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John Ford: el hombre que inventó América

TCM conmemora el 125 aniversario del cineasta con un documental y la emisión de varias de sus obras maestras

John Ford es para muchos el mejor cineasta de todos los tiempos
John Ford es para muchos el mejor cineasta de todos los tiempos - ABC
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Hoy se cumplen 125 años del nacimiento de John Ford (Maine, 1894), director de casi 150 títulos, desde los tiempos pioneros del cine mudo a los años sesenta. Su descomunal y casi inabarcable legado sigue emitiéndose en canales como TCM (en las principales plataformas de pago), que estrena hoy el documental «John Ford, el hombre que inventó América» (22.00), acompañado de varias de sus películas: «Fort Apache» (16.05), «Centauros del desierto» (18.10), «Mogambo» (20.05) y «El fugitivo» (22.55).

François Truffaut decía que Ford inventó el cine y Orson Welles no dejó de citarlo entre sus tres directores favoritos. A saber: «John Ford, John Ford y John Ford». El documental que estrena TCM, del antiguo reportero de guerra franco-estadounidense Jean-Christophe Klotz, no se ciñe a glosar la magnitud del cineasta, sino que hurga en los secretos de la persona que se escondía detrás de sus películas.

Persona enigmática

A Ford no le gustaba hablar de sí mismo. Menos aún de su ideología. Quizá por eso fue considerado un izquierdista y un reaccionario a la vez. John Wayne, de inequívocas ideas conservadoras, representó como nadie sus ambigüedades, con personajes heroicos y contradictorios. Ford moldeó al actor y lo convirtió en estrella, en la representación de su visión de América.

No era Ford tampoco un entrevistado fácil. En el documental se ve cómo dice «¡Corten!» ante una pregunta incómoda de Peter Bogdanovich, autor de una de las mejores biografías sobre el mito. Conocida es también la respuesta que le dio al joven Jean-Luc Godard, en su época en «Les cahiers du cinema». El francés le preguntó qué lo había llevado a Hollywood y Ford respondió con sorna: «Un tren».

A Ford le gustaba representar el papel de rudo hombre del Oeste, como si quisiera esconder que era un hombre cultivado y un lector infatigable. Sus demonios los domaba con su tendencia a la dipsomanía, como si en el fondo de la botella alguien hubiera escondido las respuestas.

«El hombre que inventó América» sostiene que John Ford escribió una historia paralela de los Estados Unidos tan profunda y verosímil que el público olvidaba que sus películas eran ficción. Los rostros retratados por su cámara en «Las uvas de la ira», por ejemplo, quedaron grabados en la memoria colectiva como documentos auténticos de la época de la Gran Depresión. Si le permitían ir a su aire y hablar de injusticias era porque, como gran patriota, sus películas ensalzaban a su vez la imagen del país.

Monument Valley

El documental se detiene a menudo en un territorio mítico, otra de sus invenciones. En la gran extensión de terreno entre Utah y Arizona nunca se libraron batallas contra los indios ni cruzó caravana alguna de pioneros. Fue una de las mentiras con las que Ford alteró la historia americana. El cineasta de origen irlandés descubrió Monument Valley en 1938 y rodó allí siete películas, algunas imprescindibles, como «La diligencia» y «Centauros del desierto». Como le dice a James Stewart el periodista de «El hombre que mató a Liberty Valance», «esto es el Oeste, señor; si la leyenda se convierte en realidad, publica la leyenda».