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De icono infantil a consumido por el amianto: ¿dónde está Espinete?

El entrañable personaje de «Barrio Sésamo» encarna uno de los misterios más extraños de la televisión española

Espinete y Don Pimpón en «Espinete no existe»
Espinete y Don Pimpón en «Espinete no existe» - RTVE
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Espinete es uno de los personajes más entrañables de la televisión en España. Durante los años 80, en TVE, «Barrio Sésamo» se convirtió en todo un referente de entretenimiento de los más pequeños de la casa. Sin embargo, de la noche a la mañana, Espinete desapareció de la vida de los españoles después de haber dejado una honda huella en los corazones de los más jóvenes. ¿Qué sucedió con Espinete? Y, lo que es más importante, ¿dónde se encuentra actualmente?

En 1979 llegó a la primera de Televisión Española «Barrio Sésamo», un espacio que bebía del formato estadounidense. De hecho, incluía algunos de los sketches originales, como los de Epi y Blas, mientras que otros eran realizados por la pública para su versión nacional. En su primera temporada, los personajes españoles protagonistas fueron la gallina Caponata y el caracol Pérez Gil, y Espinete, en aquella época, no existía.

Espinete nació en 1983 en «Barrio Sésamo» con motivo de la segunda temporada del espacio infantil. Aunque el programa no se había movido apenas de sus bases, el muñeco conmovió enormemente a los más pequeños. El erizo era el descubridor del mundo a los niños y estos veían todo lo que les rodeaba a través de sus ojos. Entre 1983 y 1988 estuvo presente en las pantallas de los españoles. En total, se emitieron 274 capítulos en los que este erizo rosado se convirtió en toda una estrella.

El éxito de Espinete no tenía precedentes. Se había convertido en toda una referencia entre los más pequeños de la casa. Había logrado conseguir premios de televisión, como el TP de Oro. Y, en 1984, ante la espectacular repercusión del erizo, el Ayuntamiento de Madrid le invitó, junto al resto de compañeros de «Barrio Sésamo», para dar el pregón de las fiestas de Navidad en la capital junto al entonces alcalde Enrique Tierno Galván.

Pero, pasado 1988, Espinete desapareció de las pantallas de los españoles. ¿Qué sucedió con el personaje? «Barrio Sésamo» renovó por otras nuevas temporadas, pero el equipo decidió dejar de contar con los servicios del punzante amigo de los niños. Entonces, el erizo inició una función teatral que duró tan solo un año en escena. Desde entonces, Espinete se encuentra desaparecido.

Chelo Vivares, el motor de Espinete

Pero, en realidad, Espinete no es más que un muñeco gigante impulsado por los sueños y la ilusión de los niños, y movido gracias a Chelo Vivares, la mujer que residía en el interior del disfraz. Espinete llegó a la vida de Vivares cuando tenía algo más de 30 años, y su vida sufrió un radical cambio desde ese momento. «"Barrio Sésamo", profesionalmente, me aportó muchísimo. Fue un regalazo», ha reconocido en varias entrevistas, aunque recuerda que la experiencia fue dura. «Lo que le pasaba al traje de Espinete es que era hermético. Era muy cerrado, no tenía ventilación. Me movía como una bellaca, no paraba. Cada poquito tiempo había que sacarlo para poder respirar», reflexionó años después.

Uno de los detalles que más buscaba cuidar Vivares era su anonimato con el objetivo de que los niños no la identificaran cuando escucharan su voz fuera de escena. «No me reconocían porque yo me cuidaba muy mucho de no aparecer como Espinete. Fue un personaje que caló muchísimo, y entonces era muy frustrante que, de repente, llegara un niño y dijera "pues tu eres Espinete"». De hecho, durante años su identidad fue todo un misterio.

Chelo Vivares enfundada en el disfraz de Espinete
Chelo Vivares enfundada en el disfraz de Espinete - RTVE

La carrera de Chelo Vivares no dejó de crecer. Se ocupó de realizar el espectáculo teatral en 1989 con su personaje, pero en 1990 le avisaron para meterse dentro del papel de un nuevo icono español: Curro, la mascota de la Exposición Mundial de Sevilla de 1992.

Pero su andadura en el mundo de la televisión no acabó con la desaparición de Espinete. Desde que dejó a Curro, Chelo Vivares se convirtió en actriz de doblaje y ha participado en multitud de series y películas. Entre sus producciones infantiles destacan personajes de «Harry Potter», «Futurama», «Las aventuras de Sonic el erizo», «Sonic X», «South park», varios personajes de «Los Simpsons», «Pokémon», «Padre de familia», «Diario de Greg», «Jessie», «Caillou» o «Phineas y Ferb». Y entre las producciones para los más adultos, destacan «Smallville», «Anatomía de Grey», «House of cards», «Manifest», «Orange is the new black», «Star trek», «Juego de tronos», «Castle», «The big bang theory», «The walking dead», «The good wife», «Scandal», «True blood», «Flashpoint», «Urgencias», «Doctor Who», «Mentes criminales», «Walker, Texas ranger», «Bones», «Aquellos maravillosos 70», «Embrujadas», «Fama» o «Expediente X».

