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MasterChef 7 Decisión inédita en «MasterChef», que no expulsa a nadie «por primera vez» en la historia del programa

El «talent show» culinario de La 1 de RTVE decide no echar a ningún concursante, algo que no había ocurrido en todas las ediciones que van del concurso

Samantha, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, este martes en «MasterChef» - RTVE
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Las cartas ya están sobre la mesa en «MasterChef». Tan solo quedan seis aspirantes de los dieciséis que comenzaron en el «talent show» culinario de referencia en la televisión, que comandan los chefs Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz en La 1 de RTVE. Los mismos, curiosamente, que terminaron la semana pasada, pues el programa, en una decisión inédita, decidió no expulsar a ningún aspirante en vista del buen rendimiento que dieron Valentín y Samira, los nominados definitivos, en la prueba de eliminación.

Samira, Aleix, Teresa, Carlos, Aitana y Valentín iniciaron la velada buscando aguantar una semana más en el programa. Para ello, tuvieron que hacer frente a una primera prueba en la que debían elaborar un plato libre utilizando diferentes tipos de carne. Para ello contaron con la ayuda del chef Pepe Chuletón, experto en materia, aunque lo sucedido con algunos concursantes decepcionó al jurado. Como sucedió con Samira, que después de no saber diferenciar los distintos tipos de carne que existen fue nominada directamente a la prueba de eliminación. «Parece mentira que estemos así a estas alturas del programa», reprendió Jordi a la joven, que se llevó el primer delantal negro de la noche.

La prueba, además, premió con el delantal dorado y la inmunidad al ganador de la tanda. Y esta no fue otra que Teresa, que hizo las delicias de los jueces para llevarse el premio de la ronda. «Está magnífico», reconoció Pepe al valorar su elaboración, al tiempo que los miembros del jurado le anunciaron a la concursante que su plato quedará incluido en la carta del Restaurante MasterChef durante los meses de verano.

La prueba de exteriores, accidentada

A continuación, los aspirantes viajaron a Zamora para cocinar en los jardines de la catedral de la ciudad, capital europea del Románico. Allí, los participantes de «MasterChef» debían guisar para sesenta ganaderos y agricultores de la zona, a los que quisieron rendir homenaje desde el programa. Para ello, el «talent show» dividió a los concursantes en dos grupos: el equipo Rojo, compuesto por Samira, Aleix y Aitana; y el Azul, formado por Valentín y Carlos. Para elaborar el menú, los aspirantes contaron con la ayuda de los cocineros Pedro Mario Pérez y Óscar Pérez, dueños del restaurante «El Ermitaño», el único con estrella Michelin de esta provincia.

El cocinado debía estar supervisado en todo instante por Teresa, que se vio superada por momentos. Su manera de proceder desquició a Samantha, que lo pagó especialmente con Aitana, a la que la cocinera abroncó con dureza después de que la joven estuviese una hora pelando nectarinas y zozobrase con respecto a sus siguientes movimientos. «¡Ya está bien de dudar! ¡Saca la olla y ponla! ¡Nos estamos haciendo un lío con una chorrada!», chilló a la vizcaína. Sus gritos no pasaron inadvertidos incluso para el otro equipo. «Madre mía... ¡cómo está chillando Samantha!», comentó Valentín, mientras guisaba. Como no podía ser de otro modo, la bronca de «Samy» a Aitana no tardó en llamar la atención de los espectadores, que comentaron masivamente lo sucedido en Twitter.

El trabajo de los aspirantes, así las cosas, obligó a interceder a Jordi Cruz y Pepe Rodríguez, que intervinieron para evitar que los platos se quedasen sin terminar. El resultado final del cocinado agradó a los comensales, pero no al jurado, que reprendió a los aspirantes. «No nos esperábamos para nada una prueba como la de hoy», manifestó Samantha, decepcionada, antes de que ella, Pepe y Jordi pasasen a evaluar uno a uno a los concursantes.

De todos ellos, el que mejor veredicto se llevó fue Carlos. El concursante más polémico de la edición fue el único que se libró de la prueba de eliminación, a la que también cayó Teresa (por voluntad propia, todo sea dicho) a pesar de que se había ganado la inmunidad en la primera prueba de la velada. «Sé que había ganado el “delantal dorado”, pero me merezco ir a eliminación y os lo voy a pedir. El capitán tiene que ser consecuente con lo que hace y lo merezco», pidió la aspirante. El jurado coincidió con ella. «Nos has leído el pensamiento», comentó Samantha, antes de la ronda definitiva de «MasterChef».

Tensión en eliminación

En la prueba de eliminación, que contó con el reconocido chef Martín Berasategui, los concursantes tenían que enfrentarse por parejas, por lo que debían ir retándose poco a poco con los compañeros que escogieran. De manera que, cuanto antes saliese un aspirante a cocinar, más posibilidades tendría de salvarse. En ese sentido, la primera concursante que pudo elegir fue Teresa, que eligió batirse en duelo con Aitana para cocinar una ensalada de bogavante.

La primera resultó ganadora de la prueba, por lo que se salvó automáticamente de ser expulsada. Tras ello, la pelota quedó en el tejado de Aitana, que en la segunda ronda decidió medirse a Aleix para hacer un crujiente de leche de coco y naranja. «Siempre he creído que Aleix era el concursante más fuerte, por lo que si le gano significará que puedo ganar "MasterChef"», manifestó la joven, antes de retar a su amigo.

Aitana ganó y entonces, Aleix escogió a Valentín, al que quiso dar una oportunidad extra, antes de la ronda última y definitiva. Ambos debían cocinar un solomillo asado, aunque el cocinado de Aleix fue mejor, por lo que el joven se libró y rubricó su permanencia en el programa.

Por ello, Valentín y Samira debían enfrentarse por continuar una semana más en «MasterChef». El nerviosismo de ambos era más que evidente, y se hizo patente cuando los dos empezaron a cocinar la última elaboración: una vieira marinada. «Mi punto débil es el pescado...», lamentó Valentín, nada más ver el plato que debía llevar a cabo en la última prueba.

Las elaboraciones de los dos, no obstante, estuvieron a la altura. «Nos lo habéis puesto muy difícil», señaló Pepe. «Estamos sorprendidos por lo bien que habéis trabajado, porque es muy difícil encontrar una diferencia entre los dos», agregó Jordi. Por tanto, y en una decisión inédita en la historia del concurso, el jurado decidió salvar a ambos concursantes. «Ninguno de los dos platos estaba como para irse, por lo que no podemos echar a nadie», afirmó Pepe. «Los dos merecíais quedaros, por lo que no puede irse ninguno», valoró por su parte Jordi, para sorpresa y asombro de Samira y Valentín, que seguirán una semana más en el programa.