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Los «juguetes rotos» de la televisión

Aramís Fuster, Coto Matamoros o Rosa Benito son algunos de los famosos que dejaron la pequeña pantalla (o ella les dejo)

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Han sido muchos los rostros famosos, como es el caso de Aramís Fuster o el «Pozí», que han tenido una época dorada en la televisión, pero con el paso de los años no han sabido gestionar muy bien la fama.

Aramís Fuster

La pitonisa Aramís Fuster no está pasando por sus mejores momentos. En 2016 tuvo que ser ingresada en la unidad psiquiátrica del Hospital La Paz tras ser encontrada en un hotel madrileño con varias lesiones en el cuello y la ingle.

Horas después de abandonar el centro hospitalario, Fuster, desosrientada y confusa, reaparecía en las inmediaciones de Telecinco, sin previo aviso. La coordinadora de invitados de «Sálvame», Victoria Laseca, recibió a la pitonisa. «Se presentó en Telecinco abatida, hundida, desnortada y con la mirada ausente. Estaba sentada en los sofás de la recepción, con una actitud de hundida hacia adentro, rodeada de todas sus cosas en varias maletas y bolsos. Quería hablar con alguien, que alguien la escuchara», confesó Laseca.

En aquellos momentos, Fuster ha sido desahuciada por impago de facturas y según confesó en su momento ha tenido que dormir en la calle. La trabajadora de «Sálvame» aseguró también que la tarotista se encontraba sin teléfono ni dinero.

Pero no es el único juguete roto de la televisión. Otras caras conocidas de la pequeña pantalla también han pasado por circunstancias similares.

Coto Matamoros

El conocido Coto Matamoros, hermano de Kiko, también tuvo su época dorada en la televisión. Se hizo famoso por su colaboración en el programa «Crónicas marcianas», conducido por Javier Sardá, cuando tenía 40 años. No tardó en darse a conocer con su particular personalidad y por ser protagonista de dos de los momentos más violentos de la pequeña pantalla: uno con Dinio y Malena Gracia en «Hotel Glam» y otro en «Sálvame Deluxe» con su hermano.

En 2009, Matamoros entró en la cárcel tras anunciar en televisión su intención de huir a Tailandia para evitar pagar la pensión alimenticia de sus cinco hijos. A partir de ese momento, las cosas cambiaron mucho en la vida de Matamoros. Pasó hasta tres veces por un centro penitenciario, hecho que él mismo reconoce que le ha ayudado mucho en su vida. Ahora, se dedica a escribir sobre actualidad sociopolítica en República Dominicana, lugar que le hace muy feliz.

Rosa Benito

Rosa Benito tampoco ha salido muy bien parada dentro del mundo televisivo. La colaboradora de «Sálvame» tuvo que dejar en 2016 el programa por problemas con la cadena. Al parecer el exmarido de su hija, Chayo Mohedano, interpuso una demanda contra los jefes de la cuñada de Rocío Jurado.

Aunque la cadena le ofreció una colaboración puntual, Benito decidió dejar «Sálvame», ya que el contrato solo era por unos meses. Lo mismo le sucedió a su exmarido, Amador Mohedano, quien también fue despedido de «Hombres, mujeres y viceversa».

Aída Nízar

Si hay un personaje que ha acaparado todos los focos dentro de la televisión esa es Aída Nízar. La concursante de «GH» y «Supervivientes» ha protagonizado grandes escándalos y son pocas las personas con las que no ha discutido. En 2013, fue despedida de «Sálvame», donde tenía un espacio de reportajes, tras el incidente que tuvo en la embajada mexicana.

La vallisoletana acudió a la presentación de un disco de rancheras con canciones seleccionadas por los periodistas José Ramón Pardo y José María Íñigo. En su entrevista con los protagonistas, Nízar tuvo un encontronazo con Íñigo e incluso fue abucheada por los asistentes al evento. Ante su lamentable comportamiendo, Mediaset decidió cancelar cualquier tipo de colaboración con Nízar. Aunque no son pocas las veces que ha regresado a la cadena para contar alguna que otra de sus andanzas.

El Pozí

El programa «Crónicas marcianas» popularizó a muchos personajes. Uno de ellos fue Manuel Reyes Millán, más conocido como «El Pozí», se convirtió en uno de los colaboradores más queridos y conocidos del espacio de Sardá y la televisión, siendo pionero del denominado fenómeno friki.

Cuando «Crónicas marcianas» terminó en 2005, Reyes regresó a Barbate, donde se gastó todo el dinero y acabó viviendo en la indigencia. Hace seis años falleció en una residencia de ancianos pagada por el periodista y amigo Javier Cárdenas.