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Los musicales de Londres se nutren

EMILI J. BLASCOCORRESPONSALLONDRES. La televisión no quita audiencia al teatro, sino que le aumenta el público. No es así siempre y en todos los lugares, pero al menos se ha tratado de un axioma

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EMILI J. BLASCO

CORRESPONSAL

LONDRES. La televisión no quita audiencia al teatro, sino que le aumenta el público. No es así siempre y en todos los lugares, pero al menos se ha tratado de un axioma irrefutable en 2007 en el Reino Unido gracias a varios «reality shows» destinados a seleccionar a cantantes que debían protagonizar musicales en el West End, la zona de teatros del centro de Londres.

El año ahora terminado ha sido el «annus mirabilis» del West End, según lo ha calificado la Sociedad del Teatro de Londres, con 1,25 millones de personas más que han asistido a sus espectáculos de teatro, musicales, danza y ópera.

Su presidenta, Rosemary Squire, considera que en ese incremento ha jugado un papel importante los «realities» de televisión, como los promovidos en la BBC por Andrew Lloyd Weber para seleccionar a quien debía interpretar el papel principal de dos de sus musicales, «The Sound of Music», basado en la película del mismo título en inglés, que en castellano se conoce como «Sonrisas y Lágrimas», y «Joseph» (el título completo es «José y su sorprendente manto tecnicolor de sueños»), que recrea de un modo bastante libre la historia del bíblico personaje.

La reputación de Lloyd Weber

El compositor y productor Andrew Lloyd Weber, uno de los «reyes del musical», arriesgó la reputación de sus montajes con el compromiso de contratar a quien ganara «¿Cómo resuelves un problema como María?» y «Cualquier sueño ser realizará». Ambos programas congregaron una gran audiencia en televisión cada sábado por la noche, con un promedio de ocho millones de espectadores.

Los ganadores de los concursos, Connie Fisher y Lee Mead, arrastraron después a parte de los seguidores que tuvieron en televisión a las plateas y palcos de los teatros, para verles como María, la institutriz de la familia Trapp que en el cine encarnó Julie Andrews, y como José, el penúltimo hijo del patriarca Jacob. Lo mismo ha ocurrido con el musical «Grease». Ello ha permitido, además, ganar nuevas generaciones para obras ya creadas hace décadas, que así se perpetúan en la cartelera en nuevas reposiciones.

De acuerdo con las cifras anunciadas, un total de 13,6 millones de personas asistieron a los distintos espectáculos del West End durante 2007, lo que supone un récord tanto en número de entradas vendidas como en dinero que aportaron a las taquillas, 469 millones de libras (unos 700 millones de euros).

La Sociedad del Teatro de Londres reconoce que la ampliación de la oferta de la televisión privada, con mayor número de canales, supuso en su día una reducción de la audiencia en los teatros. El efecto, no obstante, quedó estabilizado en los últimos años, y ahora algunas iniciativas como las ya señaladas han permitido un cierto repunte.