa ya era una desconocida para el público español, que apenas la recuerda más allá de su «Ilarié». Sin embargo, su trascendencia fue más allá. En 2013, el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro prohibió la comercialización y distribución de la película «Amor, estranho amor». Un filme erótico, grabado en 1982 y en el que aparecía la presentadora, totalmente desnuda, besándose con un niño de 13 años. Por entonces, Xuxa tenía 19, aunque después de rodar la cinta se opuso a su exhibición.

Traumas muy presentes

Por ello, y según el Tribunal, se comprometió a pagar de manera anual 60.000 dólares durante ocho años a la productora, Cinearte, para que el título no viese la luz. Sin embargo, Xuxa continuó haciendo ese desembolso durante diez años más, 18 en total, hasta que en 2009 Cinearte reclamó más dinero, antes de tratar de romper el acuerdo de manera unilateral meses después. Ante el chantaje, Xuxa les demandó, aunque según las estimaciones la cantante habría pagado varios millones de dólares en total para evitar la distribución del largometraje.

Xuxa, en una fotografía reciente
Xuxa, en una fotografía reciente

Más allá de ello, aquel no ha sido el único suceso controvertido protagonizado por Xuxa en los últimos años. En mayo de 2012 y en el programa «Fantástico», de la cadena brasileña Globo TV, la presentadora desveló que fue víctima de abusos sexuales cuando era una niña y hasta que cumplió trece años. Ataques que sufrió, de manera repetida, por parte de un amigo de su padre, un novio de su abuela y un profesor del colegio. Años después de aquello, el trauma no la ha abandonado.

«Es difícil, hasta hoy. No lo hablé ni en mi familia. Fue algo que empezó muy temprano. No sé ni la edad, pero sé que era muy pequeña. Recuerdo que un día, siendo una niña, me desperté y le dije a mi mamá: “Alguien ha hecho pis en mi boca”. Intenté borrarlo de mi mente, incluso con hipnosis, pero no lo conseguí. Es difícil pensar: “Esta persona que tenía que protegerte te está haciendo mal”», explicó el pasado septiembre en una entrevista con el diario argentino «Clarín». Esos abusos de los que fue víctima de niña, de hecho, instigaron a Xuxa a dedicar su vida a la defensa de los niños. A ellos les dedicó su otro gran apodo: «La Reina de los Bajitos». Cuando confesó su sufrimiento, las denuncias por casos de pederastia en Brasil aumentaron, como corroboró la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de Brasil.

«Los abusos empezaron muy temprano. Recuerdo que un día, siendo una niña, me desperté y le dije a mi mamá: "Alguien ha hecho pis en mi boca"»

La cantante, que ahora comparte su vida junto al actor y cantante Junno Andrade, siempre se caracterizó por su sonrisa y alegría. Una fachada que siempre escondió un lado oculto que Xuxa trató de que no luciese. Una fachada colmada de traumas, abusos, muerte y desgracia, y en la que también tiene cabida ese olvido al que le ha sometido el público español en las dos últimas décadas y media. En Brasil, eso sí, sigue siendo un icono, como lo prueban los más de 8,3 millones de seguidores que tiene en su perfil de Instagram. Por lo demás, protagonizó un vídeo promocional de la serie de Netflix «Stranger Things» y hace solo unos días, un «gag» de «El hormiguero», pero su estela lejos del país en el que nació caducó con la misma celeridad con la que se disparó.