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MasterChef Laly, cuarta expulsada de «MasterChef» tras la jugarreta de su compañero Carlos

Este martes, La 1 acogió la cuarta gala del «talent-show» culinario más reconocido de la televisión, que terminó con la argentina fuera de las cocinas tras la traición del sevillano

Laly, este martes en «MasterChef» - RTVE
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Tras el parón del pasado martes por Semana Santa, «MasterChef» regresó a la parrilla de La 1 de RTVE con un programa que buscaba al cuarto expulsado de su séptima edición. Una velada que dio para mucho, en la que los doce aspirantes que quedaban trataron de ponérselo difícil al jurado –compuesto por Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz– y que terminó con Laly como la cuarta participante expulsada del «talent-show».

Una gala de lo más polémica, pues la argentina quedó expuesta tras la traición de su compañero Carlos. El sevillano no solo no quiso ayudarla en la prueba de eliminación, sino que la engañó –cmo él mismo reconoció– para que no pudiera salvar su plato y la dejó abandonada a su suerte. Así sucedió, claro.

En la primera prueba, celebrada como siempre en las cocinas del programa, los concursantes tuvieron que preparar, paso a paso, un guiso de pichón. Para ello, contaron con los consejos del chef Jesús Sánchez, portador de dos Estrellas Michelin, aunque no parecieron servir de mucho a los participantes. Apenas Laly y Valentín estuvieron a la altura, pues el resto de elaboraciones fueron duramente criticadas por el jurado.

Algo que sucedió, por ejemplo, con el plato de Teresa. «No lo has hecho bien por desinterés», espetó Pepe. «Es que me identifico con el animal», se defendió la fotógrafa. «Pues cuando uno tiene empatía con el bicho tiene que cocinarle bien», contestó el cocinero, apoyado por Jordi y Samantha. Algo parecido a lo que ocurrió con Osiris, uno de los favoritos del programa pero que parece estar desinflándose en las últimas semanas. «Aparte de tu plato, me preocupa tu actitud», afirmó Pepe. Más rotundo fue Jordi. «Eres un hombre de muchas contradicciones. Es curioso que alguien tan grande pase tan desapercibido, y que alguien tan orgulloso haga un plato con tantos defectos. Esto no es un pichón, es un chicle. Cambia la marcha, porque algo no está funcionando». «Hay que reaccionar, que sea la última mala tarde», agregó por su parte Jesús Sánchez, el cocinero invitado. «He metido la pata desde el momento uno», reconoció Osiris.

Jordi se niega a valorar a Marcos

Poco después, sucedió algo de lo más sorprendente cuando al jurado le tocó evaluar a Marcos. El cerrajero forense de la edición tuvo problemas con el plato desde el inicio, y no dejaba de fijarse en las elaboraciones de sus compañeros para tratar de llevar a cabo la suya. «Voy a hacer algo que no había hecho nunca. Pero no voy a valorarte, porque creo que va a ser contraproducente. No te voy a decir nada que te sume», espetó secamente Jordi, ante la incredulidad del concursante. «Hay que asumirlo rápido, recuperarse y "pa'alante"», añadió Sánchez. «Has ido a rebufo de tus compañeros y te has copiado de ellos en todo momento.. Si vas a copiar hazlo de gente que sepa», añadió Pepe Rodríguez. «Me he pasado de listo», reconoció tras las evaluaciones el aspirante valenciano.

No fue mucho mejor el veredicto de Carlos, máximo aliado de Marcos en el concurso. Ambos, de hecho, han sido bautizados como «los cuñaos» del formato. «Me ha quedado un poco crudo...», dijo el sevillano al presentar su plato, en un comentario que desató las risas de Pepe. «¿Es ese el único defecto que le notas?». El cocinero abrió la veda. «Me da mucha pereza darte el veredicto. Sé que eres un tío con ganas y orgullo, pero no las veo en tu trabajo», aseveró Jordi en «MasterChef». Los chefs también fueron muy duros con Aleix. «Tienes materia prima, pero con eso no vas a ningún lado».

