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Masters de la reforma Estas son las tres parejas finalistas de «Masters de la reforma»

La pareja formada por Albert e Iván fue la única entre las cuatro semifinalistas en clasificarse directamente para la final

ANTENA 3
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Este lunes en Antena 3 se emitió la semifinal de «Masters de la reforma», el programa de obras y bricolaje que se ha estrenado este año. Tras varias semanas de competición ya solo quedan cuatro parejas en el concurso, y dos de ellas pasarán a la gran final del talent show.

Para la primera prueba de la gala los concursantes se traslador hasta el pueblo de Lozoya, en Madrid. Allí las parejas tuvieron que demostrar su destreza quitando gotelé de una pared para dejar la superficie lisa. Los jueces les explicaron la técnica que debían seguir: cubrir el gotelé con una pasta especial que ellos mismos tuvieron que preparar y aplicar antes de pintar. El tiempo para hacer la obra fue muy limitado, algo que les pasó factura a los semifinalistas.

José e Irache no llegaron a terminar la tarea, por lo que los jueces ni siquiera se pararon a valorar su obra. El trabajo de Antonio y Elisa fue tachado de «desastroso» y el de Albert e Iván tenía «algunas imperfeccones, aunque el resultado encaja». Los más habilidosos en esta obra fueron Álex y Naomi, que consiguieron embaucar al jurado con su trabajo: «Nos tenéis fascinados con vuestra evolución». Esta última pareja resultó ganadora de la prueba, por lo que uno de ellos se convertía en capitán de la cuadrilla. Decidieron que fuese Naomi la que llevase el brazalete.

Manel Fuentes, el presentador de «Masters de la reforma», avisó a los semifinalistas de que solamente una de las parejas se libraría de la eliminación en la prueba. Al igual que la semana anterior, el jurado no valoraría el trabajo de las cuadrillas sino de cada una de las parejas. Para darle más tensión al asunto, el jurado les encargó un duro trabajo cuyo cliente fue Lorenzo Castillo, uno de los mejores interioristas del mundo.

En su finca privada convirtieron una antigua cochera en una suite de invitados y contaron con la visita de uno de los mejores paisajistas del país: Luis González Camino, que diseñó el proyecto exterior del inmueble. Además, cada peón recibió, a modo de sorpresa, la visita de un familiar, que le pudo ayudar durante unos momentos y dar ánimos para acometer la reforma.

Naomi y Álex eligieron trabajar junto a Antonio y Elisa, y se convirtieron así en el equipo azul, que se encargaba de la reforma del interior. Albert e Iván junto a José e Irache constituyeron el equipo verde, donde saltaron las chispas entre pareja desde el primer momento. Carolina Castedo se tomó muy en serio la prueba desde el comienzo, y advirtió a las cuadrillas de que no admitiría fallos en la obra.

A los azules se les atragantó la reforma casi desde el principio, y los jueces no hicieron más que apremiarles a que se diesen prisa. Algo mejor le fueron saliendo las cosas a los verdes, aunque la relación entre las dos parejas fuese lamentable. Llegados a un punto Iván, el capitán del equipo verde, decidió que cada pareja trabajase por separado en partes diferentes de la obra.

A Irache, que no pierde ocasión de enfrentarse con sus compañeros de concursos, no le pareció nada bien la idea y montó en cólera. «¿Ya no somos un equipo?, ¿somos dos parejas?», preguntó chillando, «no me gustan las dicaduras asi que haré lo que me salga del coño!». Albert la llamó «verdulera» y le dijo que «no tenía clase» hasta que intervino José y calmó a Irache.

Albert e Iván, fieles a ese estilo marrullero del que han hecho gala toda la temporada, tuvieron luego lío con Antonio, del equipo contrario. Cuando este último se descuidó y dejó una regla en el suelo, estos se la llevaron argumentando que nadie la estaba utilizando. Antonio se la reclamó y empezaron a insultarse: embustero, payaso, mentiroso...Carolina Castedo les reprendió duramente a ambos: «Me parece ridículo que discutais por esta tontería. Como os vuelva a pasar os vais a expulsión directamente».

Pese a los líos en los que no dejaron de meterse los verdes, al final su trabajo resultó mucho más satisfactorio para el jurado. Los jueces aprecieron el esfuerzo y el trabajo de todos los aspirantes, a quienes felicitaron por el progreso que han hecho desde que entraron a «Masters de la reforma». El veredicto no tardó en llegar, y empezaron anunciando que las dos parejas del equipo azul (Naomi y Álex y Antonio y Elisa) debían jugar la prueba de eliminación. Pero, como ya había anunciado el presentador, solo una pareja se clasificaba directamente a la final. De las dos parejas del equipo verde los jueces decidieron mandar a la eliminación a José e Irache, por lo que Albert e Iván se convirtieron en los primeros finalistas de «Masters de la reforma».

En la prueba de expulsión las tres parejas luchaban por los dos puestos que quedaban en la final. Su reto fue diseñar tres espacios de diferente espíritu para el disfrute de la invitada de la semana, que fue Bibiana Fernández. Esos tres espacios eran una terraza urbana, un porche de campo y un patio.

A las tres parejas se las vio nerviosas y muy aceleradas, con muchas dudas durante la obra. Sabían que era mucho lo que se jugaban y se esforzaron en consecuencia. Albert e Iván, muy tranquilos, comentaban la jugada desde la barrera. Sobre el patio de Antonio y Elisa no dijeron nada prometedor: «Parece un cementerio, ¿dónde está el arte y la alegría?». Álex y Naomi recibieron críticas positivas: acertaron la elección de los materiales y con la combinación de colores.

Por último, a José e Irache les dieron una cal y otra de arena, pero esta última saltó enfadada cuando criticaron su trabajo. «Es incomprensible que a estas alturas no aceptéis las críticas», les afearon los jueces. El jurado les dio el primer puesto a Álex y Naomi, que se convirtieron así en la segunda pareja finalista. Tras unos segundos de incertidumbre, José e Irache fueron la tercera pareja clasificada para la final de «Masters de la reforma».