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MasterChef Carmen, expulsada de «MasterChef» en una noche marcada por la decisión de Aitana

El «talent show» culinario de La 1 acogió este martes su sexta gala, que vivió una nueva eliminación

Carmen, este martes en «MasterChef» - RTVE
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La pasada semana, la séptima edición de «MasterChef» despidió a dos aspirantes de una tacada y se quedó solo con nueve participantes. Osiris, uno de los favoritos al triunfo final en el «talent show» culinario de La 1 de RTVE, fue expulsado en la prueba de eliminación, mientras que Josecho, el «abuelo» de la edición y el único aspirante que no había sido nominado en las cinco galas de concurso, se lesionó el tobillo tras la prueba de exteriores y tuvo que abandonar el programa de manera forzosa.

Su marcha cayó como una losa para los millones de espectadores del programa, pues Josecho personificaba la alegría de las cocinas de «MasterChef». Al inicio de la emisión de este martes, el formato que presentan Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz emitió un vídeo del «abuelo», en el que se despedía de sus compañeros y de los espectadores. «Quiero perdón por no haberme despedido como mandan los cánones. Pero mira qué mala pata he tenido. Me rompí el tobillo bajando por las escalerillas de un avión. Gracias a todos. ¡Y “MasterChef”, adelante!», manifestó el exaspirante, con su tradicional simpatía.

El mensaje de Josecho fue la primera sorpresa de la noche, aunque no la única. Y es que apenas segundos después, y en una decisión insólita, el programa anunció que Samira, una joven colombiana de 26 años y residente en Barcelona, sustituiría al también execonomista en el concurso. «Estoy muy feliz. Estoy muy emocionada. Yo creo que me voy a desmayar aquí. Estoy tocando mi nombre bordado y... no sé, yo creo que estoy en un sueño», manifestó la joven, que no cabía en júbilo.

A continuación, «MasterChef» dio comienzo a la primera prueba de la noche, en la que los aspirantes debían cocinar por parejas y con relevos para preparar, por relevos, una «royal de liebre», bajo la supervisión del cocinero Luis Lera, experto en carnes de caza. El formato emplazó a Carmen a hacer las parejas y la dependienta tiró de estrategia, aunque no le fue bien del todo. Decidió emparejarse con Natalia y que los otros cuatro dúos estuviesen compuestos por Marcos y Gloria; Aleix y Teresa; Aitana y Samira; y Valentín y Carlos.

Un dúo de lo más extraño

Los integrantes de la última pareja han protagonizado varios encontronazos desde su llegada al programa, por lo que Carmen esperaba que la tensión terminase de estallar entre ambos. Algo que el propio Carlos, siempre polémico, recriminó a la extremeña, pero que no arredró a una pareja que, contra todo pronóstico, rindió estupendamente. Y eso que marraron en un movimiento decisivo, puesto que no añadieron trufa al guiso, al que denominaron «Liebre en tregua» por razones obvias. Aunque la tensión no desapareció del todo. «La trufa no se nos ha olvidado. Se te ha olvidado a ti», le dijo Carlos a su compañero.

Pero ambos se compenetraron y no solo eso, sino que cerraron la primera ronda como la mejor pareja de la tanda. Las peores fueron las compuestas por Marcos y Gloria; y por Natalia y Carmen, aunque los chefs congratularon a todos por su trabajo. No del todo, eso sí. «Habéis trabajado muy bien, pero hay que trabajar con calma en cocina. Gritar es contraproducente y es lo que habéis hecho durante casi toda la prueba», enfatizó Jordi.

En la prueba de exteriores, los concursantes se desplazaron al País Vasco. En concreto, a la localidad vizcaína de San Juan de Gaztelugatxe, hogar del reino de Rocadragón en la exitosa serie «Juego de Tronos». Lo hicieron en una ronda dedicada a homenajear a las «madres de España» y su trabajo. «Hoy queremos hacerles un merecido homenaje. Sin nuestras madres, la cocina española nunca hubiera llegado a estar donde está. Sin su tenacidad, ningún chef habría logrado el éxito», rubricó Jordi, antes de disponer los equipos que competirían en la ronda.

Con Carlos y Valentín como los mejores de la prueba anterior, el formato decidió que cada uno capitanease uno de los dos equipos y permitió al resto de concursantes decidir en cual querían guisar. Así, el Rojo lo conformaron Natalia, Marcos, Teresa y Carmen, junto a Carlos; mientras que del Azul formaron parte Aitana, Aleix, Samira y Gloria, además del líder, Valentín.

A pesar de la igualdad esperada, la prueba tuvo un claro ganador y se la llevó el equipo que tuvo un mejor capitán. Y es que mientras que Carlos se vio sobrepasado en todo momento y llegó a insultar incluso a sus compañeros, Valentín trabajó con compañerismo y determinación y llevó al combinado Azul a ganar la prueba y de paso, a ganarse una «masterclass» con el cocinero vizcaíno Eneko Atxa. El Rojo, por su parte, fue condenado a la prueba de eliminación.

El papel (crucial) de Aitana

En la rampa de salida, así las cosas, quedaban Natalia, Teresa y Carmen junto a Carlos y Marcos, «los cuñaos» de la edición. Y los dos últimos, para no variar, decidieron cargar contra un concursante, que en esta ocasión fue Aitana. «Es como una mantis religiosa. Ahora se acerca a Valentín y a Aleix, pero cuando pueda les dará la patada», dijo Carlos.

Un comentario que no sentó nada bien a la joven. «Ha sido un puñal traicionero. Super sucio», señaló la vizcaína. Samira salió en su defensa. «A mí no me parece que lo sea, pero me parece que en el otro equipo hay mucho de eso...», sentenció la recién entrada en «MasterChef», en alusión a Carlos y Marcos.

Para desgracia de ambos, Aitana terminó el cocinado de exteriores como la mejor concursante de la tanda, por lo que el programa decidió que tuviera un papel determinante en la prueba de eliminación, en la que los concursantes debían cocinar pescados. En ella, la aspirante decidió qué pez tendría que cocinar cada uno y el tiempo que tendrían para ello. Como era de esperar, condenó con las dos elaboraciones más difíciles a Marcos y Carlos, a los que «obligó» a cocinar con pargo y raya, respectivamente.

Con su decisión, la joven intentó salvar a Carmen y Natalia, aunque condenó a «los cuñaos» y a Teresa, a la que solo dejó 20 minutos para cocinar. Menos tiempo que a Carlos, del que se apiadó en última instancia, lo que terminó siendo crucial. Todos contaron con los consejos del chef Aitor Arregui, que ostenta una Estrella Michelin, aunque sirvieron a algunos más que a otros.

Natalia y Carmen, curiosamente, no aprovecharon bien su «ventaja», mientras que Carlos solventó la papeleta con su raya. Marcos también falló en su elaboración y terminó llorando ante los jueces, mientras que Teresa trabajó muy bien a pesar del poco tiempo que tenía. «Has salvado los muebles», reconoció Pepe. Todo lo contrario que Carmen, que tras la deliberación de los jueces se convirtió en la nueva expulsada de la edición.