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Mi casa es la tuya El motivo por el que María Teresa Campos y Bigote Arrocet duermen en habitaciones separadas

Bertín Osborne visitó con «Mi casa es la tuya» a María Teresa Campos, en su primera gran entrevista tras abandonar Telecinco

Bigote Arrocet y María Teresa Campos junto a Bertín Osborne en «Mi casa es la tuya»
Bigote Arrocet y María Teresa Campos junto a Bertín Osborne en «Mi casa es la tuya»
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Lo que antaño había sido una más que rentable relación, con colaboraciones, programas y hasta un reality show, terminó mal. Quizás demasiado. Las Campos y Mediaset no viven su mejor momento, con el recién concluido contrato de la matriarca con el grupo audiovisual y sus hijas enemistadas con casi todo Sálvame. Pero el rencor no da buen perfil en televisión, y a sus expertos se les pasa más pronto que tarde. Nada que Bertín Osborne, capaz de hablar con Paz Padilla o Jorge Javier Vázquez sin salir escaldado, no pueda remediar con una visita a María Teresa Campos y Edmundo Arrocet, que han abierto las puertas de su casa, en venta, para una entrevista en «Mi casa es la tuya».

Después de visitar a Alejandro Sanz en Miami, Bertín Osborne se ha colado en la intimidad de la televisiva, dedicada casi toda su vida al medio catódico y con un sinfín de anécdotas que contar.

Tuvo que hacer Bigote Arrocet de anfitrión, porque María Teresa Campos estaba ausente. Se hacía de rogar la matriarca, que de tele sabe un rato. La pareja de la Campos contó lo difícil que fue la separación de sus padres de pequeño. Como no quiso elegir entre ambos, se fue de casa con doce años y medio. Primero con unos cartones en la calle. «Hasta fueron a dar parte a la Policía, pero no volví nunca más», contó Arrocet a un impresionado Bertín Osborne. Se sacó las castañas del fuego, se puso a trabajar en una mina y una panadería. Pero se volvió a hablar con su familia. Con todos, menos con su padre, al que un día se cruzó y le «giró la cara» y nunca más volvió a verlo. Hasta que visitó su tumba. «Le dije de todo y luego le di las gracias porque si no hubiera sido él así no hubiera sido yo quien soy», reveló un emocionado Arrocet, entre lágrimas.

El día más horrible en la vida de Bertín Osborne

Debió empatizar Bertín Osborne con la pareja de María Teresa Campos, porque contagiado del drama familiar contó el «día más horrible» en su vida. Todavía recuerda un 24 de diciembre, Nochebuena, al otro lado del charco. Tuvo que volar de Santiago a Miami y era el único pasajero del avión, a excepción de la tripulación. Doce horas de agonía, solo en un día tan familiar. «¿Tú sabes lo que pude llorar yo en ese avión? Mis hijas estaban en casa con su madre, mi madre vivía... Y yo me decía, soy una mierda», confesó el presentador de «Mi casa es la tuya».

Arrocet repasó su carrera artística, incluso cantando en «Viña del mar» el «Libre» de Nino Bravo y su paso por el «Un, dos, tres...» en lo que fue un oportuno homenaje al fallecido Chicho Ibáñez Serrador, mientras esperaban a María Teresa Campos, que obviamente se hizo de rogar. Un homenaje que siguió con la visita de Mayra Gómez Kemp, que presentó el mítico programa durante años: «Fueron los mejores y más sufridos años de mi vida», dijo, convencida de que «el "Un, dos, tres..." está muy bien donde está, en el recuerdo. Porque la memoria todo lo engrandece».

Los recuerdos emocionaron de nuevo a Bertín Osborne, que confesó a los demás esos momentos en los que se sentaba junto a su madre para ver el programa creado por Chicho Ibáñez Serrador. Entre lágrimas, reconoció: «Siempre veíamos "Un, dos, tres..." mi madre y yo».

Habitaciones separadas

Bigote Arrocet aprovechó la ausencia de María Teresa para contar cómo empezaron juntos, un noviazgo forjado gracias a «Qué tiempo de feliz». Reconoció que es muy tímido y tuvo que ser ella la que diera el primer paso. «Ya está anticuado eso de que el hombre tiene que dar el primer paso», dijo ella luego. No faltaron las broncas a Bigote, demasiado desordenado para dos personas tan meticulosas como Bertín y María Teresa. «Si has movido un cuadro o algo la has liado», bromeó Arrocet al presentador de «Mi casa es la tuya». «Le entra desesperación cuando entra en mi cuarto, hace como que se ahoga». Sí, porque también confesó que duermen en habitaciones separadas: «Normalmente yo estoy en la habitación de ella». Normal, con el caos que hay en la suya. «Aquí no entra, le entra un soponcio», le contó Arrocet mientras imitaba a su pareja. «Normal, me entra a mí y no es mi casa...». «¿Tú crees que haya alguien que tiene más aguante que yo?», dijo cuando se enteró de que habían visto la habitación.

Lo de las habitaciones separadas trajo cola en «Mi casa es la tuya». La extriunfita Rosa preguntó lo que todos pensaban: «¿Dormís separados? Qué modernos». «Vamos a ver. Yo tengo que dormir y él también. A ciertas edades, cada mochuelo a su olivo. Yo lo tengo claro. No ronca, pero sabes que me contestó, qué mujer más inteligente, porque él quería lo mismo», reconoció la Campos.

No faltaron las perlas, como experta en televisión. Aunque cuando salió el tema del paso de Bigote Arrocet por Supervivientes, Bertín Osborne le preguntó a María Teresa cómo se lo había tomado. «Pues yo estaba en el hospital con un ictus». Sin pelos en la lengua aunque no quiso extenderse en un tema que aún es algo tabú para ella. «En una pareja, uno se tiene que sentir libre de hacer las cosas, pero eso no quita que las cosas en un momento determinado se hablen y se digan y no te cojan de sorpresa. Empezó un aparte de mi vida que estoy saliendo de ella. Hay un antes y después del ictus», contó.

No dudó María Teresa Campos en hablar sobre el cáncer de Terelu, el duro momento que vivió como madre por ver sufrir tanto a su hija: «Todo pasa, lo malo y lo bueno. Ella está bien. Espero que la vida nos dé un poco de cuartelillo. Salud, que lo demás ya no lo buscamos nosotros». Aún así, habló con sorna de los medios de comunicación. «Me matan todos los días», dijo María Teresa Campos en «Mi casa es la tuya». Llegó de última y se fue de primera, porque así es ella, no sin corregir a Bertín Osborne por segunda vez: «Mi casa no, nuestra casa». Al fin y al cabo, ella ya estuvo en el programa de Telecinco, en este caso la visita era para