El gozo en un pozo de Laly

Con el nivel de las elaboraciones más que cuestionado, solo Valentín y Laly se ganaron los elogios de los jueces. Especialmente la segunda, ganadora de la prueba. «Por fin nos has demostrado tu mano con la cocina», afirmó Jordi. La argentina, en la cuerda floja durante las primeras semanas, no podía estar más feliz. «Llevaba una rachita de mucho palo, pero hoy ha quedado plasmado que sé cocinar y voy a seguir haciéndolo», remarcó. Nada hacía presagiar entonces que poco después se convertiría en la cuarta expulsada del formato.

Ella y Valentín, como no podía ser de otro modo, lideraron a sus respectivos equipos en la prueba de exteriores. Los aspirantes se desplazaron a la localidad jienense de Úbeda, en la que cocinaron para 210 comensales, récord histórico en la historia de «MasterChef». En la prueba tuvieron que elaborar un menú confeccionado por el chef Pedro Sánchez –no el presidente del Gobierno, claro–, primera persona natural de Jaén en conseguir una Estrella Michelin.

La competividad fue máxima entre los dos equipos: el Rojo, capitaneado por Laly e integrado por Teresa, Natalia, Carlos, Gloria y Marcos; y el Azul, comandado por Valentín y del que formaban parte Osiris, Aleix, Aitana, Josecho y Carmen. Pero la balanza cayó de lado de los segundos, cuyos cimientos no zozobraron en ningún momento, gracias en gran parte a su líder, Valentín. «Hoy has sido un gran capitán. Sabías qué estaba pasando en todo momento y has transmitido seguridad», reconoció Pepe.

El juego sucio de Carlos

El equipo Rojo, por tanto se vio abocado a la prueba de eliminación. Noticias nefastas para Laly, que pese a su buen hacer en la primera ronda de la noche quedó de lleno en la cuerda floja junto a Teresa, Josecho, Natalia, Marcos y Carlos. Fuera de sí, el último acusó a Valentín de «no ser transparente», lo que enervó a Aitana. «No me gusta que diga que no es transparente. Dice mucho más de él que de Valentín», afirmó la bilbaína.

Para tratar de continuar en el programa, el «talent-show» dividió a los aspirantes en dos tandas y obligó a todos ellos a someterse a cuatro pruebas diferentes y a enfrentarse a Jordi Cruz, que al igual que ocurriese con Samantha hace algunas semanas, quiso cocinar. Carlos, Natalia, Teresa y Josecho se salvaron, por lo que la expulsión quedaba entre Laly y Marcos. Una ronda de lo más polémica, de nuevo con Carlos como protagonista y que estuvo marcado por el enfrentamiento entre el sevillano y Laly. En un momento del cocinado, con la tensión creciente entre ambos, Carlos mintió a la argentina acerca de cómo utilizar el horno. «Estoy jugando mis cartas. Laly me está preguntando que cómo va el horno y he dicho que va mal, cuando va bien. Lo que pasa es que, como yo soy un poco tramposo y ella se me había adelantado, he dicho... "¡Pues ahí te vas a quedar!". ¡Y "'p'alante"!», reconoció después..

En el enfrentamiento decisivo, Laly y Marcos, Marcos y Laly, tuvieron que llevar a cabo composiciones elaboradas con manzana. El primero se la jugó a lo salado y llevó a cabo un pollo con manzana, mientras que Laly llevó a cabo una tarta. Ninguno de los dos platos convencieron al jurado. «El pollo es muy simple», valoró Jordi al respecto de la composición de Marcos. «He sufrido viéndote hacer la tarta. La idea era muy buena, pero no tenías tiempo», aseguró Pepe al respecto de Laly. «Está muy justo», agregó Samantha. Tras deliberar, el jurado anunció que la argentina, pese a su victoria holgada con el guiso de pichón, debía abandonar el programa. Las lágrimas de sus compañeros lo decían todo y la pregunta en el aire estaba clara. ¿Qué hubiera pasado si Carlos no la hubiera engañado?