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GH VIP El momento más tenso de «Gran Hermano VIP»: Peleas y reproches en horario de máxima audiencia

El esperado encuentro tuvo lugar en la nueva «Sala del más allá» y las broncas no se hicieron esperar

Durante el encuentro de Mónica Hoyos y Miriam Saavedra se vivieron momentos de gran tensión
Durante el encuentro de Mónica Hoyos y Miriam Saavedra se vivieron momentos de gran tensión - MEDIASET ESPAÑA
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El domingo era uno de los días más esperados por los seguidores de «Gran Hermano VIP». El debate del programa regresaba al prime time, de nuevo conducido por Sandra Barneda. El espacio era muy deseado por los seguidores del formato, desde el momento en el que supieron que Miriam Saavedra entraría apenas 72 horas después de que arrancara el programa.

Sin sustituir a nadie, como matizó el Súper en varias ocasiones, y como concursante de pleno derecho, Miriam Saavedra hizo su entrada triunfal en la casa. Sin embargo, antes Mónica ya sospechaba que sería la exnovia de Carlos Lozano la que iba a entrar en Guadalix.

Tras el abandono de Oriana en menos de 48 horas, los 13 concursantes que quedaban en la casa apostaban que el recambio entraría el domingo. Esto hizo que Mónica empezara a pensar que sería su archienemiga la que ocupara el puesto, a pesar de que desconocían de que su entrada estaba confirmada desde el pasado jueves.

El Súper llamó a Mónica al confesionario, donde dos maletas extrañas protagonizaban el espacio. Tenía un minuto y medio para, al igual que hicieron el jueves, recoger todo lo que pudiera y meterlo en la casa. Durante ese tiempo no dejó de criticar el estilismo del dueño de la misma, sabedora de que era Miriam Saavedra. Al entrar de nuevo a la casa, decidió hacer una especie de reparto comunitario con el resto de habitantes con el fin de fastidiar a la que sería la nueva inquilina.

En la denominada como «Sala del más allá» fue donde se produjo el tenso encuentro entre ambas. Durante muchos minutos no dejaron de dirigirse improperios la una contra la otra, reprochándose estar en el reality por la presencia de la contraria. Todo esto fue visto y escuchado desde el salón de la casa, donde sus compañeros comprobaron que la paz que había reinado en Guadalix de la Sierra había llegado a su fin. Carlos Lozano, mientras, intentaba huir del plató, escondiéndose en la grada del público, ante lo que había sido un bochornoso momento en directo.

La entrada en la casa estuvo protagonizada por Miriam, que prefirió darle un par de metros a Mónica Hoyos –a la que volvió a bautizar como Mónica «Pollos»– para no tener ni que caminar cerca de ella. Cuando ambas tomaron asiento en el sofá del salón, Aramís Fuster hizo un advertencia: no iba a estar dispuesta a consentir faltas de respeto de ninguna de las partes, pero sin señalar a nadie por la disputa vivida escasos minutos antes. Además, Mónica Hoyos terminó derrumbándose por la tensión del momento que acababa de vivir, algo que provocó que el resto de habitantes de la casa mostraran su apoyo a la concursante.

Mónica Hoyos no pudo soportar la tensión tras la discusión
Mónica Hoyos no pudo soportar la tensión tras la discusión - MEDIASET ESPAÑA

El encuentro entre Carlos Lozano y Miriam Saavedra

Carlos Lozano quiso despedirse personalmente de la que ha sido su última pareja. Miriam Saavedra entraba en el coche que la iba a llevar a Guadalix de la Sierra, sin saber que en el mismo estaba esperándole su exnovio. Cuando se percató de su presencia en el asiento contiguo –varios segundos después de haber entrado en el vehículo– reaccionó como si se tratara de una telenovela: Con la cara totalmente descuadrada, se inició una conversación que poco tuvo de plácida.

Carlos Lozano habló con Miriam Saavedra justo antes de la entrada de la peruana en el reality
Carlos Lozano habló con Miriam Saavedra justo antes de la entrada de la peruana en el reality - MEDIASET ESPAÑA

De nuevo reproches y broncas provocaron que entre ambos no se llegara a ningún tipo de acuerdo. La conversación duró varios minutos, en los que Saavedra crítico a Lozano el recordarle siempre la presencia de Hoyos y de querer darle el mismo consejo que a la madre de su hijo. Finalmente, una Miriam casi asfixiada –al apenas respirar durante su discurso– puso marcha hacia la casa de Guadalix de la Sierra, donde se encontraría con la que puede ser su peor pesadilla en el concurso.