De igual forma, Chelo Vivares también se ha dedicado profesionalmente al teatro. Entre su afición y buen hacer sobre las tablas, interpretó a Ponencia en el montaje de «La casa de Bernarda Alba» de Hugo Pérez de la Pica en el Teatro Español en 2014. Además, es una habitual de las obras que se representan en la sala alternativa Tribuñe, en Madrid.

En el terreno personal, Vivares no lo ha tenido nada sencillo. Juan Ramón Sánchez fue su gran amor, y ambos coincidieron también en «Barrio Sésamo». Sánchez interpretaba a Chema, el panadero, con quien compartió bastantes escenas dentro en la serie. Ambos compartieron 30 años de romance que, por desgracia, finalizó en 2008 con el fallecimiento del actor. «Hemos estado 30 años juntos, toda una vida. Celebramos una boda, a pesar de que no nos queríamos casar al principio. Fuimos tal cual, sin ningún tipo de florituras. Hicimos una fiesta super buena. Juan y yo tuvimos un hijo que ya tiene más de 30 años. Es magnífico», recordó Chelo Vivares en una entrevista en «Sálvame».

Espinete, en paredero desconocido

Pero, ¿qué sucedió con el disfraz de Espinete? Este es uno de los grandes misterios de la televisión en España del siglo XXI. Espinete quedó abandonado en las instalaciones de RTVE en Prado del Rey (Madrid). Almacenado entre otras piezas históricas de la pública, esperaba que alguien desempolvara sus púas para volver a hacer reír a los niños. Pero ese momento nunca ha llegado y, seguramente, nunca sucederá.

Desde 1956, la cadena pública almacenaba algunos de sus objetos históricos más importantes. Piezas de vestuario y atrezzo se amontonaban en los estudios 10 y 11 de Prado del Rey, conocidos en la corporación como los «estudios de color». Sin embargo, la crisis que vivió la corporación por el fibrocemento provocó que estos estudios se tornaran muy grises.

La contaminación por amianto, material que se encontraba en los estudios de Prado del Rey, había afectado al contenido que se almacenaba en el interior de los platós. Entre estos se encontraban los trajes de Alfredo Urdaci, todos ellos de la firma Armani o el vestuario de Doña Letizia en su época de presentadora de informativos y, por supuesto, el disfraz de Espinete. Ante la noticia del amianto RTVE no tuvo más remedio que destruir las instalaciones, incluyendo el contenido que se guardaba en su interior.

El equipo de vestuario del ente público recibió la orden de recoger todo lo que pudieran en dos horas, al más puro estilo de «Supervivientes». En total, 50.000 piezas a recuperar en 120 minutos, una tarea imposible. Por ello, el equipo intentó llevarse los objetos más reconocibles con los que se fueron encontrando por el breve recorrido que hicieron.

Entre los objetos recuperados destacan dos Electroduendes y la bola de «La bola de cristal» y, de «Barrio Sésamo», un Don Pimpón dañado por el maltrato del tiempo. En cambio, ni de los vestidos de Letizia ni de los trajes de Urdaci ni de Espinete se ha vuelto a saber nada.

La empresa SGS, encargada del desamiantado de las instalaciones y el contenido de los estudios, certificaron que, ante la fibrosidad del vestuario, no se podía garantizar que las fibras de amianto se limpiaran adecuadamente, por lo que se determinó que los estudios fueran demolidos y el material histórico que guardaban, destruido al considerarse las prendas «materiales contaminados no recuperables».

La empresa realizó la demolición de los estudios y, junto a su contenido, conducido con decenas de camiones al vertedero de San Fernando de Henares, propiedad de la Comunidad de Madrid. Se podría considerar que este es el lugar en donde yace el rosado erizo. Sin embargo, no hay nada que lo confirme.

A pesar de los registros que se llevaron sobre todo el proceso, ningún documento recoge ni la salida, ni la contaminación, ni la entrada en el vertedero de gran parte del contenido de los estudios 10 y 11 de RTVE en Prado del Rey. Además, al tratarse de residuos contaminados, se encuentran encapsulados en el vertedero y analizar su contenido es imposible. Por ello, la corporación abrió una investigación en el Consejo de Administración de la pública. Sin embargo, con la salida de los anteriores dirigentes y la llegada de Rosa María Mateo a TVE, dicha investigación todavía no se ha cerrado.