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En el punto de mira

Marruecos vigila a los reporteros de Cuatro por inventarse al «Pablo Escobar árabe»

Las autoridades del país vecino acusan al programa de haber pagado a un aparcacoches para hacer dicho papel

La productora se muestra tranquila por el trabajo realizado y el reportero desmiente la existencia de montajes

El reportero Boro Barber durante la entrevista al «Pablo Escobar marroquí»
El reportero Boro Barber durante la entrevista al «Pablo Escobar marroquí» - MEDIASET ESPAÑA
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Así arrancaba uno de los últimos reportajes de «En el punto de mira», de Cuatro, emitido el pasado 1 de mayo y que hablaba sobre el tráfico de medicamentos: «No desvela su nombre y es muy difícil acceder a él. En Marruecos es considerado como un rey, capaz de desafiar diariamente las leyes para suministrar droga a todo un país. Vive en Tánger, gana más de 180.000 euros mensuales y crea su droga, karkubi, con tranquilizantes que provienen de la sanidad española. No desvela su nombre ante la cámara, pero todo Marruecos le conoce como el Pablo Escobar árabe». Y, en realidad, sería un simple aparcacoches.

El comunicado al completo

De esta forma tan contundente ha contestado las autoridades de Marruecos al programa emitido en Cuatro la pasada semana, coincidiendo con el estreno de la nueva temporada, y que habría sido falseado. A través de un comunicado emitido por Twitter, la Dirección de la Seguridad Nacional de Marruecos ha difundido un comunicado «con el fin de dar la información correcta a nivel nacional e internacional», en el que aseguran que el testimonio de este hombre «está basado en mentiras y que toda la información no está basada en información real en absoluto».

Según la Dirección de la Seguridad Nacional, se ha abierto una investigación para comprobar la identidad de las fuentes del programa. En el comunicado dicen que el hombre que se presenta en el vídeo como el «Pablo Escobar de Marruecos» es, en realidad «simplemente un aparcacoches al que convencieron de que se trataba de una película sobre la vida de un narcotraficante». Además, según reza el comunicado, se le pagó la cantidad en dírhams equivalente a 200 euros.

Del comunicado se desprende también la existencia de un segundo hombre que ha sido investigado por las fuerzas de seguridad del país vecino. «Hay otra persona implicada en Ceuta que también fue engañada y que fue quién tuvo la idea de usar al aparcacoches en el reportaje». En el caso de esta segunda persona, dicen, el programa le convención diciéndole que iban a hacer «una película sobre las personas adictas y el tráfico de drogas para obtener fondos para una asociación sin ánimo de lucro».

Por último, la Dirección General de Seguridad Nacional advierte de que «está vigilando tanto al aparcacoches como a la otra persona de Ceuta que le engañó, y también a todas las personas que pueden estar implicadas en el caso (tanto marroquíes como españoles) para resolver las dudas sobre los hechos ilegales y fuera del entorno ético y profesional del periodismo».

La respuesta de «En el punto de mira»

Desde la productora de «En el punto de mira», Unicorn Content («El programa de AR», «Ya es mediodía»), aseguran, en conversación telefónica con este diario, que llevan «años haciendo reportajes de investigación» y por su veteranía han conseguido «mucho prestigio» y que nada de lo que se muestra en el reportaje es falso. Afirman haber viajado hasta Marruecos —como turistas, matizan— para poder desvelar unas verdades que pueden resultar «incómodas» para las autoridades del país y que «no gustan a todo el mundo».

El reportero que se encargó de la grabación del reportaje desde Marruecos, Boro Barber, ha salido en defensa de su trabajo en un intento por zanjar la polémica que se ha generado en torno al reportaje. El periodista dice que es «falso» que hayan «montado» con nadie el testimonio ofrecido y que el reportaje se ha hecho con el mismo «rigor» con el que se caracterizan los trabajos de «En el punto de mira».

La audiencia de «En el punto de mira»

El programa de reportajes de investigación de Cuatro se encuentra en plena sexta temporada. En el estreno de la misma, con el episodio del tráfico de medicamentos y el negocio del pelo consiguieron superar el 5% de cuota de pantalla y los 800.000 espectadores.

En su segunda entrega de la temporada, el pasado miércoles, abordaron el tema de la comida tóxica. En dicho episodio hablaron sobre el engaño que se realiza con la denominación de «pollo de corral» y el truco que tiene en su alimentación, junto a la calidad alimentaria del pescado de piscifactorías. Con dichos temas de consumo han conseguido un 7,5% de cuota de pantalla de media en la noche del miércoles.